Diáconos de Santiago de Chile celebran su día en Catedral Metropolitana

El incesante ruido de la Plaza de Armas no era impedimento para que decenas de diáconos junto a sus esposas iniciaran la procesión para ingresar a la Catedral y así, comenzar la solemnidad de San Lorenzo. Adentro del templo en tanto, estaban los familiares emocionados también esperando al que era su padre, hermano o hijo diácono.

Todo fue alegría. Un nuevo año de diaconado se festeja solemnemente y eso, la asamblea lo expresó acompañando en todo momento la liturgia presidida por el Arzobispo de Santiago.Gale57ae969c853be_12082016_1140pm

En la homilía, el pastor recordó la importancia de este Año de la Misericordia y el servicio de los diáconos hacia los más pobres y los más necesitados de esta sociedad: “Este año, nos invita a ser diáconos como Jesús misericordioso, porque hemos experimentado la misericordia de Dios y la vamos experimentado constantemente en la vida. Misericordiosos, porque lo que salva al mundo no es el dinero, ni el poder, ni las riquezas de este mundo, sino que la bondad y el extender nuestra mano para construir una comunión profunda”, exhortó.

Y agregó: “En este tiempo sean diáconos que tengan en sus manos y en sus corazones, el evangelio del Señor para que puedan anunciar con gozo, con esperanza a todos nuestros hermanos y hermanas”.

Finalmente, agradeció a las familias de cada uno de los diáconos por el acompañamiento y el servicio de anuncio y por el testimonio de cercanía y de caridad.

Todo culminó con las renovaciones de las promesas bautismales de los más de 100 diáconos presentes.

“Hermoso todo lo vivido hoy. Yo estoy celebrando ya 25 años de diaconado y es muy lindo. Las palabras del cardenal son fundamentales, porque como dijo el papa Francisco hay que salir a las calles a hacer ruidos y desorden, pero con alegría y ganas de convertir a mucha gente. A pesar de las trabas hay que vivirlo día a día”, comentó Gabriel Acosta (70 años) de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Recoleta.

Margarita Galdames, esposa de Gabriel Acosta y con 44 años de matrimonio, en tanto, dijo: “Celebrar un nuevo año de diaconado de mi esposo es bonito. Me parece que los desafíos de ser esposa de un diácono es tener paciencia todos los días y acompañarlo en todo lo que se pueda”.iglesiadesantiago.cl

Gracias por el servicio de los Diáconos Permanentes en la diócesis de Valparaíso

En la Eucaristía los Diáconos Permanentes de la Diócesis de Valparaíso renovaron sus promesas diaconales y dos alumnos de la Escuela Diaconal Felipe Diácono recibieron su alba y cuatro el ministerio del Lectorado.
Con una Eucaristía en la Parroquia San Felipe Neri de Villa Alemana se celebró el Día del Diácono Permanente en la Diócesis de Valparaíso en la que estuvieron presentes diáconos permanentes, alumnos de la Escuela Diaconal Felipe Diácono, sacerdotes, familiares y fieles de comunidades donde ellos están prestando su servicio.

En su homilía, Mons. Gonzalo Duarte señaló que se realiza esta Misa con ocasión de haberse celebrado el 10 de agosto el día de San Lorenzo, mártir y Patrono de los Diáconos Permanentes. Recordó cómo fue el testimonio de vida de San Lorenzo y que murió quemado en una parrilla.

“Demos gracias por la espiritualidad diaconal que es la de todos los bautizados y particularmente de todos los confirmados y confirmadas; la espiritualidad que hay que darse con alegría, entregarse con alegría, hay que dar la vida, dar nuestro tiempo, el cariño, la preocupación, poner en común los dones, las bendiciones que el Señor nos ha regalado al servicio, como San Lorenzo, de los pobres. Todos estamos llamados a vivir la espiritualidad diaconal, de dar, de darse con alegría, de entregar la vida.”

En la Eucaristía los Diáconos Permanentes de la diócesis renovaron sus promesas diaconales y dos alumnos de la Escuela Diaconal Rubén Moraga de la Parroquia San Pío X, El Belloto y Miguel Utreras de la Pastoral Penitenciaria, recibieron su alba; en tanto, recibieron el ministerio del Lectorado: Luis Vergara de la Parroquia Inmaculado Corazón de María; Claudio Fernández de la Parroquia San José de Villa Dulce, Luis Albanés de la Parroquia La Asunción de Peñablanca y Ricardo Jara de la Parroquia San Luis Gonzaga de Valparaíso.

Estos alumnos de la Escuela Diaconal “Felipe Diácono” dieron un paso en el camino, Dios mediante, a su Ordenación Diaconal, momento en que pasarán a formar parte del Clero de la Diócesis de Valparaíso.obispadodevalparaiso

¿Diáconos mujeres? Sí. ¿Diáconos? Tal vez.

Cuando me pidieron por un reportero de la semana pasada si he favorecido a las mujeres diáconos, dudé y finalmente respondió, “Si hay hombres diáconos, no debería haber mujeres diáconos.”

Los medios de comunicación está interesada en este tema, porque Francisco nombró una comisión papal para estudiar la cuestión de las mujeres diaconisas, incluso como miembro de  nuestro estimadoNCR colega,  Phillis Zagano20160531t0843-887-cns-pope-mass-deacons-crop_0

Zagano ha mostrado en sus muchos escritos que no fueron ordenados diáconos mujeres en la iglesia primitiva. Ellos desaparecieron en Occidente en torno al mismo tiempo que los diáconos varones. Si no hubiera mujeres diaconisas en el pasado, los argumentos va, no hay ninguna razón por la que no podríamos tener mujeres diaconisas en la actualidad.

Me parece que el argumento convincente, pero, francamente, incluso si no hubiera mujeres diaconisas en el pasado, todavía me defiendo la ordenación de mujeres diaconisas hoy en día, al igual que yo diría para la ordenación de mujeres sacerdotes. Es cierto que Jesús no eligió a ninguna mujer de los Doce Apóstoles, pero no se recuperó ningún gentiles tampoco. Se hablaría de una escasez de sacerdotes hoy si el sacerdocio se limita a los cristianos judíos.

La iglesia de hoy hace muchas cosas que Jesús y los primeros cristianos no lo hacen. Por ejemplo, no reconocerían la Eucaristía que celebramos hoy, ni iban a entender por qué lo estamos haciendo en las iglesias en lugar de en los hogares, y que estarían horrorizados por todas las estatuas (ídolos) en nuestras iglesias. Antes de estatuas fueron aceptados, la iglesia pasó por una muy feo controversia iconoclasta . Y durante la Reforma, esta controversia estalló de nuevo.

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Incluso hoy en día, la iglesia católica tiene dificultades para hacer frente al cambio. Durante los dos últimos pontificados, se suprimió toda discusión de un cambio serio. Hoy en día, la ventana cerrada después de que el Concilio Vaticano II se ha vuelto a abrir. Esto no quiere decir que cada nueva propuesta debe ser aceptada, pero sí significa que debemos estar abiertos a la conversación seria y debatir sobre el cambio en la iglesia, especialmente en el papel de la mujer en la iglesia. Este debate debe ocurrir sin insultos sino más bien como amigos en el Señor que buscan lo mejor para el pueblo de Dios.

Volver a los diáconos.

Usted notará que he dicho Dudé cuando le preguntaron si he apoyado mujeres diaconisas. Mi vacilación no es con las mujeres diaconisas, pero con la idea de diáconos como se practica actualmente en el Estados Unidos .

