Archivo de la categoría: Noticias diaconado Iglesia de España

Fidel Molina, diácono y coordinador de Berakah: «Llegamos a las personas más empobrecidas y las realidades más débiles»

El diácono permanente y coordinador de este programa, ha expresado que «con este programa se organiza esa caridad que ya existía para llegar a los que no tienen un plan B»

El programa Berakah nació en Vitoria hace 15 años sobre el terreno de juego muy bien preparado por José Ángel López Lacalle, un sacerdote con una especial vocación por atender a las personas más marginadas y más empobrecidas de la ciudad. A través de #HazMemoria la Conferencia Episcopal Española ha rescatado y dado voz a historias como las que cuenta Fidel Molina, coordinador de este proyecto, que ha indicado que con su trabajo «llegamos a las personas más empobrecidas y las realidades más débiles«.

Entre esas realidades están las mujeres que ejercen la prostitución. Con ellas trabajan en la calle, intentan establecer una relación de confianza, de cercanía. Y, como respuesta, les ofrecen un hogar en el que comenzar su proceso de inserción.

Fidel Molina, diácono permanente y coordinador de este programa, ha expresado que “con este programa se organiza esa caridad que ya existía para llegar a las personas más empobrecidas, a las realidades más débiles, a los que no tienen un plan B. Parallegar dónde no llegan las instituciones, otras asociaciones, el tejido social alavés”.

Sobre si hay un campo especializado para ayudar a las mujeres atrapadas en el mundo de la trata, el diácono ha explicado que «nosotros trabajamos en el campo de la trata conuna unidad móvil que desde hace 15 años sale a las rotondas de la ciudad donde se está ejerciendo la prostitución. En Vitoriaencontramos normalmente un perfil de mujer nigeriana».

«Damos un techo a estas mujeres que dan el paso para salir de la prostitución»

«Con ellas se trabaja en calle, se intenta establecer una relación de confianza y de cercanía para luego enlazar con otros servicios que tenemos. Entre ellos, el hogar Ain Karem. Se trata de unas viviendas donde damos un techo a estas mujeres que dan el paso para salir de la prostitución. Aquí pueden estar mientras les acompañamos en el proceso de inserción y de normalización en la ciudad».

Molina ha explicado que trabajar con este tipo de mujeres te hace estar cerca de los más débiles de la ciudad, no perdiendo de vista el mundo que tenemos. «En este caso te muestra un mundo con una carencia de valores importante».

En referencia a si tiene fuerza para continuar al frente de este proyecto, indica que «hay muchos casos que me hacen sentir que esto merece la pena. Muchísimos casos que en estos 15 años nos ponen las pilas, nos resetean, nos hacen vivir y entender la vida de una forma diferente. El compromiso con las mujeres que han podido dejar la trata, que han podido salir, te ayuda y te anima indudablemente a seguir adelante».

Cope.es

In memoriam del Cardenal Carlos, Arzobispo emérito de Sevilla

La diócesis de España con mayor número de diáconos es Sevilla y este tesoro diaconal del que disfrutan en la Archidiócesis de Sevilla es obra del impulso y apuesta por este ministerio que realizó un santo pastor que estuvo al frente de la diócesis hispalense,: el cardenal Fray Carlos Amigo Vallejo, que acaba de fallecer. Un diácono sevillano le despide con estas palabras:

In memoriam del Cardenal Carlos, Arzobispo emérito de Sevilla

“A quien me sirva, el Padre le premiará” (Jn 12,26). El pasado miércoles 27 de abril partió a la Casa del Padre nuestro Cardenal Carlos Amigo, quien pastoreó la Archidiócesis de Sevilla durante 27 años. Sevilla que llenaba su capilla ardiente esos días y la multitud en las calles durante su recorrido a la S.I. Catedral, lo despidió entre lágrimas, oraciones y aplausos; a aquél que pasó haciendo el Bien entre nosotros y dando mucho fruto (cf. Jn 15,5). Los Diáconos Permanentes somos testigos de ello. Nos quería y le queríamos.

Como padre nuestro, de todos y con todos, Don Carlos tenía especial predilección por los Diáconos. Su relación con nosotros era muy estrecha, viva e ilusionante. Con afecto filial le amábamos y no dejábamos de sentir su cercanía, su cariño, su apoyo y sus sabios consejos. Desde su llegada a Sevilla, el 22 de mayo de 1982,  hasta  el 5 de noviembre de 2009, llegó a ordenar a 50 Diáconos Permanentes. Creyó profundamente en la riqueza y alta vocación del ministerio del servidor de la Iglesia, del varón de la Caridad. Se preocupó especialmente por nuestra formación y porque encontrásemos nuestro sitio de servicio en la Iglesia, llenando la geografía sevillana de nuestra existencia entregada.

