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¿Qué es un Diácono Permanente en la Iglesia Católica? ¿Cómo puedo ser Diácono Permanente? por Rey Morales, diac.

DIÁCONO PERMANENTE

Me hacen la pregunta a menudo… ¿Qué es eso de ser un Diácono? La siguiente información es un sumario y parte de un reporte contestando esa misma pregunta del Vaticano, obvio que en este link te llevara con más detalle si te interesa saber más del Diaconado:

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cclergy/documents/rc_con_cclergy_doc_19022000_dia_sp.html

El Diaconado Permanente nos cambiado la vida a mi esposa y familia de una manera positiva, llena de bendiciones aun en la adversidad. Si crees tener el llamado a servir, contactame y con gusto tomare tiempo para hablarte y guiarte al director del programa y a explicarte más a fondo la bendición de servirle a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y a su pueblo. Estoy seguro que otros hermanos Diáconos estarán dispuestos a cooperar con ustedes, es parte de nuestro llamado.

Impocisión de las manos durante la ordenación de 22 Diáconos en la Diócesis de Savannah Georgia, Mayo sábado 31, 2008. Los primeros 3 Diáconos Hispanos en ser Ordenados en la Diócesis de Savannah llegan después de 150 asños de existencia. Diácono Tirso Castillo (Cubano Americano) Diácono Bienvenido Pérez (Cubano Americano) y su servidor, Diácono Rey Morales (Puerto Rico)
SUMARIO

Diácono y diaconía en el NT – II. Los diáconos en la Iglesia antigua: “encargados de la diaconía de Jesucristo” – 111. El diácono, signo sacramental de Cristo siervo y de la diaconía de la Iglesia – IV. La espiritualidad del servicio, cuyo animador es el diácono – V. Diaconado y eucaristía – VI. La diaconía como “condivisión” – VII. Diversas modalidades expresivas de la diaconía – VIII. La animación de la diaconía por parte del diácono – IX. La valorización del carisma del diácono: de la Iglesia antigua al renacimiento actual del diaconado permanente – X. la animación de la diaconía en la Iglesia y en el mundo de hoy – XI. La aparición de los diáconos desde una opción pastoral renovadora.La palabra diácono indica uno de los tres ministerios en que se articula el sacramento del orden (ministerios ordenados: episcopado, presbiterado, diaconado). En el motu proprio Ad pascendum se da una definición autorizada y rica en implicaciones, tanto teológicas como pastorales y espirituales, del ministerio del diácono: “Animador del servicio, o sea, de la diaconía de la Iglesia, en las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del mismo Cristo Señor, el cual no vino para ser servido, sino para servir”.

Ordenación de 22 Diáconos Permanentes para la Diócesis de Savannah Georgia, Mayo sábado 31, 2008

I. Diácono y diaconía en el NT La palabra diácono equivale al griego diákonos y significa siervo. Esta palabra hay que relacionarla con otras expresiones, comunes en el NT, como diakonía, es decir, servicio, y el verbo diakonéin, o sea, servir. La palabra diakonía, con las diversas expresiones ligadas a ella, se cuenta entre los términos que aparecen con más frecuencia en el NT, porque indica un aspecto fundamental de la figura de Cristo, al que ya Isaías hahabía anunciado como el siervo de Yahvé y de los hombres (cf Is 52,13 – 53,12), y que se presentó como “el que sirve” (Lc 22,27) y que “vino a servir y no a ser servido” (Mt 20,28).Recordando que Jesús antes de dejar este mundo realizó el gesto sacramental y profético del lavatorio de los pies para invitar a sus discípulos a seguir su ejemplo de servicio (cf Jn 13,1-15), la Iglesia antigua consideraba la diaconla como un aspecto fundamental de su naturaleza profunda y, por tanto, de la vocación de toda comunidad y de todo fiel. La Iglesia, que san Ignacio de Antioquía definía como laagape, el amor’ —es decir, el signo visible del amor de Dios encarnado en Cristo presente en la eucaristía—, tenía plena conciencia de que el servicio es la expresión concreta del amor, según las palabras de san Pablo: “Servios los unos a los otros mediante la caridad” (Gál 5,13). Considerando que la vida cristiana consiste en un — seguimiento de Cristo y en conformarse a él, la Iglesia antigua entendía en profundidad la diaconla como un amor que se expresa en la humildad y la obediencia (cf Flp 2,7-8), en la pobreza (cf 2 Cor 8,9), en una disponibilidad que llega hasta la inmolación (cf Mt 20,28), en un pleno compartir las alegrías, los dolores, las exigencias y las aspiraciones de toda persona de cualquier proveniencia (cf Rom 12,15; 1 Cor 9,19-23).Junto a la diaconía como vocación al servicio de todos los cristianos, se habla en el NT de los diáconos(Flp 1,1; 1 Tim 3,8-13) como encargados de un ministerio especifico. Si el servicio es vocación común, el ministerio de los diáconos, “los siervos”, indica a los consagradosal servicio, hasta el punto de ser el “signo sacramental” de esta vocación común.

Jurando Obediencia al Obispo
II. Los diáconos en la Iglesia antigua: “encargados de la diaconía de Jesucristo” El Vat. II afirma que los apóstoles transmitieron su ministerio a los obispos, a los que se les da la plenitud del sacramento del orden (cf LG 20 y 21). Junto a los obispos se coloca a sus cooperadores, a saber, los presbíteros y los diáconos, a los cuales se confiere el mismo sacramento del orden para poner de manifiesto sus facetas particulares: en los presbíteros, la faceta de la presidencia y de la guía del pueblo de Dios, y en los diáconos, la del servicio. Estas diversas facetas del mismo sacramento, presentes desde los orígenes en el ministerio apostólico y en sus virtualidades, se concretizaron gradualmente en ministerios distintos. En un primer tiempo, se diferenciaron los diáconos como ministerio distinto del de los obispos (así, en el NT, en la Didajé y en la carta de Clemente Romano), diferenciación que sucesivamente se extendió a los presbíteros. De este modo se llega pronto a la articulación tripartita del ministerio ordenadot expuesta así a principios del siglo n por san Ignacio de Antioquía: “Realizad todas vuestras acciones con aquel espíritu de concordia que agrada a Dios, bajo la presidencia del obispo, que ocupa el puesto de Dios, de los presbíteros, que forman el colegio de los apóstoles, y de los diáconos, objeto de mi afecto especial, encargados del ministerio de Jesucristo’.

Postrados ante Dios y el pueblo
III. El diácono, signo sacramental de Cristo siervo y de la diaconía de la Iglesia Al presentar a los diáconos como “encargados de la diaconla de Jesucristo”, nos encontramos sustancialmente con la misma definición del ministerio del diácono que, de una forma más articulada, propone ahora (según hemos visto) el motu proprio Ad pascendum: “Animador del servicio, o sea, de la diaconía de la Iglesia, ante las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del mismo Cristo Señor, el cual no vino a ser servido, sino a servir”. Esta definición del ministerio diaconalsupone una clara concepción del sacramento del orden, según la cual todo ministro ordenado es al mismo tiempo representante y animador: representante, es decir, “embajador” (2 Cor 5,20) de Cristo y, por tanto, también de la comunidad eclesial (desde el momento en que Cristo representa a la Iglesia, la cual es su cuerpo, puede hablar y obrar en nombre de ella); animador de la comunidad, o sea, dotado de una gracia particular “a fin de perfeccionar a los cristianos en la obra de su ministerio” (Ef 4,12). Uniendo estos dos aspectos, de representación y de animación, se sigue que todo ministro ordenado es signo sacramental de Cristo en la comunidad. En efecto, lo propio del signo sacramental es hacer presente con eficacia la realidad de la que es expresión visible.En el obispo se encuentra la plenitud del sacramento del orden (cf LG 21), de suerte que representa a Cristo como aquel de quien brota la Iglesia, ya sea en cuanto es su cabeza, ya en cuanto es su siervo. Estos dos aspectos del ministerio de Cristo, que se implican el uno al otro hasta el punto de identificarse, se distinguen en el signo a través de los dos ministerios, complementarios entre sí, de los cooperadores directos del obispo: los presbíteros, como signo de Cristo, cabeza y sacerdote (cf PO 2), y del sacerdocio común de los fieles; los diáconos, como signo de Cristo servidor y de la diaconía de la Iglesia.De este modo encuentra verificación y aplicación una fecunda intuición de Congar a propósito de la que él considera característica constante del pueblo de Dios; a saber, una especie de “bipolaridad”, en virtud de la cual a cada vocación común de los cristianos corresponden algunos que se consagran a ella para ser “signo” suyo’.