La renovación del diaconado fue propuesto en el Concilio Vaticano II como una solución a la escasez de sacerdotes nativos en tierras de misión. De hecho, los obispos de África, dijo, no gracias. Ellos prefieren utilizar los catequistas laicos en lugar de diáconos.

Fue en Estados Unidos donde el diaconado despegó. De las aproximadamente 45.000 diáconos permanentes en el mundo, alrededor de 18.500, o aproximadamente 40 por ciento, se encuentran en los Estados Unidos. Casi el 80 por ciento de estos diáconos están en el ministerio activo, de acuerdo con el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado , pero sólo uno de cada seis de estos diáconos activos son compensados económicamente para su ministerio. Por lo tanto, la mayoría de los estadounidenses diáconos son ministros a tiempo parcial y / o no remunerado.

Me parece extraño. La iglesia de Estados Unidos tiene un montón de pago, los ministros laicos que trabajan a tiempo completo, mientras que los diáconos, al mismo tiempo que se ha ordenado de trabajo a tiempo parcial, la mayoría de los cuales se ganan la vida haciendo el trabajo secular. ¿Por qué estamos ordenar ministros de medio tiempo y no a los ministros de tiempo completo?

Tenga en cuenta. No estoy diciendo que los diáconos no hacen un buen trabajo para la iglesia.

Pero la verdad es que una persona común puede hacer todo lo que un diácono puede hacer.

Una persona común puede presidir un servicio de Escritura o un funeral, lo que comúnmente se hacen diáconos.

Es cierto que una persona común no puede dar una homilía después del Evangelio en la misa. Pero eso no es más que un estado de derecho canónico, que se puede cambiar fácilmente. No hay necesidad de ordenar a las personas para que puedan dar homilías. Sólo cambia la ley.

Es cierto que los diáconos pueden bautizar, sino por lo que puede laicos. Fui bautizado por una hermana de San José en el hospital cuando pensaban que moriría poco después del nacimiento. Por eso, mi nombre es José. Bautismos por laicos siempre han sido reconocidos por la iglesia.

Es cierto que los diáconos pueden ser testigos de bodas, pero en la teología católica los ministros del sacramento del matrimonio son las dos personas que se casan. El sacerdote o diácono simplemente “ayuda” (Canon 1108). No hay ninguna razón una persona común no podía realizar esta función, de hecho, Canon 1112 permite que bajo ciertas circunstancias.

La verdad es que tenemos diáconos por la misma razón que tenemos obispos auxiliares, porque obtienen más respeto. El clericalismo es tan arraigada en el alma católica de que la gente le dará una mayor deferencia a un diácono que una persona común; sacerdotes y la gente le dará una mayor deferencia a un obispo auxiliar que a un cura, incluso si el sacerdote es un vicario general. Ordenación da el estado más allá de la competencia real de la persona.

Hay, sin embargo, una manera de salvar el diaconado. Darle un ministerio que sirve a una necesidad real, que no pueden hacer los laicos – unción de los enfermos.

Hoy en día, si alguien en su familia se está muriendo y que llame a la oficina después de horas, que tienen más probabilidades de obtener el correo de voz de un cura. Las probabilidades de ser ungido en su lecho de muerte son minúsculos en América. Si tiene suerte, es posible que en el hospital cuando el sacerdote hace una visita periódica. O puede ser que vivir en una parroquia que unge las personas ancianas o enfermas una vez al mes en un día laborable misa. De lo contrario, la buena suerte.

Permitiendo diáconos para ungir a los enfermos les daría un ministerio sacramental que cumple una importante necesidad pastoral en nuestro país.

No hay mucha evidencia histórica de que los diáconos varones ungidos a los enfermos, pero, curiosamente, no hay evidencia de que las mujeres diaconisas ungidos mujeres enfermas, al igual que las mujeres diaconisas ungieron las mujeres en el bautismo. “Epifanio dice ella, y Jean Daniélou, entre otros, afirma que,” de acuerdo con Zagano.

¿No sería maravilloso si las acciones históricas de las mujeres diaconisas siempre que el precedente para permitir que tanto los diáconos masculinos y femeninos para ungir a los enfermos? Esta es otra razón por la que espero que la iglesia permite a las mujeres diaconisas.

por el Jesuita Thomas Reesewww.ncronline.org

Diócesis de Itabira-Coronel, Brasil da la bienvenida a 16 Primera diáconos permanentes de su historia

En el último el día 6 de agosto de, 2016 2016 – Año Santo de la Misericordia del Señor – la ordenación de 16 diáconos permanentes Primera de la Diócesis de Itabira-Coronel Fabriciano se celebró en la Concatedral de San Sebastián en Coronel Fabriciano.

Después de cinco años de formación en la Escuela Diácono Juan Pablo II, que pertenece a la diócesis, la imposición de las manos de Don Marco Aurélio Gubiotti, Obispo Diocesano, 16 candidatos recibió la Orden del diaconado en el grado de Sacramento. Este gesto bíblico y sacramental significa y realiza la comunicación del Espíritu Santo para inundar la vida de estos diáconos, consagrándolas al servicio de la caridad, el Altar y la Palabra.destaque

Estos son los primeros diáconos permanentes de la diócesis de Itabira – Cel. Fabriciano: Elias Pereira da Silva, Euder Adeli Santos, Geraldo Afonso de Souza, Geraldo Luciano Lima, Geraldo Mangelo Viana, Geraldo Ferreira Ponciano, Helvecio Dias da Silveira, Juan Carlos Medeiros, José Geraldo de Oliveira, Luciano Rodrigues dos Santos, Luiz Carlos Paiva, Luiz Sales Luzia, Marcelo de Souza Vieira, Maurilio Hamilton Serafim, Ronaldo de Carvalho, Vicente Moreira da Silva.

Don Marco Aurelio, expresó durante su homilía su alegría y satisfacción en ser capaz de ordenar a diáconos permanentes. Se refirió a la iniciativa de don Odilón Guimarães Moreira, obispo emérito, quien propuso el Diaconado en la Escuela Diócesis y la colaboración de Geraldo Evangelista de Araújo en la formación de estos diáconos. La bienvenida a todos los participantes de esta celebración explica a partir de sus propias lecturas elegidas para esta liturgia, el origen, el significado y el sentido de ser un diácono. ” El diácono es el que sirve la mesa de la Eucaristía y la mesa de la Palabra. Y de éstos, en dirección al pueblo de Dios para enseñar y testificar “, dijo el obispo.

Pero antes de mirar a los ordenandos, dijo que tuvieron el privilegio de elegir el tipo de lecturas porque la espiritualidad expresada en Juan 12.24 a 26, nos dice que para garantizar la vida completa aquí y la vida eterna con Dios, debemos amar al Señor por sobre todas las cosas y no aferrarse a nada! “La espiritualidad se expresa en el grano de trigo libera la tierra producirá muy buenos resultados y debe gobernar el ministerio al que se ordenó.”dioceseitabira.org.br

Una celebración presidida por un diácono si no hay sacerdote, ¿vale para el domingo?Consulta de una lectora

Quería preguntarles por una duda pequeñita que tengo. Si fui a Misa pero el párroco no pudo asistir y en su lugar hubo celebración de la Palabra con un diácono, ¿cumplí con el precepto dominical? Unos feligreses me dijeron que sí, y otros que no, y no supe buscar bien en internet (Consulta llegada por FB).