“Lámpara es tu palabra para mis pasos y luz en mi sendero” (Sal 119). Repetía con frecuencia en nuestros encuentros, iluminando así nuestra vida ministerial. Don Carlos nos dió luz y nos lo puso todo más fácil. Su palabra siempre clara y profunda llenaba la atmósfera de nuestro servicio a la Iglesia. Supo ser un pastor avanzado de su tiempo, de una claridad meridiana y con un justo discernimiento del momento presente. Creó y dinamizó la Comisión para el Diaconado Permanente y Ministerio Laicales que animaba y discernía la llamada de aspirantes y candidatos al Diaconado. Nos hizo entrega de los nombramientos en los distintos destinos que nos encomendó. Impulsó nuestro servicio en las distintas pastorales y realidades de la Archidiócesis de Sevilla; multiplicó nuestra presencia en parroquias, pastorales fronteras y en todas las celebraciones que Sevilla vivió, como la llegada de San Juan Pablo II, dos veces a nuestra ciudad, la canonizaciones de Santa Ángela de la Cruz y Madre María de la Purísima…etc. Subrayó nuestra presencia en la Comisión del Diaconado permanente en la CEE, animó los encuentros nacionales del Diaconado Permanente, celebrando dos de ellos en Sevilla, y los encuentros de los Diáconos de Andalucía… Nos hizo mucho bien.

Son muchos los recuerdos. Fuimos testigos en su pontificado de su misericordia vivida de forma heroica y su paciencia infinita con nosotros, cuidando con cariño el crecimiento de nuestro ministerio, como el labrador cuida su viña. Muchos también los consejos recibidos como comunidad Diaconal y también de forma particular en nuestros servicios encomendados. Siempre tenía tiempo. Siempre se unía a las ocasiones celebrativas con nosotros, rodeado de Diáconos, esposas e hijos. Sus palabras se han hecho referencia indeleble a lo largo de nuestra vida ministerial, para obrar con Caridad y misericordia y con conciencia recta.

Querido y amado Don Carlos, padre y pastor, que con las manos llenas has subido hasta la presencia del Padre, para recibir el premio que tiene reservado a sus siervos fieles, la visión beatifica, los Diáconos nos encomendamos a tí para que nuestro ministerio sea fructífero en la Iglesia, según el modo del corazón de Cristo servidor. Descanse en Paz.

+Un Diácono.

Con Inmaculada, hija de un diácono en el Encuentro Nacional del Diaconado Permanente que D. Carlos quiso se celebrase en Sevilla en 1996

En la reunión de la Comisión Permanente se actualizarán las Normas básicas de formación de los Diáconos Permanentes.

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebra su 258º reunión los días 8 y 9 de marzo de 2022 en la sede de la CEE, en la calle Añastro, 1

Entre otros asuntos se actualizarán las Normas básicas de formación de los Diáconos Permanentes.

Ver actuales Normas básicas de formación de Diáconos en España.

Además durante estos dos días los obispos trabajarán sobre los siguientes temas:

  • Borrador de documento con el tema “Persona, familia y bien común”.
  • Estudio de una Nota Doctrinal sobre la Objeción de Conciencia.
  • Propuesta de elaboración de un documento sobre la ponencia de la corresponsabilidad en el Sostenimiento de la Iglesia.
  • Servicio de Ayuda y Orientación para las Oficinas diocesanas o provinciales de denuncias de abusos de menores.
  • Presentación del borrador del Directorio sobre los ministerios laicales de lector, acólito y catequista.
  • Actualización de las Normas básicas de formación de los Diáconos Permanentes.
  • Revisión del Reglamento de las Comisiones Episcopales.

Además, los obispos miembros de la Comisión Permanente recibirán información sobre el Catecismo de adultos, el primer anuncio y el Ministerio del catequista; sobre los trabajos del equipo sinodal de la CEE; y sobre el estado actual de Ábside (TRECE y COPE).

El orden del día incluye también la aprobación del temario de la próxima Asamblea Plenaria que tendrá lugar del 25 al 30 de abril. Como es habitual, se tratarán distintos temas de seguimiento y económicos; además del capítulo de nombramientos.

Paco: primer diácono permanente de la diócesis de Canarias, casado y tiene dos hijas

Francisco Javier López ha sido ordenado diácono permanente por el obispo de Canarias, José Mazuelos – EFE/Ángel Medina G.

El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, ha nombrado como primer diácono permanente de las islas a Francisco Javier López, casado y padre de dos niñas-

La Iglesia canaria ha hecho historia, dando el salto de nombrar por primera vez en la historia de la Diócesis a un diácono permanente, casado y con dos hijas.

Su nombre es Francisco Javier López, es de Telde (Gran Canaria) y es Doctor en Teología Dogmática, subdirector y profesor de Eclesiología y Matrimonio en el Instituto Superior de Teología y Delegado diocesano de Enseñanza.

El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, ha nombrado en la Catedral Basílica de Santa Ana en Las Palmas de Gran Canaria a López, que se convierte así en el primer diácono permanente ordenado en este siglo XXI en la Diócesis de Canarias y el primero en la historia de esta Diócesis de Canarias casado y padre de familia.

Su familia ha expresado su «alegría y gozo« por la ordenación de ‘Paco’, a quien han arropado en el acto celebrado en la mañana de hoy junto a la comunidad eclesiástica, vecinos y feligreses.

Esta decisión que se ha tomado por primera vez en la Iglesia canaria ya se ha hecho con anterioridad en otras Diócesis, como es el caso de Sevilla donde hay decenas de diáconos laicos y con familia desde hace años.