Espiritualidad del Diaconado como pareja
IV. La espiritualidad del servicio, cuyo animador es el diácono El carisma propio del diácono, a saber, su gracia sacramental específica, es la de ser animador del servicio. Por eso la espiritualidad del diácono es la espiritualidad del servicio, que él está llamado a animar y promover en la Iglesia y en el mundo.Hay que guardarse de considerar el servicio cristiano únicamente como una actividad humana de asistencia. La diaconía de Cristo es una participación, difundida en la Iglesia por gracia del Espíritu Santo, de la actitud de Cristo, el siervo humillado y paciente, que toma sobre sí el pecado y la miseria humana (cf Is 53,3-5), que se inclina afectuoso sobre cada necesidad concreta (cf Lc 10,33-34), que se inmola hasta dar la vida (cf Mt 20,18), testimoniando su amor hasta el “signo supremo” (cf Jn 13,1).El servicio cristiano, como participación del servicio de Cristo, posee una eficacia salvífica y sanativa. Cristo, en efecto, al llevar hasta el fin la lógica de la encarnación, se hizo siervo; más allá, “esclavo” (Flp 2,7) para salvar desde dentro la situación de esclavitud en que el pecado y el poder colocan a la humanidad. La esclavitud-por-amor del Hombre-Dios libera a la humanidad de la esclavitud-por-coacción, fruto del poder, el cual es la característica del mundo, que no conoce a Dios: de las “naciones” (Mt 20,25), afirma Jesús; es decir, de los paganos.

V. Diaconado y eucaristía

DIÁCONO REY MORALES, OBISPO GREGORY JOHN HARTMAYER JUNTOS CON JESÚS EUCARISTÍA CELEBRANDO ANIVERSARIO DE LA COMUNIDAD ALELUYA DE AUGUSTA, GA QUIEN HA PROVEIDO A MAS DE 18 SACERDOTES DESDE SU INCEPCIÓN HACE 41 AÑOS.
El servicio cristiano, como expresión del amor de Cristo, encuentra su fuente en la eucaristía, donde Cristo está presente como amor. Dado que el servicio es el ejercicio concreto del amor, Jesús en el mismo contexto instituyó la eucaristía y lavó los pies, concluyendo con el doble mandamiento paralelo: “Haced esto en recuerdo mío” (Lc 22,19; 1 Cor 11,24-25) y “Yo os he dado ejemplo para que hagáis vosotros como yo hice” (Jn 13,15).La gracia sacramental de la eucaristía está en incrementar el amor. La gracia sacramental del diácono consiste en promover el servicio, que es el ejercicio de amor. Por ser signo sacramental de un servicio que se funda en el amor, el diácono, en su ministerio, está llamado a demostrar que la fuente de gracia de la diaconía cristiana se encuentra en la eucarístia. Esto se realizaba en la Iglesia antigua con toda naturalidad. En la misma eucaristía se recogían y distribuían las ayudas para los necesitados, mientras que los diáconos llevaban a los enfermos y a los cautivos la comunión eucarística’.

La gracia de Cristo está presente en este Servicio de Comunión en la ausencia del Sacerdote quien estará fuera hospitalizado unos meses. No todos los domingos puede llegar un Sacerdote. Con la coordinación de los líderes de la comunidad se da esté Servicio de Comunión.
VI. La diaconía como “condivisión” La gracia de Cristo presente en la eucaristía, al traducirse en amor y en servicio, nos libera del egoísmo, es decir, de la atención predominante a nosotros mismos, para dirigir la orientación a las necesidades de los demás. Esto lleva a una continua verificación de nuestro servicio, a fin de que no se anquilose al institucionalizarse, sino que se resuelva siempre en una búsqueda afectuosa de las necesidades concretas y siempre nuevas de las personas y de la sociedad. Estando, pues, el servicio en función de la necesidad, se dirige con preferencia a quien está más necesitado (ya se trate de necesidad material, moral o espiritual). En una palabra: “El verdadero dueño del servicio es la necesidad’.Cristo siervo, que se encarna hasta el fondo en la condición humana, hasta el punto de que “al que no conoció pecado le hizo pecado en lugar nuestro” (2 Cor 5,21), obrando en nosotros por medio del Espíritu, nos conduce por su mismo camino de “encarnación redentora”. Es decir, nos lleva a comprender que el servicio cristiano no consiste en el hecho de que “uno” dé algo al “otro” permaneciendo extraño a él, sino que es superación de la alteridad, es condivisión; es “alegrarse con el que se alegra y llorar con el que llora” (Rom 12,15). Por eso “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón” (GS 1).

¡Es bendición el poder suplir esta necesidad a que Dios nos llama!
VII. Diversas modalidades expresivas de la diaconía La vocación al servicio, que el diácono está llamado a animar y promover, se manifiesta en diversas modalidades, dependientes entre sí hasta el punto de compenetrarse, y que podemos contemplar desde diversos puntos de vista. Desde el punto de vista de las posibles direcciones a que se orienta el servicio cristiano, podemos distinguir: una diaconía que se dirige a la comunidad eclesial en cuanto tal, como expresión de comunión entre los cristianos, de suerte que la Iglesia sea sierva en sí misma; una diaconía que se dirige a la humanidad, independientemente del hecho de su pertenencia visible a la Iglesia, de suerte que ésta sea sierva del mundo. Esta diaconía puede expresarse mediante la evangelización (o sea, el anuncio salvífico de Cristo resucitado) y la promoción humana, la cual se realiza bien a través del ejercicio de las obras de misericordia, bien mediante una fermentación profética de las realidades temporales.Desde el punto de vista de la eclesialidad y de la continuidad del ejercicio, podemos distinguir: una actitud de servicio como espiritualidad de fondo, que debe caracterizar al cristiano en todas las parcelas de la vida: en el trabajo, en la política, en la familia, etc.; la disponibilidad para servicios ocasionales frente a la manifestación de exigencias siempre nuevas; los ministerios, o sea, los diversos “servicios estables y reconocidos” , fruto de la pluralidad de carismas.Desde el punto de vista de la correspondencia con las diversas necesidades de la persona y de la sociedad humana, podemos distinguir: la diaconía de las obras de misericordia, ya sean personales ya organizadas, con las cuales los cristianos, imitando al samaritano (Lc 10,29-37), se inclinan sobre la persona humana herida de la manera que sea, hasta darle todo el socorro posible; la diaconía del compromiso político, que brota de la exigencia de remontarse a las causas existentes en las estructuras sociopolíticas injustas, fruto de la opresión y del poder de los fuertes sobre los débiles, en formas y modalidades diversas dentro de los diversos regímenes. Obsérvese que, si bien los motivos inspiradores de esta diaconía deben derivarse del evangelio, no pueden deducirse de él ni el examen técnico (vinculado al análisis histórico) de los mecanismos de las estructuras opresivas ni los medios para modificarlas. Se sigue de esto, en consecuencia, una pluralidad de opciones políticas entre los cristianos. Por eso la comunidad cristiana está llamada a influir en la diaconía del compromiso político por lo que se refiere a la actitud espiritual que debe ser su raíz, pero no en cuanto a las modalidades de actuación, que los cristianos, como ciudadanos y en unión con todos los hombres de buena voluntad, deben buscar, ejercitando su inteligencia en el análisis de la realidad sociológica y de sus causas: finalmente, la diaconía de la evangelización (cf Ef 3,7-8); es ésta la diaconía suprema, por la cual la comunidad cristiana es llamada por Cristo Señor, que vive en ella, a ser instrumento de transmisión “a toda criatura” (Mc16,15) de la salvación plena, que implica la liberación de toda necesidad en el tiempo y en la eternidad.