Es obvio que las celebraciones de la palabra, con la distribución de la Sma. Eucaristía, presididas por un diácono permiten al fiel, aunque no sean misas, cumplir con el precepto dominical. Y el feligrés cumple con dicho precepto siempre y cuando llegue puntual y participe activamente de dicha celebración hasta que acabe.579d44cce7770

El fiel no está pues obligado después a buscar la misa si participa debidamente de una celebración dominical presidida por un diácono. El fiel no tiene ninguna culpa al querer ir a misa y luego encontrarse con que no hay sacerdote sino un diácono.

Ahora bien, tampoco se ha de caer en el error de prescindir, voluntaria e intencionalmente, de la misa prefiriendo una celebración diaconal con la justificación que de ésta manera se puede suplir el precepto dominical.

Elena
Como dice un dicho:”lo que vale es la intención”.Al Señor no lo engañamos con subterfugios y engañifas.El ve en lo profundo¿qué tengo allí?Si quiero asistir a Misa, el ve mi deseo, lo que pueda hacer en la realidad concreta, también lo sabe.¿Qué imagen tenemos de Él?

Nos pasó, fuimos con mi esposo a una capilla a la que concurimos habitualmente,con la sorpresa desagradable de que había celebración ,sin aviso previo. Decidimos irnos especulando que misa había por la zona.La celebración estaba bien para los concurrentes habituales,gente de la tercera edad.Empezamos a caminar calculando si llegábamos a tiempo a misa. Había que hacer marcha rápida. Ahí me percaté que nosotros también éramos tercera edad, dimos media vuelta, guardé mi omnipotencia y volvimos a la celebración que ni siquiera era con diácono, sino llevada adelante por una señora colaboradora de la capilla. Evidentemente, algún tsunami doméstico había impedido a los sacerdotes de la parroquia que sustenta la capilla venir a celebrar misa.
Agradecidos al Señor por lo que nos había dado.Pruritos de conciencia,nada.
Hace 5 días
Julian
¡¡Según el Catecismo de la Iglesia Católica, no cumple, y es pecado grave faltar!!

2177 La celebración dominical del día y de la Eucaristía del Señor tiene un papel principalísimo en la vida de la Iglesia. “El domingo, en el que se celebra el misterio pascual, por tradición apostólica, «ha de observarse en toda la Iglesia como fiesta primordial de precepto»”

2180 El mandamiento de la Iglesia determina y precisa la ley del Señor: “El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la misa” (CIC can. 1247). “Cumple el precepto de participar en la misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el día anterior por la tarde” (CIC can. 1248, §1).

2181 La Eucaristía del domingo fundamenta y confirma toda la práctica cristiana. Por eso los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños) o dispensados por su pastor propio (cf CIC can. 1245). Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave.”
***
Hace 4 días
Julian
Vale la pena aclarar que no cae en pecado grave, «si por una razón de fuerza mayor» (como es el caso de no encontrar padre celebrante, y no tiene condiciones de buscar otra parroquia cercana) el fiel no logró cumplir con el precepto dominical,  entonces se recomienda vivamente (por lo tanto no es obligatorio), que se participe de una Celebración de la Palavra, o se haga una oración en casa reunidos en familia.
El Código de Derecho Canónico nos dice:

Canon 1247: El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la Misa; y se abstendrán además de aquellos trabajos y actividades que impidan dar culto a Dios, gozar de la alegría propia del día del Señor, o disfrutar del debido descanso de la mente y del cuerpo.

Y en el Canon 1248 § 2 nos dice:
Cuando falta el ministro sagrado u otra causa grave hace imposible la participación en la celebración eucarística, se recomienda vivamente que los fieles participen en la liturgia de la Palabra, si ésta se celebra en la iglesia parroquial o en otro lugar sagrado conforme a lo prescrito por el Obispo diocesano, o permanezcan en oración durante el tiempo debido personalmente, en familia, o, si es oportuno, en grupos familiares.
Hace 5 días
ovejassinpastor
La misa del sábado en la noche en la parroquia donde voy se celebra a las 8:00pm con las lecturas del Domingo y dicen que vale como Misa Dominical es verdad eso?

Hace 5 días
Viqui Correa
si, porque lo que están celebrando no es misa de sábado sino misa de vísperas de domingo; lo mismo pasa en Pascua, si te acordás el domingo de Pascua se celebra la noche del sábado haciendo la víspera del Domingo de Resurrección,
Hace 4 días
Julian
En Código de Derecho Canónico nos dice:

Canon 1248 § 1: Cumple el precepto de participar en la Misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el día anterior por la tarde.

Hace 3 días
Aurora
Creo que es porque para los judíos el dia comenzaba por la tarde,creo que  a les 18.00h., aunque no estoy del todo segura de la hora.Por eso también tuvieron que bajar a Jesús de la cruz con toda celeridad , porque comenzaba ya el sabat.

Hace 5 días
Hector A Hernandez Avalos
Pregunta: si el sacerdote no puede ir por estar saturado de misas en las capillas de su territorio parroquial, y por ello cada domingo envía un diácono o ministro a celebrar la Palabra, el feligres cumple con el precepto o está obligado a asistir a la parroquia o capilla más cercana donde sí se celebre la Misa??

Hace 5 días
Viqui Correa
lo dice el ar´ticulo. el feligrés cumple, no cumplirias si el dia que viene el cura a dar misa te vas a una capilla donde esté el diácono; prefiriendo al diácono en vez del sacerdote. Pero si vas donde siempre, y te toca diácono vos cumplis; o si vas a otro lugar y te toca también diácono vos cumplis; ahora si el día que te toca cura, vos buscas donde va diácono y bueno ahí ya no.
Recuerden que el precepto de cumplir la misa dominical lo puso la iglesia, no es un mandamiento de Dios que surge de la Biblia, por tanto si la iglesia habilita a un diácono a celebrar en lugar del sacerdote, el feligrés estaría cumpliendo con la obligación
Hace 3 días
Aurora
Seguro que no surge de la biblia?

Hace 6 días
Arabella Valle Barajas
Es interesante tener una madures. y respeto podremos hacer la comunion  espiritual. .

Hace 6 días
Lorenzo Fernandez
Estoy de acuerdo. Especialmente cuando no hay posibilidad de la presencia del sacerdote por ubicacion
geografica, dificultad en la transportacion, salud del sacerdote sin que haya sustituto, y otras razones que
impidan la presencia del sacerdote quien es el unico que puede confesar y consagrar. Creo que lo impor-
tante es el espiritu y la intencion del feligres o el catolico  consciente y responsable con su Fe.
Hace 6 días
gangamgl@hotmail.com
Son circunstancias solamente.   No es Misa en sí, sino liturgia de la palabra y con  Comunión ya que el sacerdote es el único que puede Consagrar.