Francisco Javier López ha sido ordenado diácono permanente por el obispo de Canarias, José Mazuelos
Francisco Javier López ha sido ordenado diácono permanente por el obispo de Canarias, José Mazuelos – EFE/Ángel Medina G.

Las funciones básicas de un diácono, como explica la Diócesis, son la atención a las personas necesitadas, la caridad, la palabra, y Francisco Javier López especialmente en el campo de la catequesis y formación teológica, al tener formación de profesor de religión de Secundaria por dos décadas, además de un doctorado en esta materia.

Los diáconos están habilitados para la atención de los hospitales o la pastoral penitenciaria, para celebrar el bautismo y del matrimonio, presidir el rito de funerales y sepultura y en servicios devocionales, como la exposición y bendición con el Santísimo.

Son considerados «ministros de la palabra», proclaman el evangelio y predican y enseñan la fe católica, ayudan a los obispos y sacerdotes en la liturgia, en obras caritativas, administrativas y de bienestar social, entre otras tareas.

Al nuevo Diácono permanente se le ha asignado por ahora la función de delegado de Enseñanza de la Diócesis, que combinará con las clases que imparte en el Instituto Superior de Teología.

por Laura Bautista en ABC de Canarias

«En el diaconado, la eucaristía es el centro de tu vida»: El obispo de Cádiz al nuevo diácono

La Catedral de Cádiz acogió, el pasado domingo 30 de enero, la ordenación diaconal de Fernando Carmona Espinazo, delegado de Pastoral de la Salud de la diócesis, y médico internista de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Puerta del Mar de Cádiz.

Durante la ceremonia, que estuvo presidida por el obispo diocesano, Fernando Carmona estuvo acompañado por una amplia representación del clero diocesano, diáconos permanentes de la diócesis, así como de familiares y amigos que quisieron estar su lado en este importante momento de su vida como cristiano.

Mons. Rafael Zornoza aseguró que «Jesús nos pone ante la pequeñez de su humanidad, que es la nuestra, y la grandeza de su divinidad. Y nos invita a vivirla nosotros también, a asumir, a participar en esta misión que nos exige primero un cambio del corazón, la conversión de los pecados, vivir la vocación a la santidad y así entender nuestra vida al servicio de los demás. Es una introducción muy bonita para empezar un diaconado, que es un ministerio de servicio, de servicio de la caridad. El diaconado permanente se ordena no para el sacerdocio, sino para el servicio ministerial. Es el servicio que ha de estar regido precisamente a través del sacramento, del orden por una configuración especial con Cristo para vivirlo unido a la eucaristía siempre».

El nuevo diácono Fernando Carmona

Dirigiéndose al ordenado, Mons. Zornoza afirmó: «en el diaconado, querido Fernando, la eucaristía es el centro de tu vida, pero ahora con una configuración mayor se convierte en un ministerio, en un servicio asumido, otorgado por la iglesia que pone la confianza en ti sabiendo que tu lo vas a asumir también para entregar a los demás. Y unido a la eucaristía, el servicio al Evangelio, a la palabra, a la predicación por eso te comprometes hoy también a vivir la oración, la oración de intercesión por todo el pueblo de Dios. Y con ese sentido misionero enraizado por el amor verdadero que da la vida y que se aprende en la eucaristía y en la escucha de la palabra de Dios, la iglesia te encomienda como diácono al servicio de la caridad y una caridad espléndida. Los Papas hablan siempre de esta apertura a un servicio de la caridad, que va más allá, que entra incluso en el orden laboral, tú como médico lo vives en tu profesión. Estás ahora como diácono, médico al servicio de los enfermos, con esos pobres a los que tienes que ofrecer tu testimonio y tu acción directa y con ello el bálsamo del amor de Dios haciendo presente la vida de la Iglesia. Y entrar en esos campos tan necesitados».

«Hoy nos alegramos todos enormemente por este día. Pídele al señor poder vivir este ministerio y la caridad, que, de esta forma, tu apostolado lleve al mundo entero su amor y que este servicio lo sea siempre verdadero. Todos estamos unidos a ti hoy».

Fernando Carmona es licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz. Doctor en Medicina con la tesis doctoral Cuidados Paliativos en pacientes no oncológicos. Facultativo Especialista de Área de Medicina Interna con dedicación en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz. Desde el año 2013 es delegado episcopal de Pastoral de la Salud de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

Obispadocadizyceuta.es

Los estudios eclesiásticos del candidato al diáconado Dámaso en San Dámaso

«Los diáconos somos unos servidores más de la Iglesia»

Simó Tortella Sbert fue ordenado ‘diaca’ el pasado mes de diciembre

Hombre activo en el mundo asociativo local y responsable de Porreres TV, Simó Tortella ha sido nombrado ahora nuevo diácono por el obispo

Simó Tortella Sbert (Petra, 1967) fue ordenado, el pasado día 11 de diciembre nuevo diácono. Junto a él también se nombró a Lluís Servera (Montuïri), Biel Torrandell (Pollença) y Lluís Florit (Manacor). Simó vive desde hace años en Porreres, donde se casó. Tanto en su Petra natal como en Porreres ha destacado por su actividad asociativa. Desde hace años está al frente de Porreres TV. Y es que desde los 16 años ha colaborado en distintos medios de comunicación.