Anunciando, participando o Dirigiendo la Adoración y Oración a Jesús Eucaristía es una de las formas tradicionales de Servicio a la Comunidad de Fe
VIII. La animación de la diaconía
por parte del diácono La espiritualidad del servicio, con las diversas modalidades expresivas que hemos indicado, entra en la vocación de la Iglesia y de todos los cristianos. El diácono, en virtud de su carisma y de su ministerio, está llamado a ser su animador. ¿Qué entendemos por “animación”? Debemos guardarnos de dar a esta palabra una interpretación preferentemente psicológica, corriendo el peligro de confundirla con el estímulo de los reflejos condicionados en cadena, propia de la propaganda comercial. En ese caso sería una presión, una limitación de libertad, y no una fuerza libertadora. Por animación entendemos una propuesta, que se hace más eficaz por la gracia del sacramento del orden. En virtud de este sacramento, el diácono es constituido representante de Cristo siervo; por lo mismo no es persona privada, sino pública (no tanto en sentido jurídico cuanto en sentido sacramental). Las obras que realiza y las palabras que dice en el ejercicio de su ministerio se realizan y pronuncian en nombre de Cristo. Son, pues, una fuente de gracia para invitar con eficacia a la Iglesia a seguir las huellas de Cristo siervo. Por eso el diácono está “consagrado al servicio” y, por tanto, comprometido a servir de modo que invite a todos a servir. El, al obrar en el triple campo de la palabra de Dios, de la eucaristía y de las obras de amor, está llamado a promover las ocasiones de encuentro, de diálogo, de comunión; a descubrir las necesidades de cada persona, de la comunidad eclesial y de la sociedad humana y, al mismo tiempo, a discernir los carismas correlativos de los que pueden brotar los servicios adecuados; a abrir el camino y el espacio para el servicio de todos. Por eso su carisma específico se dirige a suscitar los diversos ministerios y el espíritu de servicio en todos los ministerios. De este modo la gracia del diácono tiene una importante función, incluso en relación con los obispos y los sacerdotes; no para eventuales suplencias en el ámbito de las prestaciones de su competencia (no es éste el valor intrínseco del carisma diaconal), sino para recordar constantemente el hecho de que el ministerio sacerdotal de guía espiritual debe ejercerse con espiritualidad de servicio.

El Diácono no solo sirve en la Misa, en la Parroquia; si no, en toda la comunidad… “Los Diáconos deben andar de un lado para otro, ocuparse de los propios hermanos, ya sea en lo que se refiere al alma como en lo que concierne al cuerpo, y tener informado de todo ello, al Obispo”
IX. La valorización del carisma del diácono: de la Iglesia antigua al renacimiento actual del diaconado permanente En la Iglesia antigua, hasta el siglo v, el diaconado tenía una gran importancia. “Después del obispo, y estrechamente ligado a él, el diácono era el principal ministro de la jerarquía’. En nombre del obispo, los diáconos cuidaban de los contactos humanos necesarios para continuar y animar en la Iglesia el servicio de Jesús, que “lava los pies” a los hermanos. Dice un texto del siglo III: “Los diáconos deben andar de un lado para otro, ocuparse de los propios hermanos, ya sea en lo que se refiere al alma como en lo que concierne al cuerpo, y tener informado de todo ello al obispo”. Este ministerio lo cumplían haciendo que brotara de la eucaristía, de suerte que se evidenciara que en ella se encuentra “la fuente y la cumbre de todo el servicio cristiano” (cf SC 10; Euch. Myst, 6). Toda iglesia local debía tener sus diáconos “en número proporcionado al de los miembros de la iglesia, para que pudieran conocer y ayudar a cada uno”.A comienzos del siglo v se inició la decadencia del diaconado. La obra diaconal promotora del servicio, sobre todo en el ámbito de las obras de misericordia a través de contactos personales y amplios, referidos siempre a la eucaristía, se sustituyó gradualmente —debido al cambio de la situación histórica— por una asistencia institucionalizada. Surgieron obras estables (como “hospicios” para enfermos y ancianos), sostenidas por quienes tenían posibilidad, incluso económica, de hacerlo; los diáconos permanecieron ajenos a ellas. A los diáconos les quedó sobre todo la función litúrgica, la cual, disociada del ejercicio vital de la caridad, acabó reduciéndose a un ritualismo exterior. Así, la decadencia del diaconado llevó a su desaparición en la Iglesia de Occidente como ministerio permanente. Quedó tan sólo como peldaño de acceso al ministerio presbiteral.El Vat. II ha destacado en el servicio, como seguimiento de Cristo siervo, su valor central para una verdadera renovación eclesial (LG 8). No podía faltar en este contexto el renacimiento del ministerio que es “signo sacramental” del servicio: el diaconado. Con ello el concilio le ha restituido a la Iglesia el diaconado permanente; él, en efecto, dice el Vat. II, “se podrá restablecer en adelante como grado propio y permanente de la jerarquía” (LG 29). Las etapas sucesivas de la restauración de este ministerio las señala el motu proprio Sacrum diaconatus ordinem (18-6-1967), con el cual se fijaron las normas canónicas convenientes sobre el diaconado permanente. El motu proprio Ad pascendum (15-8-1972) ofrece, finalmente, la reglamentación jurídica del diaconado.

El Diácono está llamado a ser signo de Cristo siervo, en todos los ambientes en que los hombres viven, trabajan, sufren, gozan y luchan por la justicia… En especial en la Invitación al Crecimiento en la fe…
X. La animación de la diaconía en la Iglesia y en el mundo de hoy El diaconado renace en la Iglesia como factor de renovación. La renovación eclesial no debe confundirse con la puesta al día externa de método y de formas. La verdadera renovación es “conversión”; conversión no sólo y no tanto de los individuos, cuanto de la comunidad como tal, de suerte que ésta sea cada vez de manera más eficaz “sacramento de salvación” (LG 48; AG 1; 5; GS 45) y “signo de la presencia divina en el mundo” (AG 15). Para esta renovación tiene una importancia decisiva la gracia del diaconado: la de orientar el camino renovador en la dirección auténtica de una Iglesia sierva y pobre.Las modalidades prácticas del ministerio diaconal para promover un crecimiento de la diaconía son, hoy como siempre, numerosas y diversas, lo mismo que son múltiples las necesidades concretas a que el servicio cristiano debe hacer frente. Vamos a considerar ahora, en sus grandes líneas, cómo puede orientarse la animación de la diaconía en los dos tipos de ambiente determinados por las comunidades eclesiales y por las comunidades humanas.En el ámbito de las comunidades eclesiales, el ministerio diaconal debe estar orientado sobre todo a promover el desarrollo de comunidades “a medida del hombre”, en las cuales sean posibles la individualización de las necesidades concretas y el servicio como condivisión. En efecto, en comunidades concentradas y anónimas no hay espacio para un ministerio animador del servicio. Por eso se considera que un auténtico ministerio diaconal en la Iglesia de hoy debe encontrar su fundamento en el ámbito de la animación de las comunidades eclesiales de base.Con la expresión “comunidades eclesiales de base” nos referimos a la realización de la Iglesia “que tenga una dimensión tal que permita el trato personal fraterno entre sus miembros”. En ella se realiza el “primer núcleo” de la realidad de la Iglesia, donde el Señor está presente conforme a su palabra: “Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20).Las comunidades eclesiales de base, que “florecen un poco en todas partes en la Iglesia”, asumen formas diversas, de acuerdo con las distintas situaciones. Entre las varias formas de comunidades eclesiales de base —además de los grupos espontáneos y de los que son expresión de movimientos de espiritualidad—, consideramos de fundamental importancia aquellos grupos pequeños que hacen de articulación de la parroquia para su renovación profunda. La transformación de la parroquia en “comunión orgánica de comunidades eclesiales de base” es, ciertamente, un punto nodal de la renovación eclesial, capaz de dar lugar a una fisonomía de iglesia articulada y descentralizada, corresponsable y misionera [>Comunidad de vida VIII, 2].El ministerio del diácono encuentra espacio en este cuadro (ya sea que su ejercicio concreto se realice directamente en el ámbito de las comunidades eclesiales de base, ya en otros niveles) para discernir las necesidades concretas en el contexto natural, estimular en todos una actitud de servicio, suscitar los diversos ministerios en conformidad con las diversas exigencias, asegurar la estabilidad de los grupos pequeños y su convergencia en la comunidad parroquial. Ya sea que el ministerio de los diversos diáconos se realice preferentemente en el campo del anuncio de la palabra de Dios, o en el campo de la liturgia, o en el de las obras de caridad, debe distinguirse siempre por unas características decapilaridad y de contacto inmediato con las personas y los grupos pequeños, de suerte que la percepción de las necesidades concretas vaya siempre unida a la estimulación de los servicios correspondientes.En el ámbito de las comunidades humanas, el diácono está llamado a ser signo de Cristo siervo en todos los ambientes en que los hombres viven, trabajan, sufren, gozan y luchan por la justicia. De este modo lleva a cabo una evangelización capilar, anunciando a cada persona concreta que Cristo es el que la ama y se acerca a ella para servirla. Al mismo tiempo, se afirma como fermento profético para que una Iglesia sierva del mundo tenga una eficacia sanativa en orden a liberar a la sociedad humana del pecado y de sus consecuencias de poder y de opresión.