Padre Cantalamessa: diáconos ser la cara de la misericordia entre las personas

Diáconos un recurso para la Iglesia de hoy en los diferentes servicios que se ofrecen a los fieles y con sus familias pueden proporcionar evidencia valiosa.Y ‘lo expresado en la Conferencia Nacional XXV de diáconos en Italia sobre el tema “La familia de la escuela diácono de la humanidad”, en preparación para el próximo Sínodo de la Familia. Comenzó el miércoles en Campobasso, terminó el sábado con una relación padre Raniero Cantalamessa , predicador de la Casa Pontificia. Tiziana Campisi le preguntó qué contenido desarrollado en su informe “El sirviente diácono de Cristo”:

R. – Me insistió en que el diácono antes de ser criado del sacerdote y los hombres de la parroquia, siervo de Jesucristo, y que está sirviendo a Cristo al servicio de los hermanos. Y entonces he desarrollado algunos aspectos particulares de la labor de los diáconos permanentes, su papel de caridad, el próximo Año de la Merced, de su papel como conducto de la misericordia, la cara de la misericordia de la Iglesia del pueblo.OTHER1098899_Articolo

P. – Que el diácono es una figura muy antiguo, pero poco conocido. Hoy en día lo que puede ofrecer a la comunidad?

R. – Es una institución que ha estado ausente de la vida de la Iglesia desde hace siglos y re-presentado por el Concilio Vaticano II y lo que es una institución en el proceso de ejecución. No es de extrañar que todavía no ha encontrado toda la moldura que – por ejemplo – tiene el clero, que tienen sacerdotes! Pero es una fuerza dinámica, una noticia beneficioso para la Iglesia, porque – con la escasez de sacerdotes cada vez más en aumento – la oficina del diácono, como representante de la iglesia, predicador de la Palabra, un miembro activo en las obras de caridad de la Iglesia, una figura indispensable. Se habla en general de la promoción de los laicos, pero yo creo que los diáconos permanentes sean el elemento principal, el elemento definitorio de esta participación activa de los laicos, incluso si lo hacen – a decir la verdad – pertenecen al clero como una categoría que no a los laicos, a pesar de que su vida de casada pone a todos los efectos a nivel laicos. Así que es un signo de los tiempos esta: la promoción de los laicos es también el resultado de que el Vaticano II.

P. – ¿Cómo buscar a los diáconos, y cómo hacer referencia a estas cifras en contexto, de hecho, la comunidad cristiana?

A. – Esto depende un poco “y varía de una a otra parte. Tengo más experiencia en el extranjero que con el diaconado aquí en Italia. En algunos países es muy desarrollada y diáconos tienen una función, a veces, lo que lleva; en algunos países, por ejemplo, están involucrados en el ecumenismo y son a menudo a través del diálogo con los cristianos de otras confesiones.Muy, esto depende de la diócesis por parte de sacerdotes y pastores en darles espacio. Un lamento lo que deduzco es que a menudo muchas veces los sacerdotes están luchando para dar espacio, asignándoles tareas que no son simplemente los comedores iniciales, sino también tareas – tal como aparece en la figura de San Esteban, el proto-diácono – el anuncio de la Palabra : Santo Stefano fue elegido diácono, pero en realidad aparece en Hechos como predicador predicador de Jesús Así que creo que parte del clero se debe dar el espacio y no ser tacaños en la delegación y delegado cosas que posiblemente puede hacer aún mejores. nos diáconos permanentes; por su parte, diría en cambio, que hay que evitar un cierto espíritu de independencia, tomar iniciativas personales y no clericalizzarsi, porque existe también el peligro de clericalizzarsi y convertirse así en una duplicación del clero, en lugar de una nueva figura.

P. – La conferencia que cerró en Campobasso tuvo como tema “La familia del diácono. escuela de humanidad en preparación para el Sínodo Ordinario de la familia “. Lo cual puede ocurrir redescubrimiento del diácono en el Sínodo sobre la familia?

R. Yo creo que esto es realmente un aspecto importante de su misión en la Iglesia: para experimentar de primera mano los problemas de la familia, que el clero católico – para ella fue célibe – sólo conoce, digamos, de los libros.Por lo tanto, los diáconos permanentes -, pero no sólo, porque no todo el laicado católico que, naturalmente, puede hacer una contribución en este campo – tienen un lugar especial en la Iglesia y con razón, insistieron en la familia del diácono, que representa la novedad, ya que tiene un pie en la Iglesia y un pie en la sociedad y en la vida, gracias a la familia. Así que puede ser un puente, puede ser el medio a través del cual los problemas de la familia lleguen al conocimiento de la Iglesia: los problemas reales, real, concreto, el cambio suelto y cuáles no teóricos. Espero que el Sínodo de la familia no son laicos que pueden hacer su contribución. El hecho mismo de diáconos casados, que cultiva la familia, que se presenta a la empresa como uno que comparte los problemas de hoy en día de la familia, es un gran testimonio a favor de la familia y dice que no puede haber una familia sana, que vive en parte inferior de la exigencia del Evangelio mientras vivía plenamente la vida de una pareja.it.radiovaticana.va

Diáconos, los casados que crecen en la Iglesia. Diáconos en Uruguay

En una diócesis uruguaya superan en número a los sacerdotes; tienen la bendición del papa Francisco.

En Montevideo hay 39 hombres casados que casan y bautizan bajo el rito de la Iglesia Católica. Son unos 120 en todo el país. Se trata de diáconos permanentes, un ministerio que se concede únicamente a los varones casados.

Martín Sucías divide su vida en tres grandes capítulos: el trabajo en su empresa de montajes industriales, la familia y la actividad pastoral. Desde el año 2000 es diácono permanente.579d44cce7770

Su contacto con la religión comenzó tarde, recién a los 18 años tomó la primera comunión tras participar de un grupo juvenil en su parroquia donde conoció a Inés, su esposa.

Nunca sintió la vocación y siempre supo que lo suyo era el matrimonio. “En los campamentos y en esas cosas, los curas siempre te tiran el viaje, pero no era lo mío”, afirmó.

Admitió que los diáconos no son figuras conocidas por el común de las personas. “Yo siempre digo en los barrios que soy casado porque después me ven revestido y pueden decir que el cura anda de novio”, señaló.

Sus tareas son amplias y tienen pocos límites formales. Los diáconos tienen vedado realizar confesiones pero pueden casar, bautizar y dirigir grupos de reflexión. Además, junto a su pareja, el diácono desarrolla tareas de apoyo y asesoramiento a los futuros contrayentes.

“Cuando vienen a prepararse para el casamiento piensan que van a ver a un cura y que van a rezar todo el fin de semana y se encuentran con un matrimonio que les muestra su estilo de vida. El hecho de que los case un diácono y que luego bautice a los gurises, va generando otra relación”, afirmó.

En la Iglesia Católica hay dos tipos de diáconos, los provisorios, que son aquellos que están en la etapa previa a alcanzar el sacerdocio y los permanentes. No hay una “carrera” de diácono pero sí un período académico que incluye estudios sobre teología, psicología, cristología y otros temas relacionados.

Cumplir con la preparación básica puede llevar cuatro años o más. Todo comienza con una convocatoria abierta. Luego tiene lugar un período de “discernimiento” que dura un año. Allí pesa la opinión de la familia.

Una vez cumplido el período de estudios, se realiza una ceremonia donde el obispo le pregunta a la esposa del futuro diácono si está dispuesta a acompañar a su marido. “Si la respuesta es no, no hay diácono”, indicó Sucías.

Presencia.

En términos estadísticos, el número de diáconos se viene duplicando “generación tras generación”. “Sube la cantidad y baja el promedio de edad, aunque el cuerpo diaconal todavía está envejecido. Cuando yo me ordené comenzamos 14 el proceso de formación y terminamos dos, en el último comenzaron 14 y terminaron cinco”, explicó Sucías.

Los diáconos permanentes encontraron un respaldo formal muy fuerte en el Concilio Vaticano II, desarrollado en cuatro etapas entre 1962 y 1965 donde por decisión del Papa, con apoyo del resto de las autoridades eclesiásticas de todo el mundo, se retomó una práctica que había quedado fuera de uso desde los tiempos de Jesús.