Empecemos por el principio. ¿Qué es un ‘diaca permanent’ (diácono permanente)?
— Se trata de un hombre que decide, conjuntamente con su familia, dar un paso para dar horas al servicio de otros. No cobramos por el trabajo que realizamos y por ello debemos tener un trabajo civil para la familia. Por tanto el orden es la familia primero, el trabajo y tercero el diaconato a las ordenes del obispo. Pero también hay que tener claro que eres diácono las 24 horas del día y lo debes demostrar. Más allá de esto, el diácono es el tercer eslabón del sacerdocio, por detrás del obispo y los sacerdotes.

¿Y cuáles son sus deberes dentro de la Iglesia?
— El diaconado tiene tres grandes puntales: la caridad, la palabra de Dios y la liturgia. A partir de ahora estamos a la espera que el obispo nos adjudique una parroquia o determinadas labores que deberemos realizar una vez finalizadas nuestra jornada laboral y necesidades familiares.

La figura del diácono es poco conocida…
— Sí, se trata de una figura que había ido desapareciendo y había quedado como preámbulo para la ordenación de un sacerdote y fue a partir del Concilio Vaticano segundo cuando resurge. En estos momentos, hay 19 diáconos y entre 8 y 10 candidatos. Hay un constante goteo de gente interesada en iniciar la formación.

¿Este interés parece contradictorio con los momentos que vive la Iglesia católica, no?
— Un diácono puede llevar la administración de la parroquia pero no puede ser el rector. Aquí en Mallorca hay sacerdotes que tienen a su cargo varias parroquias y para su buen funcionamiento se hace necesario el compromiso de todos los grupos parroquiales. Estamos aquí, en Europa, en un momento de cambio importante. Los diáconos somos una ayuda más para difundir la fe en Jesucristo. Es una opción para que las comunidades puedan sobrevivir dentro de un mundo en el que cuando hablas de iglesia o cristianismo parece que no va bien. Y, sin duda, la cultura religiosa es importante y ha marcado nuestro devenir.

Sí, pero no me negará que de cada día es más desconocida…
— Debemos conocer nuestras raíces y saber porque hacemos fiesta por Navidad o Sant Antoni. No es una fiesta del demonio y la gente recién llegada debe saber los motivos por los que hacemos estas fiestas. Navidad no es el Papá Noel, es el nacimiento de Jesús y no nos tenemos que esconder de decirlo. Las personas son lo más importante de todo, son el centro de nuestra sociedad y debemos tener a Jesucristo en el punto de mira. Siguiendo a Jesucristo transformamos la sociedad en una de mejor para construir el reino de Dios, aquí, hoy y ahora.

¿Que papel juega su familia para poder acceder a este cargo?
— Para poderte ordenar como diácono, la esposa e hijos mayores de 18 años deben firmar un consentimiento. Sin el apoyo de la familia, no hubiera podido ser diácono. Durante cinco años, cada día tenía clases en Palma. Sin el apoyo de mi mujer, no habría podido realizar este proceso. La familia es un punto fundamental en la formación como también lo será a partir de ahora.

¿Veremos mujeres acceder al diaconato?
— No lo sabemos. El papa Francisco abrió una comisión para tratar este tema y sigue encima de la mesa.

Usted lleva años flirteando con los medios de comunicación, ¿qué significa Porreres TV para el pueblo?
— Se trata de un reflejo en vídeo de la actualidad donde no hay opiniones, hay hechos. Es un medio abierto a todas las entidades. No podemos llegar por todo pero si que podemos hacer difusión si nos traen sus grabaciones. Porreres TV inició su andadura en 2010 y se constituyó como entidad en 2014. Hace dos años calculamos que con los vídeos publicados en la red deberíamos estar tres meses las 24 horas del día para poder verlos.

Además de Porreres TV, colabora con otros medios locales…
— Sí. Soy el presidente de Porreres TV, colaborador de la revista Llum d’Oli o de la revista parroquial Semilla. Seguiré con ello. Creo que las revistas locales son una fuente para la historia de un pueblo.

Ultimahora.es

Vídeo: Homilía de don Francisco Cerro arzobispo primado en la institución de acólito

Homilía de don Francisco Cerro arzobispo primado en la institución de acólito de Cristobal ya cercano a su ordenación de Diacono. 26 de diciembre de 2021 domingo de la sagrada familia de San Esteban diácono

BALANCE DEL NÚMERO DE DIÁCONOS EN ESPAÑA EN 2021

Diáconos de España en la catedral de la Almudena de Madrid en el Encuentro Nacional 2016

Ya que las estadísticas anuales de la Conferencia Episcopal se publican con los datos de dos años anteriores, un grupos de diáconos han elaborado en estos días una lista que se acerca al número de diáconos permanentes en las diócesis de España, sin contar los diáconos permanentes de la vida consagrada.