XI. La aparición de los diáconos desde una opción pastoral renovadora

Concelebrando el Sacramento del Matrimonio, El Monseñor en Español, el Diácono en Inglés… Bendición de Dios casar a mí superviso junto a su tío, el Monseñor…

Celebrando y Dando la Bendición en el Sacramento del Matrimonio, La Sagrada Familia, Metter GA
Hay que valorar la gracia del diaconado para la edificación de una Iglesia pobre y misionera que con coherencia “anuncie a los pobres la buena nueva” (Lc 4,18) y sea fermento profético de una sociedad más justa. Para ello es preciso que este don del Espíritu encuentre un terreno favorable (cf Mt 13,8.23) a su fecundidad y desarrollo. Este terreno favorable debe estar dado por una impostación pastoral de renovación, en la cual las ordenaciones diaconales sean el fruto de una llamada que realiza la comunidad, unida en nombre del Señor, presentando sus candidatos al obispo de acuerdo con las exigencias concretas que surgen para la realización del enfoque pastoral previamente elegido.Tal fue el itinerario que llevó a la ordenación de los “siete” en la Iglesia primitiva: “Elegid, pues, cuidadosamente entre vosotros, hermanos, siete varones de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encomendaremos este servicio; nosotros perseveraremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la proposición a toda la multitud, y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe y Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Parmenas y a Nicolás, prosélito antioqueño; los presentaron a los apóstoles, los cuales, después de orar, les impusieron las manos” (He 6,3-6). Idéntico itinerario, para la valorización del carisma y del ministerio del diácono en la Iglesia y en el mundo de hoy, se ha formulado y propuesto como conclusiónunánime en el Convegno internazionale sul diaconato”, que tuvo lugar en Pianezza (Turín), del 2 al 4 de septiembre de 1977, para considerar la incidencia del naciente diaconado en la renovación de las comunidades eclesiales y humanas.El obispo misionero belga Jan Van Cauwelaert, al formular las conclusiones de la reunión en nombre de los participantes, que provenían de todas las partes del mundo, afirmó que debe ser ordenado diácono quien “es reconocido por la comunidad como el más idóneo para animar su diaconía”. De este modo las comunidades eclesiales “presentarán al obispo sus candidatos para el diaconado, y con ellos harán el camino para su formación”.La unanimidad lograda a favor de un enfoque pastoral de renovación fundado en las perspectivas de comunidades articuladas, descentralizadas y misioneras, que presenten a los obispos sus candidatos a la ordenación diaconal, perspectiva común a pesar de la gran variedad de experiencias, le permitió al obispo Van Cauwelaert terminar sus reflexiones finales reconociendo en el diaconado naciente un “signo de esperanza” para la Iglesia y para la humanidad.A. Altana BIBL.—AA. VV., El diaconado permanente, en “Seminarios”, nn. 65-66 (1977).—AA. VV., El diaconado en la Iglesia y en el mundo de hoy, Península, Barcelona 1968.—AA. VV., El diaconado, Mensajero, Bilbao 1970 (estudio ecuménico).—Bourgeois, H.-Schaller, R, Mundo nuevo, nuevos diáconos, Herder, Barcelona 1968.—Carrillo, A, El diaconado femenino, Mensajero, Bilbao 1972.—Celam, Ministerios eclesiales en América Latina, Bogotá 1976.—Hornef, J, ¿Vuelve el diaconado de la Iglesia primitiva?,Herder, Barcelona 1962.—Jubany, N, El diaconado y el celibato eclesiástico, Herder, Barcelona 1964.—Schaller, R.-Denis, H, Los diáconos, en el mundo actual, Paulinas, Madrid 1968.—Useros Carretero, M,¿Nuevos diáconos? Información y reflexiones a propósito de una posible renovación del diaconado,Flors, Barcelona 1962.—Winninger, P, /lacia una renovación del diaconado, Desclée, Bilbao 1963.—Ver bibl. de Ministerio pastoral.
En el Amor, Paz y Misericordia del Padre, Hijo y Espíritu Santo… Amén

Reverendo Señor Diácono Rey Morales Diócesis de Savannah, Georgia
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¿Sirve la Celebración de la Palabra por un diácono para cumplir el precepto dominical?

FERNANDO F. – Soy diácono permanente. A menudo me piden que celebre la liturgia dominical de la Palabra en ausencia del sacerdote. ¿Está de acuerdo con el precepto festivo?14601073_1770973143142566_313782172327513152_n

El precepto dominical y festivo se refiere solo a la celebración eucarística. Esto, desde las primeras décadas del cristianismo, fue percibida por los fieles como el acto más grande de adoración de su fe y su identidad. No tanto como debería ser necesario. Un compromiso serio que debe cumplirse en el ser humano, la rama y la alegría; a veces incluso con sacrificio, pero no desproporcionado en relación con su situación. Donde no hay cura, el Código de Derecho Canónico establece y recomienda que los fieles todavía se reúnen en el día del Señor para una celebración de la palabra de Dios que puede ser dirigida por un diácono o un fiel laico. Aunque no es el rito apropiado que Jesús ordenó hacer en su memoria, la reunión de reunión para escuchar la palabra de Dios santifica el día del Señor. El diácono que preside también puede consentirse con delicadeza en otra Misa, pero no es estrictamente sostenida.

Por Silvano Sirboni en Famiglia Cristiana

¿Qué son los diáconos y qué les diferencia de los sacerdotes?

A veces ir a la misa puede ser confuso para un católico no familiarizado con los diáconos. Ambos miembros del clero usan vestimentas en la misa y en algunas diócesis, ambos incluso llevan collares romanos. Para hacerlo aún más confuso, a veces los sacerdotes y diáconos usan las mismas camisas clericales de color gris con esos collares romanos.web3-deacon-or-priest-catholic-diocese-of-saginaw-cc-by-nd-2-0

Sin embargo, aunque los diáconos y los sacerdotes a veces parecen ser los mismos, su papel en la Iglesia es muy diferente.

El USCCB ofrece una definición sucinta de un diácono y su papel particular en la Iglesia.

“Un diácono es un ministro ordenado de la Iglesia Católica. Hay tres grupos, o “órdenes”, de ministros ordenados en la Iglesia: obispos, presbíteros y diáconos. Los diáconos son ordenados como signo sacramental a la Iglesia y al mundo de Cristo, que vino a “servir y no ser servido”. Toda la Iglesia es llamada por Cristo a servir, y el diácono, en virtud de su ordenación sacramental ya través de sus diversos ministerios, debe ser un siervo en una Iglesia de servicio “.

Los diáconos han estado alrededor de la Iglesia desde el principio, frecuentemente siendo referenciados en el Nuevo Testamento. Para aclarar esta historia, el Papa Francisco  creó una comisión para investigar el papel de los diáconos en la Iglesia primitiva, examinando especialmente el papel de las mujeres diáconas.

La referencia más conocida a los diáconos en el Nuevo Testamento es de los Hechos de los Apóstoles. Se lee: “Y los doce convocaron el cuerpo de los discípulos y dijeron: ‘No está bien que renunciemos a predicar la palabra de Dios para servir a las mesas. Por tanto, hermanos, sacad de vosotros a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de la sabiduría, a los cuales podamos asignar este deber “(Hechos 6: 2-3).

Desde el principio, los diáconos eran conocidos por servir y asistir a los sacerdotes y obispos en su ministerio sacramental.

Los diáconos pueden bautizar, predicar durante la Misa, oficiar una boda católica e incluso dirigir una parroquia (con el permiso del obispo local). Los diáconos también pueden dirigir servicios de comunión que a menudo se ven y se sienten como una misa católica.

Los diáconos, sin embargo, no pueden consagrar la Eucaristía ni escuchar confesiones. No pueden administrar los sacramentos de la Confirmación o Unción de los Enfermos.

En pocas palabras, los diáconos están destinados a ser sirvientes, ayudando al pastor (y la Iglesia) de la manera que sea posible.

Todos los sacerdotes y obispos son también diáconos, porque el diaconado es la primera de las tres etapas de las Ordenes. Los diáconos que van a ser ordenados sacerdotes son conocidos como diáconos de transición. Se prometen celibato. Los hombres que sirven en el diaconado permanente -es decir, que normalmente no proceden a la ordenación sacerdotal- pueden estar casados ​​en el momento de su ordenación, pero no pueden volver a casarse si su cónyuge fallece.