En la actualidad hay unos 400 presbíteros (sacerdotes) en todo el país. Ya hay diócesis, como la de Maldonado, donde hay más diáconos permanentes que sacerdotes, dijo Sucías.

Misión.

Cada día Sucías se levanta temprano, va a trabajar, muchas veces fuera de Montevideo, atiende a sus hijas y nietos y se hace tiempo para participar de la vida religiosa para conocer los problemas de otros.

“La gente necesita que se la escuche. Uno tiene que escuchar con el corazón puesto en el concepto de Jesús servidor. Estamos llenos de problemas materiales o espirituales, para eso están las pequeñas comunidades donde nos juntamos para compartir”, indicó.

Dedicación

Martín Sucías está casado con Inés desde la década de 1970. Tienen dos hijas y cuatros nietos. Sucías desarrolla su actividad empresarial y profesional por todo el país. Además, bautiza, casa, guía grupos de reflexión y prepara a los creyentes para recibir los sacramentos. Es diácono permanente, una figura eclesiástica a la que se le confiere el llamado “sacerdocio de tercer grado”. Por su condición de casado no podrá avanzar más en la escala jerárquica de la Iglesia Católica. No obstante, tiene un trabajo permanente cerca de las comunidades pequeñas y administrando los distintos sacramentos.

Vestido con una indumentaria similar a la de los sacerdotes, tiene que explicar a los vecinos su tarea para que no digan que “el cura anda de novio”, aseguró a El País.

Celebración especial de diáconos en Montevideo.

“Las mujeres diaconisas son una posibilidad para hoy”. Con esta frase el papa Francisco levantó polvareda en mayo pasado durante una celebración en la que participaron hermanas superioras de distintas congregaciones religiosas.

Para muchos fue una señal positiva para los partidarios de acercar a la mujer a la vida clerical de la Iglesia Católica, para otros fue un comentario al pasar que no tendrá consecuencias.ordenaciones-diaconales

Más allá de las especulaciones, lo cierto es que fue un nuevo mensaje de apoyo a la tarea que desarrollan los diáconos en todo el mundo. A fines del mes de mayo se efectuó en Roma el “Jubileo de los Diáconos”. Fue en esa ocasión en que Jorge Mario Bergoglio volvió a elogiar la tarea diaconal.

Francisco resolvió la conmemoración de un año santo especial, el “jubileo de la Misericordia”. En ese contexto, los diáconos uruguayos van a hacer una celebración especial el día 10 de agosto a la hora 19.30 en la catedral metropolitana.

“Es una celebración por nuestro Jubileo pero es una invitación para que participen todos los cristianos”, indicó Sucías a El País. “Esta es una fecha en la que los diáconos celebran lo que viven y lo que sienten, pero es una fiesta de la Iglesia”, dijo.

El diácono destacó que “la fe no es solamente estar encerrados entre cuatro paredes o administrar sacramentos. La fe es para vivirla desde nuestro primer sacramento, el matrimonio, y después en el orden sagrado”.

Por Pablo Melgar elpais

Fue un reconocido brujo, ahora es diácono permanente

Asistió a un retiro del Cursillo de Cristiandad y obtuvo lo que la brujería no le pudo dar: un solo Dios, tres hijos y mucha felicidad

Henry Tovar Diácono permanente de Guarenas - Fotos Ramón A Pérez (3)
Los caminos para llegar a Dios, consolidar una familia y encontrar la vocación con la cual servir a los demás, a veces no son los que se planifican. La historia de Henry Tovar Mendoza no escapó de esos zigzagueantes recorridos que determinan la vida de las personas, y este 28 de julio celebra 26 años de su ordenación como diácono permanente de la Diócesis de Guarenas (Venezuela). Su historia es un interesante testimonio.

Se casó en 1967 y quiso tener hijos muy pronto, pero la naturaleza se los negaba, según contó a Aleteia. Inició entonces la búsqueda de sus descendientes con la “ayuda” de brujos y espiritistas. “Bárbara y yo nos refugiamos en la brujería”, dijo Henry Tovar.

Asistieron con frecuencia a centros espiritistas y a la Montaña de Sorte, una especie de santuario del espiritismo en el estado Yaracuy. “Escalé posiciones y llegué a ser materia (médium) del indio Guaicaipuro; y mi esposa Barbará de la India Rosa”, indicó.

Convierten su residencia en Guarenas en un centro del ocultismo. Allí se hacían secciones espiritistas y participaban muchas personas de diferentes partes de Caracas y del país. Comenzaban el viernes en la noche hasta el sábado en la mañana.

Yo había aprendido tanto que en mi casa leía tabaco y echaba las cartas”, dice el espigado diácono nacido en Caracas el 25 de mayo de 1954. Al menos, cuatro veces al año acudían al Monumento Natural “María Lionza” en la Montaña de Sorte; y pensando “que estaba en buen camino”, en muchas ocasiones llevó a sus familiares.

Henry alternaba su profesión de bombero de Caracas con la práctica de la brujería en la que cada vez cobraba mayor renombre. “Llegué a ser muy respetado, pero no sé si era por los aportes económicos que recibía o por mi condición de ser materia”.

Sin embargo, ya eran nueve años y aquella motivación inicial como era conseguir descendencia, no la lograba con el apoyo de esta creencia. Por ello, refugió sus sentimientos de padre en los sobrinos de su esposa Bárbara: Carmen Cristina y Ángel Ramón a quienes Henry “presenta como si fueran hijos de él”.

Y llegó el cursillo de cristiandad…

“Luego de tanto buscar donde no debía”, un señor de nombre Ezequiel Escalona lo invita a realizar un cursillo de cristiandad el 11 de marzo de 1982. “Fui en contra de mi voluntad ya que tenía programado un viaje a Sorte”. A la semana asistió Bárbara “a regañadientes”, porque según aducía: “A Henry me lo cambiaron en ese cursillo”.

Inmediatamente la pareja experimenta un cambio en sus vidas y terminan sus andanzas en la brujería. Primero se ponen a la orden del padre Pío Zabala en la parroquia “Nuestra Señora de Coromoto”; y luego, son enviados al padre Jesús Zataraín, en la iglesia “Sagrado Corazón de Jesús”, en Guarenas, donde trabajan desde entonces.

Pero el matrimonio Henry y Bárbara, recibió otra buena noticia: “Al mes de haber salido del cursillo de cristiandad, el Señor Dios nos premia con la bendición del embarazo de nuestro primer hijo, José de Jesús”, narró con alegría Tovar Mendoza.

En su conversión, Tovar cumple funciones de asistente del padre Zataraín y luego que este fallece, del presbítero Fernando Moretta. Un día, sin muchas explicaciones, Fernando lo envía a estudiar en Los Teques. Después de tres años fue ordenado diácono permanente el 28 de julio del año 1990 por monseñor Pío Bello Ricardo. Fernando deja de ser párroco y asume su hermano de sangre, Tarsicio Moretta con quien trabaja.

En la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, una de las iglesias con mayor asistencia de feligreses y jóvenes en la Diócesis de Guarenas, ha sido designado por dos ocasiones como administrador parroquial, por el obispo Gustavo García Naranjo.