Las cifras nos hablan de que este ministerio está en auge en toda la Iglesia Universal, y mucho más en estos momentos de vida sinodal. Es llamativo el elevado incremento experimentado en los últimos años en países como Brasil, donde los obispos cada día promocionan más esta figura inmersa en el mundo familiar, laboral y vecinal, auténtico testimonio de entrega desinteresada a Jesucristo y a su Iglesia.

Al contemplar las cifras de España lo primero que llame a la atención es que todavía existan diócesis, algunas de envergadura, sin que se haya restaurado este ministerio. Vale el ejemplo de Italia donde con un poco más de 100 diócesis tan solo quedan dos por restaurar el diaconado permanente y en cambio en las 70 diócesis de España todavía tenemos 1/3 de ellas sin diáconos.

Llama la atención que en algunas de estas diócesis exista una verdadera necesidad de atención en pueblos desatendidos pastoralmente por la escasez de sacerdotes  y donde la figura del diacono sería de ayuda grandísima.

En la arquidiócesis metropolitana de la capital de España donde hay más de 1500 sacerdotes ¡Tan solo cuenta con 38 DIÁCONOS! La verdad es que es un número irrisorio el de diáconos en España comparado con la mayoría de los países, basta estas comparaciones: Austria cuenta con 750 diáconos, la República Dominicana tiene 540 diáconos o la archidiócesis de Nápoles cuenta con 326 diáconos o la norteamericana archidiócesis de Galveston-Houston: 414. 

Por el contrario hay que felicitar a  otras diócesis que hace muchísimo tiempo ya lo instauraron.

La gran archidiócesis de Valencia también tiene un número pequeño de diáconos, pero teniendo en cuenta que se restauró recientemente ya supera en número a Madrid.

Gracias a Dios en Toledo, Sigüenza-Guadalajara y Astorga, ya esperan la muy pronta ordenación de sus primeros diáconos.

En este contexto que la Iglesia universal está trabando a fondo la Sinodalidad, es hora para revisar también la restauración del diaconado permanente, pues desde que el Concilio Vaticano II lo aprobó, ha pasado muchos años. Necesitamos diáconos en la Iglesia de España.

El Directorio marca las líneas para aceptar al nuevo candidato. Deberá tener unos estudios adecuados, formación pastoral… pero sobre todo, deberá tener una vida coherente de fe en el núcleo familiar. Para ello los equipos formativos tienen un papel importante.

Hace falta promover este grado del Orden con una pastoral específica del diaconado, con encuentros, noticias y una difusión de la enorme labor que desarrollan estos hombres que inmersos en el mundo se entregan al Evangelio.

No ha sido reinstaurado en las diócesis:

Barbastro-Monzón, Canarias, Cartagena, Ciudad Real, Ciudad Rodrigo, Córdoba, Guadix, Huesca, Jaca, Lugo, Mérida-Badajoz, Mondoñedo-Ferrol, Osma-Soria, Segovia, Zamora, ni en el Arzobispado Castrense,

Cristóbal Bargueño, futuro diácono permanente de Toledo: “Cuando seguimos el sueño de Dios en nuestra vida, encontramos la felicidad verdadera”

Cristóbal, junto a Mons. Francisco Cerro y su familia, el pasado 5 de diciembre

El pasado 31 de octubre, los primeros cinco candidatos al diaconado permanente fueron admitidos para recibir el sacramento. Se trata del grupo de los primeros diáconos permanentes que formarán parte de la comunidad diocesana de la archidiócesis de Toledo.

Estos cinco varones reciben posteriormente los ministerios del lectorado y acolitado, previamente a la ordenación como diáconos. Uno de los candidatos, Cristóbal Bargueño de la Plaza (Esquivias, 1967) recibía, el pasado 5 de diciembre en la parroquia de su localidad natal, el ministerio del lectorado.

En esta entrevista, Cristóbal relata su experiencia de fe y servicio a la comunidad parroquial y diocesana, subrayando “que ha sido mirado con misericordia por el Señor para el servicio del diaconado permanente”.

Pregunta: ¿Quién es Cristóbal Bargueño? ¿Cómo se presenta ante los lectores del portal web de la Archidiócesis de Toledo?

Respuesta: Lo primero que me viene a la mente ante estas preguntas es repetir una contestación que hizo el Papa Francisco a alguien que le preguntaba lo mismo y que yo hago mía: en primer lugar, decir que soy un pecador a quien el Señor miró con misericordia. Soy de Esquivias, lugar cervantino pues en su parroquia contrajo matrimonio Miguel de Cervantes con Catalina de Salazar. Hace 25 años, el día 30 de agosto de 1996, contraje matrimonio con Encarna, mi esposa, compañera de camino en la vida y para mí verdadera testigo de Jesús. El Señor nos ha bendecido con dos hijas. Soy funcionario de la Administración de Justicia.

Vivo y celebro la fe en  la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Esquivias, mi referencia en la fe y donde la comparto en comunidad. Colaboro en la liturgia, en la catequesis llevando un grupo de confirmación y vida ascendente y visito a los enfermos. Pero la fecha más importante para mí en mi vida es el día 1 de octubre de 1967 pues ese día fui hecho hijo de Dios por el bautismo y miembro de su Iglesia, en mi querida parroquia de Esquivias.