El diaconado permanente es una vocación específica en la Iglesia, que depende de la inspiración del Espíritu Santo. Dios es el que llama a los diáconos a servir en la Iglesia a través del sacramento del Orden. Es importante recordar que no es algo que se gana al pasar por las filas de la Iglesia, sino algo que es dado (y recibido) por la gracia de Dios.

Philip Kosloski en Aleteia

Las palabras que dice en secreto el diácono al leer el Evangelio

¡Qué preciosidad de detalles encierra la Sagrada Liturgia! ¡Y qué importante es la fidelidad a cada uno de ellos! En la celebración de la Santa Misa, dentro de la liturgia de la Palabra, entre ese cúmulo de lecturas y oraciones existe una frase que al acabar de proclamar el Evangelio, el diácono (o si no hubiese, el presbítero u obispo) recita en secreto:

Per evangelica dicta, deleantur nostra delicta” , “Las Palabras del Evangelio borren nuestros pecados”

Y aquí es donde habría que reflexionar sobre el significado de esta oración. ¿En qué sentido nos liberan del maligno esas Palabras Sagradas?18199538_1665907680090590_5283674537496542201_n

Acudimos a la certera explicación sobre estas palabras que nos da el Beato Santiago Alberione

 

“Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has vuelto a dar la vida” (Sal 118/119,93)

La sagrada Escritura es fuente de vida para nuestra alma, es decir, de qué modo su lectura libra al alma del pecado y la protege de las tentaciones, y también que nos ahorra el purgatorio, que aumenta el amor de Dios y sirve para todas las prácticas de piedad: meditación, visita al santísimo Sacramento, examen de conciencia, etc.

La lectura de la Biblia purifica al alma del pecado y cómo, alejándola del pecado, la eleva hasta el cielo. El sacerdote dice durante la Misa una oración brevísima, pero cargada de sentido y de admirables efectos: «Per evangelica dicta, deleantur nostra delicta» ( A través de las Palabras del Evangelio, nuestros pecados serán borrados/ Perdonados.

Las palabras del Evangelio borran de tres maneras nuestros pecados.

a) La lectura de la Biblia es un sacramental.
Sabemos que quien recibe un sacramental, por ejemplo cuando hace la señal de la cruz o toma agua bendita, obtiene el perdón de los pecados veniales; también la lectura de la sagrada Escritura obtiene el perdón de los pecados veniales. Una página de Evangelio leída con recta intención y con dolor de los pecados es suficiente para liberar y purificar al alma de muchas imperfecciones.

b) Porque excita en nosotros el amor de Dios.
El alma de quien lee la Biblia acepta complacida la palabra de Dios, la agradece y considera que la recibe de las manos mismas del Padre celestial, que se dignó tomar la pluma setenta y dos veces y escribirnos. Y lee esos libros sagrados como un hijo afectuoso leería la carta que le enviara un padre lejano, se arroja a los pies de Dios y con humildad y confianza repite, al igual que el joven Samuel: «Loquere, Domine, quia servus tuus audit te”. (Habla, Señor, que tu siervo escucha”

Es un acto de amor, y de ahí que la Iglesia prescriba a todos los sacerdotes que, después de leer durante la Misa el sagrado texto del Evangelio, lo besen. El beato Cottolengo lo hacía con tanto afecto y amor que los presentes lo advertían y después de la Misa comentaban que se sentían edificados con aquel gesto.
El santo sacerdote se sentía tan encendido de amor después de la lectura del texto evangélico que su rostro adquiría el color de las brasas. Cuando besaba el misal parecía absorber las verdades sublimes en él contenidas.

Quien ama de veras las palabras de Dios puede compararse con la gente que, atraída por la doctrina de Jesús y sedienta de ella, se agolpaba a su alrededor para oír sus palabras: «turbæ irruerunt in eum ut audirent verbum Dei». Tenemos también el ejemplo admirable de la santísima Virgen, que sabía guardar, recogida y en dulce silencio, todas las palabras que salían de los labios de su hijo Jesús y celosamente las meditaba en su corazón: «Maria autem conservabat omnia verba hæc, conferens in corde suo».

A quien ama mucho la sagrada Escritura le serán perdonados muchos pecados, como aconteció con María Magdalena, a
quien se le perdonó mucho porque amó mucho: «Remittuntur ei peccata multa, quoniam dilexit multum».

Nadie ama más al Señor que quien solamente quiere lo que Él quiere. Y quien habitualmente lee la sagrada Escritura, poco a poco irá divinizando sus deseos hasta desear únicamente lo que desea el Señor y amar lo que a Él le agrada.

c) la sagrada Escritura dispone el alma al perdón.
Quien lee la Biblia, si todavía se encuentra en pecado, pronto o tarde cambiará. Porque la lectura de la Biblia es una oración muy eficaz, y sabemos que quien ora obtiene todas las gracias, la primera de las cuales es justamente liberar al alma del pecado.
Como prueba de esto se podrían aducir muchos hechos de pecadores convertidos por la lectura de la sagrada Escritura. Recordemos solamente a san Hilario, que se convirtió a la fe de Cristo leyendo el primer capítulo del Evangelio de san Juan; al filósofo san Justino, que se convirtió con la lectura de los Salmos; a san Teófilo de Antioquía y a Atenágoras, que lo hicieron leyendo los Evangelios; al ministro anglicano Federico Guillermo Faber, que encontró la luz de la fe cristiana después de oír el canto del salmo «Laudate pueri Dominum», y muchísimos otros.18056216_1822646884652520_7316518508054221457_o

La lectura del Evangelio, además de borrar el pecado del alma, la transforma y le comunica una fuerza capaz de hacerle conseguir, con la ayuda de la divina gracia, las mayores alturas de la santidad.

Recordemos el caso de Ignacio de Loyola, quien, convaleciente de las heridas en una de sus rodillas, pedía libros que relataran las gestas de ardorosos caballeros. La Providencia dispuso que llegaran a sus manos libros de santos y el Evangelio. Estas lecturas fueron para él una revelación y la llegada de la gracia. Cuando abandonó el hospital, ya no era el caballero de Loyola, sino el caballero heroico de Cristo.

El demonio sabe que los libros sagrados comunican al alma un deseo de virtud, por lo que trata a toda costa de alejarlos de las manos de sus lectores. Por eso debemos llevarlos nosotros siempre en nuestra compañía y leer al menos una página, como hacían los primeros cristianos, porque esto nos tendrá debidamente armados contra las tentaciones diabólicas.

EJEMPLO. Silvio Pellico. Este joven, encarcelado por intrigas políticas en los calabozos de Venecia, recuperó en la soledad y el rigor de la cárcel la salud del alma. Pellico podía leer allí libros, pero prefería la Biblia a todos los demás. Durante algunos días agitados, es verdad, la había abandonado permitiendo que una capa de polvo la cubriera. Pero en una ocasión la defendió valientemente ante el descaro ignorante del hijo de un funcionario, y desde entonces la preció cada vez más. «Un día –cuenta él mismo– se me acercó uno de los chicos del funcionario y, acariciándome, dijo: Desde que usted no lee ese librote, parece estar menos melancólico.diacono predica

– ¿Eso te parece? –le respondí.
Y tomando la Biblia, limpié con el pañuelo el polvo que la cubría y, tras abrirla al acaso, mis ojos se encontraron ante estas palabras: Et ait ad discipulos suos: Impossibile est ut non veniant scandala: væ autem illi per quem veniunt! Utilius est illi si lapis molaris imponatur circa collum eius et proiciatur in mare, quam ut scandalizet unum de pusillis istis.

La lectura de estas palabras me sorprendió y me sentí avergonzado de que aquel joven hubiera pensado, viendo el polvo sobre mi Biblia, que ésta no me interesaba y que me considerara más amable por haberme olvidado de Dios.
– ¡Insensato! – le dije con reproche afable y lamentando haberle escandalizado –. Éste no es un librote, y me siento mal por no haberlo leído desde hace unos días…descarga

Cuando el joven se fue, sentí un gozo íntimo por haber vuelto a tomar la Biblia en mis manos y haberle dicho que sin ella me sentía mal. Me parecía haber dado satisfacción a un amigo generoso, injustamente ofendido, y haberme reconciliado con él…

Dejé la Biblia en una silla, me arrodillé en el suelo, leí y de los ojos de alguien como yo, tan poco proclive / propenso al llanto, brotaron algunas lágrimas…».