Ha casado hijos y bautizado nietos

Declaró que entre las satisfacciones como diácono ha estado haber representado a la diócesis de Guarenas y a Venezuela en el Primer Congreso de Diáconos Permanentes de Latinoamérica y del Caribe, en Perú, en agosto de 1998. “También me ha llenado de mucho entusiasmo haber casado a mis hijos, sacramentos que igualmente he conferido a mis sobrinos; además de bautizar y darles la primera comunión a mis nietos”.

No dejó de comentar que entre los momentos más difíciles como diácono, fue realizar las exequias a su hermano José, a su esposa Clara y a su sobrino Bobney, quienes fallecieron como consecuencia de un accidente en agosto de 2004.

El pasado 14 de julio, con motivo del natalicio (bicentenario) de Francisco de Miranda, el Gobernador de esta entidad, Henrique Capriles Radonski, entregó un reconocimiento: “Condecoración Generalísimo Francisco de Miranda en su primera clase”, a Henry Tovar, por el desempeño de sus funciones religiosas en la diócesis de Guarenas.

Por Ramón Antonio Pérez   Aleteia

«No somos aprendices de cura» Diácono Jaime Noguera

«Nací en Madrid el 22 de julio de 1962. Marido de Sara. Padre de Sara, María y Rocío. Me gano la vida como consultor. Me gusta ver las organizaciones a través de las personas. Y rezo para ser siempre amigo de Jesucristo».Diaconos

Hay algo más de 400 diáconos permanentes en España, muchos de ellos hombres casados que sirven a la Iglesia mientras trabajan para mantener a sus familias

«Un diácono permanente no es ni un aprendiz de cura, ni un catequista con galones, ni un monaguillo con pelos en las piernas. Es un hombre consagrado a Dios para configurarse con el Cristo que le lava los pies a los apóstoles». Habla Jaime Noguera, colaborador de Alfa y Omega y uno de los 34 diáconos permanentes en la archidiócesis de Madrid. Le ordenó el 21 de mayo el obispo auxiliar, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, culminando un largo camino que comenzó muchos años atrás cuando, de forma inesperada, el párroco de la iglesia del Buen Suceso le habló como quien no quiere la cosa del diaconado permanente. «Después de pasarme varios días pensando, le llamé: “Don Miguel, ¿por qué me has hablado de este tema?”. Y él me contestó literalmente: “No fui yo, la burra de Baalam te habló”. Y es que realmente es así. No es una decisión tuya, sino de Otro que tira de ti».

Lo primero que hizo Noguera fue pedirle permiso a su mujer. «También a mis hijas, aunque no tuviera obligación de hacerlo. La mayor me dijo: “Tú nunca me has puesto pegas a nada que te haya pedido. Sé feliz”. La pequeña me respondió: “Es una gracia de Dios”. La reacción más sorprendente fue la de mi hija mediana, típicamente femenina, muy pragmática: “¿Qué implicaciones va a tener esto para nuestra familia? ¡Y no me vengas con el cuento del tiempo de calidad!”. En cuanto se lo expliqué todo, me dio su apoyo».con-madreteresa2

«Pentecostés no fue una broma»

El diaconado permanente existía en la Iglesia antigua y fue reinstaurado por el Concilio Vaticano II. A diferencia del no permanente, no es un simple paso hacia el sacerdocio. En la actualidad hay unos 400 diáconos permanentes en España. El primero se ordenó en Barcelona en 1980, mientras que Tenerife y Oviedo no ordenaron a sus primeros diáconos hasta finales de 2015. Son biografías que se caracterizan por un compromiso eclesial que va creciendo con el tiempo, aunque Noguera advierte de que es erróneo identificar el diaconado con un grado superior de implicación. «Para eso no hace falta ordenarse. Además, muchas de esas cosas que hacemos los diáconos las puede hacer también un laico en situaciones extraordinarias o incluso de forma ordinaria: bautizar, bendecir, repartir la comunión…».

Es la consagración lo que –asegura– marca la diferencia. «Lo de Pentecostés no fue broma. La efusión del Espíritu a través de las manos del obispo te da una fuerza que no puedes explicar. Estar consagrado significa ser imagen en el mundo de Cristo servidor, configurar tu vida para la caridad y el servicio, ayudar al sacerdote para que pueda celebrar los sacramentos con la mayor dignidad, también predicar –que no es simplemente decir lo que piensas–…». Y todo eso «sin hacer ruido, porque debes tener muy claro que el protagonista no eres tú».

En el proceso de formación y discernimiento (tres años de estudio de Ciencias Religiosas), «lo más importante es ir creciendo en la oración. Poco a poco te vas acostumbrando al rezo del oficio divino. Y vas aprendiendo a dejarte acompañar por el Señor. Cuando percibes que es Él quien dirige tu oración y permites que mande en tu vida, todo empieza a ir mucho mejor».

«No podemos costar dinero»

El diácono permanente no recibe un sueldo de la diócesis y, a menudo, tiene que mantener a su familia. «Una de nuestras primeras obligaciones es no costarle dinero a la Iglesia», cuenta Jaime Noguera, que trabaja consultor y tiene experiencia en puestos directivos en varias empresas.

No siempre es fácil la conciliación de horarios ni de valores, «pero Dios no te pide que vivas en un mundo ideal, distinto del real. Eso sí, tienes que mantener una coherencia». ¿Es difícil mantenerla? «Realmente, difícil no es, lo que pasa es que cuesta dinero», responde sin dudarlo. «Supone tener que renunciar a veces a unas expectativas profesionales. Hace 20 años, yo podía decirme a mí mismo que hay una justificación para según qué cosas, y ahora tengo claro que no la hay».

¿Ejemplos? «Negarte a hacer despidos para reforzar la cuota de resultados. O no estar dispuesto a que se hagan operaciones que no sean transparentes. Por cosas así te puedes encontrar en la calle».

Abundan también las gratificaciones inesperadas. «A un grupo de empleados les dije que yo estaba allí para quererles y para que me quisieran. Algunos me miraron con extrañeza, pero cuando hablas a las personas así, después algunas se te acercan. Me han llegado a contar cosas que compañeros suyos desde hace 15 o 20 años desconocían. El amor al prójimo tiene que ser algo concreto, no abstracto y genérico. ¿Cómo se apNoSomosAprendicesCura2lica esto en el mundo de las organizaciones? De entrada, conociendo a las personas y su realidad».

A la inversa, esa experiencia de más de 20 años en la consultoría le ha servido a Jaime Noguera de ayuda para acompañar situaciones difíciles en las parroquias, «quizá porque no me abruma ninguna situación por retorcida que parezca».

Sale a relucir el caso de un divorciado vuelto a casar y de su pareja, a quienes preparó para el Bautismo de su hija. El hombre está convencido de la nulidad de su primer matrimonio. «No he encontrado aún a un canonista que supiera darles una solución y para ellos es una herida tremenda», cuenta Noguera. Mientras tanto, es necesario un acompañamiento. ¿Cómo se hace? «Pues todavía no lo sé. Cuando veo que pasan unos días sin que me hayan llamado, les llamo yo: “Venga, vamos a tomarnos una caña”. Así les haces saber que no están solos, y que ya saldrá lo que tenga que salir».

Ricardo Benjumea     Alfa y omega

El papel de los diáconos: Antes y ahora

Mientras que las ordenaciones sacerdotales en los Estados Unidos han disminuido durante las últimas tres décadas, hay una orden ministerial que ha visto un aumento constante. El diaconado permanente ha pasado de cero en 1970 a 15.000 en la actualidad. De acuerdo con la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el número total de diáconos permanentes aumentos de entre un 10 y un 15 por ciento cada año. Eso es un buen augurio para la Iglesia, sino que también plantea importantes cuestiones sobre el papel apropiado del diácono.