P: ¿Cómo surge la vocación al diaconado permanente?

R: En mi caminar por la vida he sentido que el sueño de Dios que tenía preparado para mí, en mi existencia es la llamada al ministerio diaconal dentro de otra llamada suya: el matrimonio. Ser diácono permanente es una vocación, una llamada de Dios a ser imagen de Cristo Siervo en medio de la Iglesia y del mundo. Es una vocación que surge en la Iglesia y cuando te llega percibes que tu vida cambia, se transforma desde tu propia pobreza e imperfección al transparentar al Señor al servicio de los demás desde la “lógica del abajamiento de Jesús”.

P: ¿Pero cómo comienza a manifestarse esta inquietud en su vida?

R: Yo diría que desde muy pronto en mi vida he tenido la percepción de que Dios me estaba llamando. He de decir que he sido un auténtico privilegiado por el Señor: unos padres, una familia, un párroco, un pueblo, personas que me he encontrado a lo largo de mi vida que me han transmitido y me siguen transmitiendo la alegría del Evangelio desde su fe con obras y palabras.

Ante esta inquietud, ya desde muy temprana edad estuve en el seminario menor de una Congregación Religiosa, los Padres Josefininos de Murialdo, un auténtico regalo porque me educaron en la acción de gracias a Dios y en llevar nuestra fe a la vida desde su lema “hacer y callar”. Pero descubrí que la vida religiosa no era mi llamada. También estuve en el seminario diocesano de Madrid, otro regalo del Señor, y también vislumbré que tampoco el sacerdocio era mi llamada.

Fue al encontrarme con Encarna, mi esposa, cuando descubrí que el proyecto del Señor sobre mi vida era su seguimiento en la vida matrimonial y familiar. Encarna y yo, con nuestro matrimonio cristiano, pusimos al Señor en medio de nuestras vidas y nuestro proyecto conyugal. Por la fe en Él nos comprometimos en nuestra parroquia, en el trabajo, en la sociedad. Dios nos concedió el regalo de la vida de nuestras dos hijas. Sin embargo, aún resonaba en mí una llamada del Señor en lo más profundo de mi ser que no lograba descifrar. Fue un día, hablando con un compañero de trabajo, cuando me comentó que se estaba preparando al diaconado permanente. Me dio información y documentación sobre dicha vocación eclesial.

Una vez informado sobre el ministerio diaconal, comprendí y entendí que el Señor me estaba llamando a dicha vocación.

Cristóbal Bargueño en la fachada principal de la iglesia parroquial de Esquivias

P: ¿Cómo lo planteó a su familia y qué sucede posteriormente?

R:  Lo que sí puedo subrayar es que en todo momento de este caminar hacia el diaconado permanente, Encarna y yo hemos sentido muy de cerca la presencia constante y amorosa del Espíritu del Señor, del Espíritu Santo que nos transmitía fuerza, esperanza, ayuda, alegría, paz, serenidad, etc.

Era una nueva llamada dentro de la llamada matrimonial. Después de rezarlo ante el Señor y meditarlo se lo manifesté a Encarna, mi esposa, que me comprendió, apoyó y entendió desde el primer momento. Después se lo expresamos a nuestro querido párroco D. Vicente que nos expuso que en la archidiócesis de Toledo no estaba instituido el ministerio del diaconado permanente, por lo que los tres nos fuimos a dialogar y poner en conocimiento de nuestro Arzobispo, D. Braulio Rodríguez Plaza. Era el año 2012 y D. Braulio nos recibió como padre que atiende, comprende, escucha y dialoga con sus hijos. Nos manifestó que también él se había planteado la instauración del diaconado permanente en la archidiócesis y que ante tal situación debía iniciar un proceso de preparación y discernimiento a nivel diocesano; mientras tanto me invitó a terminar mis estudios, en este caso la Diplomatura en Ciencias Religiosas.

Posteriormente, en 2014 Encarna, mi esposa, sufre una grave enfermedad. Todo se tambalea en mi existencia, entro en desconsuelo (desconsuelo significa “sin suelo”), todo se me queda en el aire…Durante la estancia de Encarna en la UCI en el hospital, mi habitación muchas veces era la capilla. Mi frase al entrar en la capilla era: “¿Por qué Señor?”; así una y otra jornada…hasta que un día la vista me llevó directamente al crucifijo de la capilla y me dije: ¿cómo puedo estar haciendo esa pregunta al Señor?, ¡qué injusto soy!, el Señor está aquí, padeciendo con Encarna, sufriendo conmigo, dándonos a todos fuerza, consuelo y sobre todo mucho amor. Desde ese día mi pregunta no fue un: “¿por qué?”; sino un “¿para qué Señor?”.

P: ¿Fue el período de convalecencia de su esposa, en el hospital, la señal inequívoca de su vocación al servicio diaconal en la Iglesia?

R: Totalmente. Durante este periodo se dio la confirmación de la vocación al diaconado en mí. Viendo en el hospital a todos los enfermos, tantas personas sufrientes, tantas personas en soledad, comprendí que el Señor me estaba esperando allí para servirle. Que “tocando la carne de Cristo” en el pobre, en el marginado, en el enfermo, en el alejado, en el que se siente solo, en todas las periferias existenciales, te encuentras y entras en comunión con el mismo Señor.