Libro de Javier Villalba sobre el diaconado

DIACONADO PERMANENTE, SIGNOS DE UNA IGLESIA SERVIDORA

Este libro destaca la dimensión samaritana y servicial que corresponde al diaconado, y en particular al perm9788428553414anente y nos ayuda a comprender mejor quiénes son los diáconos permanentes, a quién representan y cuál es su misión en medio del mundo y en nombre de la Iglesia. Los diáconos desarrollan tareas de evangelización, liturgia (administran el Bautismo y el Matrimonio y presiden las exequias) y específicamente labores dentro de la Pastoral social y caritativa. El autor analiza todos estos aspectos desde su propia experiencia personal e integra la «doble sacramentalidad» por estar casado, y al mismo tiempo, la vida familiar y profesional.

Javier 16730409_10155110603622904_7593763059177816170_n (2) - copiaVillalba Nogales fue ordenado diácono hace siete años. Está casado y es padre de cuatro hijos. Medico de profesión y especialidad pediatría, ejerce su ministerio en al parroquia de la Santísima Trinidad de Collado Villalba, Madrid.

 

 

Para adquirir el libro

¿Por qué los sacerdotes (y los diáconos) usan estola?

Esta pequeña pieza de tela es uno de los ornamentos más importantes que llevan los clérigos ordenados

Una de las vestimentas más significativas que lleva un miembro del clero ordenado es una simple banda de tela llamada estola.

La Oficina vaticana para las Celebraciones Litúrgicas explica que “la estola es un elemento distintivo del atuendo de un ministro ordenado y siempre es usada en la celebración de los sacramentos y sacramentales. Es una tira de tela bordada, según la norma, cuyo color varía de acuerdo al tiempo litúrgico o al día del santoral”.istock_32591822_large

La palabra “estola” viene del latín stola, que significa “ornamento”. Era una antigua banda de tela romana, parecida a una bufanda, que se usaba para diferenciar a los miembros de la jerarquía imperial, de modo que su uso estaba restringido a individuos de una clase específica.

La palabra stola también se usa en la Vulgata latina en ciertas ocasiones. Por ejemplo, la encontramos en el siguiente pasaje de Lucas 15,22 relacionado con el ornamento que lleva el Hijo Pródigo: “dixit autem pater ad servos suos cito proferte stolam primam et induite illum et date anulum in manum eius et calciamenta in pedes” (“pero el padre dijo a sus servidores: ‘Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies’”).

A veces se la vincula al “yugo de Cristo”, pero esa designación se asocia ahora a la casulla.

Actualmente, a la estola también se la denomina como la “estola de la inmortalidad”, según indica la siguiente oración:

Redde mihi, Domine, stolam immortalitatis, quam perdidi in praevaricatione primi parentis; et, quamvis indignus accedo ad tuum sacrum mysterium, merear tamen gaudium sempiternum

(Devuélveme, Señor, la estola de la inmortalidad, que perdí con la prevaricación del primer padre, y aun cuando me acerque, sin ser digno, a celebrar tus sagrados misterios, haz que merezca el gozo sempiterno).

Es una vestimenta que identifica a los miembros del clero ordenado y la llevan sacerdotes, diáconos y obispos.P

hilip Koloski   en Aleteia

Re-evaluar el Diaconado

El potencial litúrgico del diácono

Robert Cardinal Sarah, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, pronunció un remachado, pero controversial, se dirijan a los asistentes de Sacra Liturgia Conferencia en Roma en julio de 2016. El prefecto admitió en sus reflexiones que mucho trabajo está todavía necesaria para actualizar la visión de los Padres del Concilio Vaticano II, pero el problema singular del anuncio Orientem culto en la liturgia romana lamentablemente opacado su charla. 1 La llamada, sin embargo, para la renovación continua de la Sacrosanctum Concilium es un trabajo legítimo de la Iglesia postconciliar.Re-evaluating-the-diaconate.

Mientras tanto, Francisco se reunió con un grupo de mujeres católicas en mayo de 2016, para la reunión trienal de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG). Algunos religiosos pinchó la asamblea para discutir la cuestión de la legitimidad de “diaconisas” en la Iglesia, con la esperanza de que el Papa oficialmente explorar la cuestión, y su relevancia para la Iglesia de hoy. Francisco cumplió su promesa con el establecimiento de una comisión especial en agosto de 2015, y la cuestión sigue siendo explorada. 2

Parece casualidad que estos eventos coincidieron con el próximo 50 º aniversario de la Carta Apostólica del Papa Pablo VI, Sacrum diaconatus ordinem , en la restauración del diaconado permanente. Parece conveniente tener en cuenta el potencial litúrgico del diaconado permanente en la renovación continua de la liturgia de la Iglesia. En este artículo se va a discutir a través de la perspectiva de la legislación y la teología que el diaconado permanente tiene el potencial de contribuir a la renovación continua de la liturgia de la Iglesia actual, además de ser transparentes acerca de los problemas y retos reales.

El Concilio Vaticano II y la legislación posterior
al Concilio Vaticano II reconoció la jerarquía de tres veces de ministerio ordenado de la Iglesia. En el tratamiento del diaconado, el Padre Consejo de la Iglesia recuerda (el énfasis es mío):

En un nivel inferior de la jerarquía están los diáconos, a las que se imponen las manos “no en orden al sacerdocio, sino en un ministerio de servicio.” Por fortalecida por la gracia sacramental, en comunión con el obispo y su grupo de sacerdotes, que sirven en el diaconía de la liturgia , de la palabra y de la caridad a la gente de Dios. Es deber del diácono, conforme a lo que deberá haberse asignado a él por la autoridad competente, para administrar solemnemente el bautismo, para ser custodio y distribuidor de la Eucaristía, para asistir al matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia, para llevar viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y la oración de los fieles, administrar los sacramentales, para oficiar en servicios funerarios y de entierro. Dedicado a los deberes de la caridad y de la administración, diáconos sean conscientes de la advertencia del Beato Policarpo: “Sed misericordiosos, diligentes, caminando conforme a la verdad del Señor, que se convirtió en el servidor de todos.3

Los padres conciliares tienen muy claro que el diaconado está ligada a la vida sacramental de la Iglesia. El “diaconía de la liturgia” aparece en primer lugar entre los deberes del diácono por el bien de la Iglesia. El párrafo mencionado funciones específicas del diaconado, la mayoría de los cuales están relacionados con la dispensación de la riqueza litúrgica de la Iglesia. No debería ser ninguna sorpresa, por lo tanto, que el Papa Pablo VI asume dimensión litúrgica del diácono al exhortar, en su Carta Apostólica, sacro diaconatus ordinem , que deben “ayudar al obispo y sacerdote durante las acciones litúrgicas en todas las cosas que los rituales de la diferentes órdenes asignan a él “. 4 la Congregación para el Clero afirmó, en su declaración de 1998, titulada Directorio para el ministerio y la vida de los diáconos permanentes , relación deliberada del Concilio Vaticano del diaconado con la liturgia de la Iglesia:“los diáconos reciben el Sacramento del orden , con el fin de servir como creados ministro en la santificación de la comunidad cristiana, en comunión jerárquica con el obispo y sacerdotes.” 5 la declaración continúa diciendo que el diaconado, si bien no la celebración de la misa, orienta y dirige la participación activa de los reunidos comunidad. Es evidente, por tanto, que el diaconado sirve como una señal en la comunicación de la profundidad de la liturgia de la Iglesia.

La dimensión litúrgica del diaconado no es a expensas de sus otras funciones, a saber: el ministerio de la palabra, y el ministerio de la caridad. Es en la liturgia de la Iglesia que los tres son “concentrado e integrado.” 6 legislación Oficial funciona, por lo tanto, en contra de cualquiera que quisiera negar la importancia del diaconado en la liturgia de la Iglesia. El diaconado permanente, por otra parte, asegura la presencia de este importante ministro en la experiencia ordinaria de las parroquias. ¿Cómo funciona el diaconado comunicarse en un nivel teológico la profundidad de la liturgia de la Iglesia? Esta cuestión está íntimamente relacionada con tres cualidades actualmente recuperados y consignados en los círculos sacramentales: lo sagrado, signos, y la solemnidad.