Si bien el diaconado como un orden casi desapareció en un punto, que se remonta al Nuevo Testamento. En Hechos 6, los apóstoles nombraron a siete hombres, entre ellos Esteban, para servir a los pobres. Con el tiempo, los diáconos sirven principalmente cartas de obispos-escritura, ayudando en el anuncio del Evangelio, en representación del obispo, y servir a los pobres y necesitados en nombre del obispo.deacon11

“Un diácono era una figura poderosa en la Iglesia primitiva, como lo demuestran los diáconos como los Santos. Lawrence y Efraín “, dijo Owen Cummings, Regents Cátedra de Teología en el Seminario Mount Angel en Oregon y autor de Diáconos y la Iglesia . “Muchos estaban a cargo de la tesorería, y muchos se convirtieron en papas.”

A partir del siglo III, sin embargo, la confusión entre el papel del sacerdote y el papel del diácono condujo a la disminución del diaconado. En el siglo IV, obispos delegan cada vez más sacerdotes para presidir en su lugar en la Eucaristía dominical, lo que lleva a muchos a preguntarse por qué los diáconos celebradas tanto poder.

“El papel desempeñado un ministro ordenado con respecto a la Eucaristía determinada de un lugar dentro de la Iglesia. El diaconado entró en decadencia en el período posterior a Nicea como la Eucaristía fue delegada por los obispos a los presbíteros “, dijo Cummings. “Antes del siglo IV no había parroquias, así como un número creciente de sacerdotes empezó a responder a las necesidades pastorales, los diáconos se encontraron, en cierto modo, suplantado por el papel de los sacerdotes.”

Como resultado, los diáconos fueron relegados a ayudar a los sacerdotes, sobre todo en el altar. Además, el diaconado llegó a ser visto como un paso en el camino hacia la eventual ordenación como sacerdote, dando lugar al diácono transitorio. Los estudiosos sugieren que el hecho de no comprender el papel del diácono en su propio derecho condujo al colapso de la orden. En la Edad Media el diaconado casi había desaparecido.

Si bien la idea de restaurar el diaconado permanente resurgió momentáneamente en el Concilio de Trento, se llegó a ninguna parte. Cuatrocientos años antes de que la idea resurgió de nuevo en el más improbable de los lugares. Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de hombres católicos encarcelados en Dachau, un campo de concentración nazi, se preguntó si diáconos permanentes podrían ser capaces de hacer un trabajo positivo para la Iglesia. Llamado “el Círculo Deacon”, el grupo siguió reuniéndose después del fin de la guerra, abordar el concepto de la justicia a través del servicio y la administración.

En 1959, un Círculo Internacional Diaconado se organizó, y cuando el Concilio Vaticano II convocó, muchos de los padres conciliares alemán pidió la restauración del orden sagrado de la Iglesia. El diaconado permanente fue restaurado el 30 de octubre de 1963, y promulgada como parte de la Constitución dogmática sobre la Iglesia el 21 de noviembre., 1964.

La palabra diácono viene de la palabra griega diakonos , que significa “siervo” o “ayudante”. Oficialmente, diáconos son uno de los tres grupos de ministros ordenados de la Iglesia Católica, siendo los otros obispos y presbíteros. Los diáconos pueden ser solteros o casados. En los Estados Unidos, que están obligados a tener al menos treinta y cinco años de edad.

Los diáconos son ordenados como un signo sacramental de la Iglesia y al mundo que Cristo vino a servir y no a ser servido. Funcionalmente, que están llamados a servir como ministros de la Palabra, los sacramentos y la caridad.

Como ministros de la palabra, los diáconos pueden anunciar el Evangelio, predicar y enseñar en el nombre de la Iglesia. Como ministros de los sacramentos, los diáconos pueden bautizar, la oración de plomo, los matrimonios de los testigos, y la conducta despierta o funerales. Por último, como ministros de la caridad, diáconos llevan en la identificación de las necesidades de los demás y el uso de recursos de la Iglesia para satisfacer esas n13466487_1343589449002011_1260780055773206193_necesidades. Esto podría incluir el hospital o el ministerio de prisión, que sirve a un banco de alimentos, o una serie de otros problemas sociales.

“Su trabajo principal es el de la caridad y servicio”, dijo el P. Robert Silva, presidente de la Federación Nacional de Consejos de Sacerdotes con sede en Chicago. “Su atención se centra en cuestiones de justicia.”

Eso es cierto para Deacon Carl Shelton de San Diego. Hace ordenados veinticinco años, Shelton fundó un auto-ayuda programa de asistencia alimentaria $ 100 millones de llamado World Compartir. La agencia sin fines de lucro permite a los individuos para proporcionar servicios a la comunidad voluntaria a través de sus parroquias, a cambio de $ 40 de las tiendas de comestibles.
El trabajo de un diácono puede variar ampliamente. Además de asistir a la misa, el Diácono Mike Medley, un avicultor orgánica en las afueras de la archidiócesis de St. Paul-Minneapolis, lleva la comunión a los enfermos y ancianos, enseña, trabaja con un ministerio de hombres en un centro de crisis de embarazo locales, y sirve en el comité de la vida rural de la diócesis.

Para otros, como Deacon Keith Fournier, que sirve a la diócesis de Richmond, Virginia, la justicia social significa trabajar para poner fin a la “cultura de la muerte.” Fournier atribuye a los diáconos en el servicio de la vida, un alcance de Sacerdotes por la Vida que se predica y enseña en la santidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.

Formación adecuada  a veces falta

Una de las principales preocupaciones que enfrenta el diaconado permanente moderna es la formación adecuada.

“En los primeros años, después del Consejo, diáconos no fueron tan bien educados como quizás deberían haber sido”, dijo Silva.

Medley, que fue ordenado hace sólo cinco años, recibió tres años de entrenamiento.

“Eso no es suficiente”, dijo. “No te dan la oportunidad de desarrollar la humildad que se requiere para ser un sirviente.”

Shelton aceptó. Se inició en Chicago, pero finalmente recibió un total de seis años de formación en San Diego.

“Me pareció que era la mejor formación que se ofrece a los diáconos en el país”, dijo Shelton. “Yo sabía que era mucho mejor que los dos años diáconos estaban recibiendo en Chicago.”

Que la formación valió la pena para la Parroquia San Juan Evangelista, donde Shelton predica regularmente. Los feligreses a encontrar sus homilías para ser teológicamente sólida y personalmente inspirador.

Deacon Bill Ditewig, director ejecutivo de la Secretaría para el Diaconado de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos y autor de 101 preguntas y respuestas sobre los diáconos , tiene la esperanza de que las normas establecidas por los obispos de Estados Unidos en el Directorio Nacional para la Formación, la Vida y el Ministerio de los diáconos permanentes eliminará muchas de las discrepancias entre las diócesis. De acuerdo con las Normas básicas de la formación de los diáconos permanentes por la Congregación para la Educación Católica, todos los diáconos deben tener al menos tres años de entrenamiento.

Calidad, no sólo Cantidad

Pero la duración de la formación no es el único problema potencial. Aunque existe un acuerdo general acerca de la importancia de la formación, algunos cuestionan el tipo de formación que se ofrece.