Gracias a Dios Encarna se recuperó, a pesar de algunas secuelas y fue cuando volvimos a hablar con D. Braulio que nos envió a prepararnos a la comunidad diaconal de la archidiócesis de Madrid, mientras el proceso de instauración al diaconado permanente se realizaba. La comunidad diaconal de Madrid, fue y es para Encarna y para mí una comunidad de hermanos en la que fuimos acogidos, apoyados, formados y sobre todo se nos transmitió lo que es el diaconado permanente en obras y palabras. Una vez instaurado el diaconado permanente en Toledo nos incorporamos al proceso formativo en nuestra querida Archidiócesis.

Momento de la celebración eucarística en que Cristóbal recibe el ministerio del lectorado.

P:  ¿Qué va a suponer este nuevo cometido en su vida personal y familiar?

R: Supondrá un paso muy importante en mi vida, en mi caminar en la fe y en mis relaciones con los demás: familia, trabajo, sociedad, etc. El diácono permanente es un ministro de la Iglesia que ha recibido el grado inferior del sacramento del Orden.

El diácono permanente por su ordenación realizada por el ministerio del Obispo a través de la imposición de manos y la invocación al Espíritu Santo, recibe un sacramento que le configura a Cristo Siervo. A partir de ese momento todo lo que hace, toda su vida, todo su ser queda configurado a Cristo que se hace siervo de todos. La esencia, el ser de un diácono permanente es ser siervo; diácono significa servidor. Es ser imagen del Señor siervo en todos los aspectos de su vida: con su familia, en su trabajo, en la sociedad y en su ministerio pastoral.

El diácono permanente es una persona ordenada en medio del mundo, es un signo del servicio de Cristo en medio de la sociedad. El diaconado es el ministerio de la cotidianidad del servicio las veinticuatro horas del día.

P: ¿Y cómo han recibido esta noticia su esposa, hijas y demás familiares?

R: Encarna, mi esposa, desde el primer momento, me ha apoyado en la nueva llamada que el Señor me hacía al ministerio diaconal, sabiendo que también le concernía en su vida matrimonial. Mi llamada, para Encarna, se comprende desde el sacramento del matrimonio, en el que nos entregamos en totalidad uno para el otro. Desde ahí su sí que siempre me ha dado para seguir el camino del seguimiento a Cristo diácono. Un sí lleno de comprensión, generosidad, acogida, y sobre todo fe.

Un aspecto importante, antes de mi ordenación como diácono, será obtener el consentimiento de mi esposa Encarna, pues para ordenarme la Iglesia, como buena madre que es, pedirá su autorización. La esposa del diácono permanente tiene un papel fundamental en la aceptación de la ordenación diaconal y posterior ministerio diaconal; distinguiéndose con ello por su comprensión, generosidad, servicio y, sobre todo, por su fe.

En cuanto a mis hijas, también me apoyan y sostienen. Desde el principio del proceso las hemos hecho partícipes en nuestro camino hacia el diaconado permanente y de la nueva dimensión que se vivirá en nuestra familia con el diaconado. Evidentemente de pequeñas participaban de forma diferente a ahora que se encuentran en la adolescencia e incluso saliendo de ella. Encarna y yo les hemos explicado que como diácono seguiré estando a su lado, que seré su mismo padre, con el mismo amor hacia ellas y hacia su madre, con mi mismo trabajo. Seré la misma persona, pero habiendo respondido afirmativamente a una llamada del Señor que me pone al servicio de la Iglesia y de los demás hermanos y hermanas.

El resto de familiares me han tenido presente en sus oraciones, me han acompañado y comprendido. Para ellos el diaconado permanente es la traducción de Jesús que ayuda y sirve a todos. También mi opción es compartida y llevada a la oración por amigos y compañeros de trabajo a los cuales les expliqué qué es el ministerio diaconal.

Cristóbal Bargueño proclama la Palabra de Dios en su parroquia de Esquivias.

P: ¿Considera válida y necesaria la dedicación diaconal hoy en día en la Iglesia diocesana?

R: Para mí, el diaconado permanente, tiene una triple misión y queda establecida en la constitución promulgada en el Concilio Vaticano II, la  Lumen Gentium: la Palabra, la Caridad y la Liturgia. Son tres palabras claves, tres misiones a realizar en nuestra querida Iglesia diocesana.

En este sentido quisiera subrayar tres aspectos que, como diácono permanente, puedo aportar a la Iglesia diocesana de Toledo. El primero de ellos es el servicio porque el diácono permanente es signo de la diaconía de Cristo y de su Iglesia. En este sentido, el diácono permanente por ser signo de Cristo “diácono del Padre” , debe asumir de manera eminente la acción pastoral de opción preferencial por los pobres, por los que sufren y por los marginados.