Los signos y la comunicación de lo sagrado
ofertas Uwe Michael Lang, en su trabajo recién publicado, signos del Santo , meditaciones conmovedoras y relevantes sobre la realidad de la sagrada . Lang, tomando pie de prominentes teólogos y sociólogos, bellamente relaciona la liturgia de la Iglesia como fluye y participando en la divina Dios, la fuente de toda sagrado. La liturgia de la Iglesia sólo es sagrado en que se trata de una participación en la obra sacerdotal de Jesucristo, que, en su cuerpo místico, se ofrece a, y regresó de, al Padre. Lang afirma de la Sacrosanctum Concilium entendimiento de que la realidad de la liturgia de la Iglesia se comunica a través de signos y símbolos perceptibles por los sentidos. 7 La Iglesia, en su sabiduría, de reflexión, reconoce los fundamentos antropológicos de la mediación simbólica en nuestra experiencia cotidiana, y se utiliza esto para su ventaja en la comunicación de la santidad de Dios. Percepciones de Lang reflejan el recordatorio del Catecismo que cualquier celebración sacramental es “tejida de signos y símbolos.” 8 No todas las señales, sin embargo, son iguales. El Catecismo suministra un criterio de cuatro veces para evaluar la legitimidad de diferentes signos, a saber: la creación, la cultura humana, el antiguo pacto (testamento), y Cristo. 9 signos genuinos tienen sus raíces en estos cuatro dimensiones de significado que se comunican las profundidades del misterio pascual. ¿Cómo funciona el diaconado, o la función del diaconado medida contra estos criterios? Ahora es ventajoso para mirar a estos de forma individual.

Creación
Había ciertamente no hay diáconos en los albores de la creación. ¿Existe, sin embargo, un orden creado que encarna triple ministerio del diaconado de la palabra, la caridad, y el altar? Leemos en el libro de la revelación de que el ministro de los ejércitos angelicales en el altar de Dios (Apocalipsis 8: 3). Cristianos y no cristianos, afirman la palabra de su Dios rodamiento, y también podemos estar seguros de que los ejércitos angélicos ejerce la caridad en su ministerio a la raza humana.

Los diáconos, a su vez, se asociaron largo de la tradición con las huestes angélicas. San Ignacio de Antioquía, en su Epístola a los Tralianos, recuerda a la Iglesia, “… y ¿cuáles son los diáconos sino imitadores de los poderes angélicos, cumpliendo un ministerio puro y sin mancha a él, como el santo Esrteban hizo con el beato Santiago, Timoteo, y Lino, a Pablo, Anacleto y Clemente a Pedro?” 10   San Clemente de Alejandría, en su Stromata, dice que los tres ministerios-obispo, sacerdote y diácono son“imitadores de la gloria angélica de la economía del cielo .” 11 Narsal, un Padre de la Iglesia nestoriana, es consistente con este tema:“el (San Esteban) se hizo un diácono de los terribles misterios divinos; y en su ministerio, que representa un tipo de los ángeles. Este tipo, los diáconos, oso de la Santa Iglesia, imitando en su ministerio los anfitriones de la altura.” 12

La Orden del Diaconado, y los anfitriones angelicales, son casi sinónimos en el Oriente cristiano. El iconostasio, una gran pantalla que separa la nave del santuario, típicamente se adorna con varios iconos. La colocación de los iconos no es un proceso aleatorio, pero la posición del icono en el iconostasio es fija, y revela un propósito. Las puertas laterales, muchas veces usados ​​por los diáconos durante las diferentes partes de la liturgia, están tradicionalmente decoradas con cualquiera de los ángeles o santos diáconos.

Por Fray Ryan Rojo stl

en Homilietic and pastoral review

 

 

El libro: Los hombres que sirven. La reactivación incierta del diaconado permanente”