Rich Scanlon se aplica actualmente para el diaconado en el Medio Oeste y discernir si la llamada es para él. Asistió a una información reciente de la noche para los hombres interesados en el diaconado. En esa reunión, los organizadores entregaron el libro llamado, Formado, enviado por el Padre Richard Rohr y Thomas Welch, director de la Asociación Nacional de Directores del Diaconado.

“He encontrado el libro extremadamente deficientes teológicamente,” dijo Scanlon, quien tiene una maestría en teología. “Es contrario a las enseñanzas de la Iglesia. Se niega la verdad absoluta, promueve el relativismo moral, los avances proporcionalismo, y se burla de la autoridad papal. Este es el libro que se está entregado a los hombres interesados en el diaconado? ”

Medley de acuerdo en que los diáconos de educación consiguen pueden no ser suficientes.

“Hubo una gran cantidad de basura que había que vadear,” dijo Medley de su propia creación, hace cinco años. “Los maestros enseñan que Moisés no realmente parte del Mar Rojo y que Cristo realmente no multiplicar los panes y los peces.”

En un puñado de diócesis diaconado requiere un grado avanzado, por lo que es un programa de cuatro o cinco años.

“Los obispos han desalentado a eso”, dijo Ditewig, “Un grado académico no garantiza la competencia ministerial.” Hizo hincapié en que toda la formación diaconal, no importa la cantidad de tiempo, debe abarcar “el ser humano, lo espiritual, y la pastoral”.

Y la teológica, argumentado Cummings. “Me gustaría una alta prioridad en la educación teológica en curso de los diáconos,” dijo. “No puede haber bastante de él.”

La mezquindad sobre Jerarquía, Cuestiones Feministas

El crecimiento en el número de diáconos también presenta desafíos con respecto a la función de los diáconos en relación con otras funciones. La rivalidad aún no se ha resuelto por completo. viejas tensiones en morir.

“Las tensiones han existido desde hace mucho tiempo”, dijo Silva. “El papel del diácono es todavía nuevo, y está en evolución.” Añadió que “en el principio, las líneas de presentación de informes no eran claras.

“¿Cuáles son los diáconos que hacen que los ministros laicos pueden y no pueden hacer? Cuando yo era pastor, las mujeres en mi personal querían saber lo que significaría el papel del diácono en relación con su posición. ¿Cuál es el papel y la situación de cada uno dentro de la Iglesia, en particular las mujeres que están asociados pastorales y administradores? Esa ha sido una nube sobre el desarrollo del diaconado.

“¿Es la ley del más fuerte que ordene al obispo, el sacerdote, el diácono y en la parte inferior?”, Preguntó. “¿Quién hace el trabajo para el obispo?”13516714_933326226794264_3928402063414608903_n

Ditewig restó importancia a las tensiones.

“Muchas de esas cosas se han resuelto. Eso es algo que utilizamos para escuchar hace veinte o treinta años “, dijo. “Ciertas cosas que se dicen son mítica, pero no se reflejan en los estudios nacionales.” Citando el último estudio nacional, Ditewig dice que el 98 por ciento de los ministros laicos ver sin tensión alguna entre el papel del diácono y la del laico ministro.

Hay indicios de que las rivalidades y tensiones pueden ser problemas de la generación anterior.

“Neosacerdotes están adoptando vigorosamente diáconos,” dijo Shelton. “El papel de los diáconos se está aclaró.”

Los diáconos pueden tener que ver con la evangelización

Shelton dijo que una zona en la que el diácono se podría utilizar más estaría en la evangelización.

“Aquí el diácono puede ser muy poderoso e instrumental, pero no se están utilizando. Los diáconos son toda una clase de personas que tienen los medios para ofrecer estos servicios paralelos “.

Ditewig hizo hincapié en que lo diáconos pueden hacer es secundario.

“Si nos acercamos ministerio a partir de una base perfectamente funcional, eso no es suficiente. Tenemos que superar el enfoque excesivamente funcional para el ministerio y en contacto con la naturaleza sacramental de la misma “.

Pero lo que es que la naturaleza sacramental?

Cummings hace esa pregunta en Diáconos y la Iglesia : “¿Hay algo en todo lo que es propio del diácono? Se le da poderes que se dan a nadie más? La respuesta es no.’ No hay nada que pueda hacer que nadie más puede hacer. Pero eso es sólo lo que es característico de él. Él no tiene poder. Es un servidor. Se le confía el ministerio de Cristo que lava los pies a sus criados. Él encarna el servicio del Señor, que se ha hecho servidor de todos “.13498032_10154890045176002_1022547823930475506_o

No hay sustitutos para los sacerdotes

Algunos se preguntan si el diaconado puede ser capaz de aliviar los problemas provocados por la escasez de sacerdotes. Durante una visita a sus padres en Florida, un diácono dijo Scanlon que la crisis sacerdote dará lugar a mayores responsabilidades para los diáconos.

“Me dijo que la crisis era tan mala que los diáconos podrían tener que empezar a hacer el sacrificio de la misa y oír confesiones,” dijo Scanlon.

Mientras que los diáconos pueden ser capaces de ayudar a los sacerdotes, que no serán sustituyendo por los sacerdotes.

“No veo diáconos para aliviar la carga de los sacerdotes”, dijo Shelton.

Dijo que la Iglesia se enfrenta a dos cuellos de botella sacramentales que no pueden ser aliviados por los diáconos: la unción de los enfermos y la consagración de la Eucaristía.

“Un hombre sólo puede hacer mucho”, dijo Medley. “Los sacerdotes que han sido asociados con el amor de la ayuda adicional. Tienen una gran cantidad de responsabilidades adicionales, por lo que ayuda a si puedo cuidar de un tercio de los matrimonios o bautizos en un determinado domingo. “Medley oficia de matrimonios mixtos en los que no hay masa boda.

Desafíos adelante

Cummings citó tres retos que enfrenta el diácono moderna. La primera, dijo, fue la accesibilidad del diácono al obispo.

“El diácono es un agente del obispo. A menudo se une a una parroquia, pero su trabajo es ir y hacer lo que el obispo quiere que él vaya y hacer y ser “.

El segundo reto es la humildad: El diácono debe reconocer sus propios dones y debilidades en el ministerio diaconal.

“Eso es un verdadero desafío”, dijo Cummings. “Los diáconos deben sobresalir en sus dones, sino tratar de aliviar o mejorar las áreas donde son débiles”.

El tercer reto, dijo, es equilibrar sus responsabilidades y recordando que su prioridad es su familia.13580672_1815465808675453_3144675764545998807_o

“El principal problema al que se enfrentan los diáconos está desarrollando la disciplina dentro de sus propias vidas de tener suficiente tiempo para la oración, su trabajo, sus familias y sus compromisos diaconales,” dijo Shelton. Cummings estuvo de acuerdo.

“Justo antes de la procesión litúrgica nuestro obispo nos dijo que no hay que olvidar que nuestra responsabilidad era la de nuestra familia, nuestro trabajo, y sólo entonces a la Iglesia”, dijo Cummings. “Si un diácono piensa que él es el regalo de Dios a la Iglesia, que impide que otras personas de ser activo y llevar sus regalos.”

Teniendo en cuenta todos los problemas que enfrenta la Iglesia y el diaconado, está claro que los diáconos están aquí para quedarse.

“La teología del ministerio sacerdotal está en un período crítico”, dijo Cummings. “El renacimiento del diaconado puede ser una de las herramientas que el Espíritu Santo está usando para trabajar en eso.”

Por: Tim Drake    Catholicsay

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