El segundo aspecto es la secularidad porque dejaré de ser laico y pasaré a ser un ministro ordenado. El diácono permanente forma parte del mundo jerárquico, pero sociológicamente sigue inmerso en la vida secular. El diácono permanente ha de evitar la tentación de “distinguirse” y llevar una vida aparte de los demás. Por ello comprendo que estoy llamado a una mayor capacidad de vivir, sintonizar, compartir y asumir la vida de la gente común.

Los diáconos permanentes por ser personas más cercanas a la vida diaria y en general esposos y padres, pueden inspirar una mayor confianza en todo lo referente a la pastoral matrimonial y familiar.

Y por último, la colaboración. Esta acción colaboradora se realiza en primer lugar en la evangelización en todas sus formas: catequesis, predicación, animación de grupos, liturgia, matrimonios, jóvenes etc. El diácono permanente es el principal colaborador del presbítero en lo referente a la pastoral sacramental: ayudando en la liturgia, en el culto dominical, en la celebración del bautismo y del matrimonio, en la distribución de la Eucaristía y el Viático, asistiendo en las exequias, etc.

P: ¿Qué le diría a los varones que se puedan plantear el diaconado permanente en su comunidad de fe?

R: Que no tengan miedo ni se cierren a la llamada que pueda hacerles el Señor a seguirle más de cerca desde el ministerio diaconal. Que sean generosos ante la” novedad” de Dios en sus vidas desde su llamada. Les repetiría las palabras del Papa Benedicto XVI cuando dice: “¡No tengáis, miedo de Cristo! Él no quita nada, y lo da todo. Quien se da a él, recibe el ciento por uno. Sí, abrid de par en par las puertas a Cristo, y encontraréis la verdadera vida.” También les diría que pongan toda su confianza en el Señor, Él es el que actúa siempre.

¿Merece la pena? Por supuesto que merece la pena. Cuando seguimos el sueño de Dios en nuestra vida, es decir, realizar la voluntad de Dios en nuestra existencia, en este caso la llamada al diaconado permanente, encontramos la felicidad verdadera, la bienaventuranza verdadera porque siempre en el servicio, en la entrega a los hermanos necesitados, cuando realicemos nuestra labor diaconal nos encontramos con Él, con el Señor, quien da todo el sentido a nuestra vida. Eso lo descubrió Santa Teresa de Calcuta que muchas veces decía: “El que no vive para servir, no sirve para vivir.”

Para la formación de los diáconos permanentes en la archidiócesis, nuestro Arzobispo, D. Francisco Cerro, nombró una comisión diocesana que le ayuda en la tarea de formación de los candidatos. El responsable de la comisión es D. José-Fernando González Espuela, Vicario Episcopal de la vicaría de Toledo y párroco de Santa Teresa de la ciudad de Toledo.

Cristóbal Bargueño junto a su esposa e hijas

P: ¿Cuál es su mensaje para la comunidad diocesana de Toledo?

R: El mensaje no es mío, sino que recojo lo que nos transmitieron nuestros pastores, nuestro querido Arzobispo D. Francisco y nuestro querido Arzobispo emérito D. Braulio.

D. Francisco, como Pastor diocesano, al inicio de la homilía de la misa del pasado 31 de octubre, en la que los cinco candidatos recibimos el rito de admisión, manifestaba como “gesto profético” el hecho de la instauración del diaconado permanente por D. Braulio en nuestra querida archidiócesis toledana y definía el diaconado permanente como el ministerio de la identificación con Cristo diácono.

Mi mensaje es el dar gracias a Dios por la instauración del ministerio diaconal de forma permanente en nuestra Iglesia que camina en Toledo; de aceptarlo como un don, una “brisa suave” del Espíritu del Señor, del Espíritu Santo que permanece siempre en la Iglesia.

En esta línea deseo terminar con las palabras de D. Braulio en el directorio para el diaconado permanente: “La Iglesia diocesana de Toledo quiere agradecer profundamente a su Señor Jesucristo el don de este ministerio ordenado a la hora de la introducción en ella del diaconado permanente. Y pide al Señor discernimiento y sabiduría para la formación de los posibles candidatos, de modo que puedan servir a las distintas comunidades cristianas.”

P: Por último, supongo  que muchas personas, en la vida de los candidatos al diaconado permanente, cobran una especial relevancia en el itinerario vocacional. ¿Qué les diría a todos ellos?

R: Aquí me constituyo en portavoz de todos los candidatos al diaconado permanente de Toledo. Primeramente dar las gracias a Dios, a nuestros Pastores D. Francisco y D. Braulio, por todo lo que han realizado y realizan por el diaconado permanente; también a nuestras esposas, a nuestras hijas, hijos, familias por su entrega y generosidad.

Igualmente, dar las gracias a Dios por D. José Fernando como responsable de la comisión al diaconado permanente y a todos sus componentes por su labor y acompañamiento en nuestro caminar; también por nuestros párrocos y comunidades cristianas de referencia por compartir la fe con nosotros.

Dar las gracias a Dios por todo el pueblo de Dios que camina en nuestra Archidiócesis de Toledo y a todas las personas que nos estáis leyendo.

Termino solicitando un favor: que recéis por este indigno y pobre pecador que soy yo, pero que pone toda su confianza en el Señor ante su llamada.

por JuanF Pacheco en www.architoledo.org