En el libro “Los hombres que sirven. La reactivación incierta del diaconado permanente” Alessandro Castegnaro y Monica Chilese proponen una descripción exacta de lo que hoy es el diaconado permanente, sobre la base de la investigación sociológica realizada por el Observatorio Trivéneto socio-religiosa y promovido por la diócesis de Padua.Uomini che servono
La entrada del diácono permanente de la iglesia en el mundo “ordenada” está pasando por la puerta de atrás, tan desnudo, casi sin que advierten la presencia y sin que nadie realmente cara de uno a salir de su espacio.El hombre sirve, en todos los sentidos, el diácono vive dos vidas, la disposición de la familia y el trabajo en la que sus raíces y el clero del mundo eclesiástico, advierte el encanto, pero que accede sólo formalmente.
La tensión entre estos dos vidas es real y aún parece lejos de una identidad pacificado determinar. El estudio que aquí se presenta diáconos, el primero en Italia, que tiene como objetivo reconstruir su vida, la identidad y las formas en que son vistos por aquellos que entran en contacto con ellos, a partir de sus esposas. El volumen contiene un ensayo de Serena Noceti .
De la introducción:
Desde hace algún tiempo, los fieles que acuden a la iglesia para asistir a la misa puede pasar a ver en movimiento alrededor del altar, un caballero, en su mayoría no muy joven, pero no demasiado viejo, que parece saber muy bien qué hacer y qué está allí, a diferencia de su público, pero no era tan clara o ideas acerca de quién es, ni de lo que estamos haciendo.
El propósito de su presencia, a primera vista, parece ser la de ayudar al celebrante. Su deambular, aunque decidió, en torno al sacerdote, como siempre colocado en una posición central, dice que la suya no es un papel igualmente importante en la puesta en escena: es una ubicación periférica, servicio. Pero, en última instancia, todavía está cerca del altar: es un actor, no es parte de la opinión pública; algunos llevando este peso debe, aunque no está claro qué tipo es: carácter o aspecto? Actor o la coreografía?
Algunas de las tareas que pueden parecer las mismas jugadas que suele atribuirse a los monaguillos, pero pronto se da cuenta de que él no se limita a ellos. Hay pasajes en los que el celebrante, si no olvidado, da la palabra, y luego se recita algunas fórmulas litúrgicas precisas reservados para él y, cuando llegue el momento, siempre y cuando el celebrante no prefiere otra, el anuncio del Evangelio, algo que los fieles laicos no lo hacen.
Incluso puede suceder que, en vez de ir a sentarse después de leer como todo el mundo espera, para él para dar la homilía, el celebrante y que escuchan en silencio, tratando de no mover la cabeza en algún paso que aparece teológicamente un poco ” subidas de tono. Durante el rito de la comunión, que también acompaña al sacerdote en la distribución de la Eucaristía, pero esto en sí mismo no impresiona sobre todo los fieles, porque también hay otros laicos que lo hacen y puede suceder que son mujeres. “Al menos él es un hombre”, cree una anciana de la mentalidad un poco ‘tradicional.
Muy a menudo este caballero está vestida con una bata blanca, hasta los pies. Por encima de la bata de él, extendió desde el hombro izquierdo hacia el lado derecho, la puerta una estola, sin embargo, diferente de la usada por los sacerdotes, que en vez gira alrededor del cuello y colgando hacia abajo en ambos lados de la parte delantera a lo largo de la figura. Sin embargo, en algunas celebraciones con ocasión de alguna solemnidad litúrgica en particular o en las catedrales, el uso de una suntuosa bata, una especie de túnica ricamente decorado, lo que hace que parezca autoridad como el celebrante, con el fin de hacer que parezca extraño que a continuación, hay límites a lo lea Evangelio y recita ciertas fórmulas.
Los fieles no suelen saber que la prenda tiene un antiguo nombre – Dalmacia – y que hace muchos siglos fue reservado para las clases altas del Imperio Romano, los nobles y emperadores. Si lo hicieran, serían tal vez aún más impresionado por su papel en el equilibrio marginalmente durante el rito sagrado. Después de la misa a menudo sucede que los fieles verá el caballero en cuestión fuera de la sacristía, vestido como todos ellos vestidos de civil, vienen luego se unió por una señora con los chicos, que estaban delante de confundirse entre la multitud de los fieles, sino llegar a tener la confianza con él; verlo surgir en el coche con ellos y dedicarse a sus negocios.
Sabemos de quien, teniendo otras preferencias en términos de transporte, pone un casco brillante y se sube a un magnífico Harley-Davidson. La experiencia de ver esta nueva figura altar se experimenta aun así no es muy frecuente, pero antes de que el Consejo esto no sucedió con precisión y hace sólo treinta años era bastante excepcional.
Aunque los primeros casos habían sido capaces de ver a principios de los años setenta, estos señores eran todavía muy pocos; había uno aproximadamente cada setenta parroquias. Luego, a partir de finales de los años ochenta, su propagación ha sido cada vez más sólida y continua, por lo que hoy en día hay algo acerca de uno de cada seis parroquias.
Por supuesto, en lo que le da por hacer, siendo pocos en comparación con los sacerdotes, no puede estar presente en todas las masas y luego verá menos de su Parroquia difusión, ahora tampoco es despreciable, no se diga. Sacerdotes, de hecho, son aún más numerosas, pero, ayudado por la disminución de las vocaciones, en la actualidad es uno de esos caballeros cada 12 sacerdotes. Hace treinta años que había uno en cada 390. “Es extraño que se habla tan poco”, se podría pensar de los fieles católicos, si supieran estos datos.
Hay mucha gente en las parroquias que cumplen con nuestro hombre en particular fuera de las celebraciones litúrgicas. En general, existen aquellos que vienen a él, pero él va a encontrar en los hogares, los trae comunión, ha de dedicar un poco de tiempo, intercambiar algunas palabras. Ella es amable, parece feliz de estar allí, y los problemas que enfrentan las familias parece hablar como alguien que conoce y que pueda entender.
Los que lo reciben en el hogar suelen ser de edad avanzada, a menudo enfermos, con problemas de movilidad, feliz de verlo. Me gustaría que reciben la visita también el párroco, pero no pasa más fácilmente como un tiempo de tenerlo en la casa. Tiene tantos problemas y, cuando lo es, parece un poco apresurada, corriendo de aquí para allá, muchos otros lo están esperando, una reunión tras otra, muchos bienes de las parroquias, para hacer frente a tantas masas para celebrar. No es fácil ser un poco ‘con su pastor, aunque él mismo le gustaría hacer.
Mano joven casi nunca tienen la oportunidad de conocer a nuestro hombre, salvo en situaciones excepcionales en los que se ocupa la oratoria. En cualquier caso, no parece ser un educador de jóvenes, tal vez no sea lo suficientemente joven como para convertir a ser capaz de empatizar con ellos. Su atención se centra en los problemas típicos de los que trabajan, tienen familias, además de su servicio a la Iglesia.
Si está retirado y tener más tiempo estaría libre mentalmente, pero no entiende bien “estos jóvenes” y tal vez no sabrían cómo relacionarse con ellos. Se puede hacer frente a la inversa con un grupo de adultos, organizar su oración, a veces ayudar en la lectura del Evangelio, o hacerlo más metódicamente en un grupo de escucha de la Palabra. Por lo general, no se convierta en un verdadero “padre espiritual”, pero es una referencia, que organiza y estimula, alguien que presta una mano en la devoción, la reflexión y el intercambio de experiencias espirituales. Y, haciendo todo esto, se demuestra que es aquel que cree.
Entre los que le conoce a menudo son los pobres de la parroquia. Algunos de estos hombres en particular, de hecho, son los responsables de Cáritas, lo hacen bien de manera permanente y organizada, coordinan – en su caso – un centro de escucha, dando la sensación de estar muy atento a las necesidades de las personas en dificultad, a interesarse a ellos, en algunos casos, tener una afición por ellos. Los pobres no saben exactamente quién es esta figura con la que entran en contacto, que creo que es un voluntario, pero aún así, “había más gente así,” tal vez piensan.
Los niños a veces se encuentran con él con la túnica de un catequista. Ve también son una gran cantidad de catequistas, pero en general se trata de mujeres, madres de familia. Sin embargo, esto es un hombre, y debe ser una persona muy religiosa, muy seguro, porque el domingo, cuando se van a la iglesia – y por ahora tenemos que ir a la iglesia, al menos un poco ‘- que ver a veces en el altar. Es mejor ser un poco más cuidadoso con él, un poco más tranquilo de lo que es posible con los catequistas, tan bueno y tan poco respetados.
Puede haber ocasiones por hoy, hasta un cierto nivel, en el que los fieles esperan ver aparecer como de costumbre un sacerdote y donde, en cambio, aparece otro – es siempre nuestro hombre – y él está tomando la situación en la mano demostrando saber qué hay que hacer y, si tiene suficiente experiencia, lo hace con una cierta experiencia. Los que, en estas situaciones, que afectan a más de imaginación, y que deja a algunos fieles un poco desconcertado o molesto, son el bautismo, el matrimonio (cuando no hay masa), el funeral y el entierro (también aquí en la ausencia de la masa).
De todas estas ocasiones, probablemente el uno en el que puede suceder más fácilmente ver aparecer no a un sacerdote, pero este hombre en particular, es el funeral y el entierro. Donde, por ejemplo, la noche antes del funeral, por lo general acompañado de masa, miembros de la familia y amigos del difunto se reúnen para ver y rezar puede suceder que no hay cura para presidir, por la sencilla razón de que más y más a menudo éstos no tienen tiempo . Ben más difícil que esto suceda, por ahora, en el caso de los bautismos y bodas. En el futuro se verá.
¿Hay alguien entre los señores que estamos hablando, que tiene poco tiempo para participar en la parroquia de residencia, incluso si él se retiró. Ejerce su función durante algunas de las celebraciones litúrgicas, pero de lo contrario no se ve mucho. Tiene una asignación especial que absorbe una gran cantidad, en las oficinas diocesanas o de alguna institución eclesiástica de alivio. La comisión ha recibido del obispo en virtud del seguro de su capacidad significativa, no es fácil de encontrar y con la disponibilidad que estas personas experimentan y la confianza que puede darles.
A menudo se cerró en una oficina, que trata de papeleo, posiblemente ordenador, puede suceder que usted trae a casa del trabajo. Tal vez prefiere pasar más tiempo con las personas en su parroquia u otra, pero él sabe que su iglesia también necesita esto y por lo tanto se encarga de ello sin quejarse demasiado. Otros de estos “especialistas” en lugar hacen un trabajo más en contacto con la gente, pero siempre en una oficina en particular, a nivel diocesano o en relación con un gran territorio.
Algunos no tienen realmente una relación especial con la parroquia en la que residen, por otras razones. Que realizan su servicio en otra parroquia y es allí que participan en las liturgias del sábado. Su esposa, si lo tienen, a menos que los acompañan en este cambio, que va a ir a la iglesia solo. Ni ella ni sus hijos, en su caso, va a saltar en el coche con él al final de la misa. La encuentran en su casa más tarde, con la esperanza de que este domingo hace tarde como la última vez o que no ceda a la tentación del pastor porque dejó para el almuerzo con él.
Otros se dedican a un equipo, junto con los sacerdotes, un grupo que se puede ver la presencia de un religioso o una religiosa y excepcionalmente algunos secular (pero esto es raro). De estos grupos, hay dos tipos, los que se ocupan de un grupo de parroquias – las unidades pastorales, como se ha llevado a llamar a ellos – y los que actúan en una industria o en un entorno particular, tal como hospital o territorio específico, como un área industrial, donde todos van y vienen y nadie reside.
Cuando el equipo es responsable de un grupo de parroquias nuestro hombre puede realizar tareas especializadas, frente a Cáritas por ejemplo, o se puede disfrutar de una manera especial en una parroquia, o puede moverse entre varias de ellas. Domingo puede ir ahora a alguna iglesia parroquial, ahora en otro.Durante la semana se pueden organizar oraciones en una determinada parroquia, con la condición de que no está en el trabajo, y no tiene tiempo.
En estos casos puede suceder, cuando los sacerdotes son muy pocos en comparación con el número de parroquias y misas que se celebra, el caballero del alba blanca y la estola de lado, o la de Dalmacia, que se encuentra no a “celebrar la misa” – porque esto no puede hacerlo solo – pero para presidir un tipo especial de celebración en la que lo hace un poco ‘todo como si se tratara de una masa, por favor, lea el Evangelio, se escucha el sermón, se recibe la comunión, etc. . pero le falta el núcleo central del rito: la consagración.
Sobre todo si el hombre de blanco es buen presente fieles pueden incluso llegar a no lamentar no tener un pastor que se encuentra en la antigua rectoría y puede comenzar a preguntarse dónde está, y si no, la diferencia entre una masa “real” y el ritual que tomaron parte. O pueden comenzar a decir: “¿Por qué no le dejó hacer la consagración? Es tan bueno!”. Sólo unos pocos, por supuesto, para otros, como la anciana, ya conocido, que prefiere no recibir la comunión de una mujer, nunca quieren consagrar el pan y el vino era un hombre casado. Por amor de Dios!
La mayoría de estos hombres particulares están casados ​​y tienen hijos. En lo que en realidad no tienen nada especial, pero eso es lo que los hace especiales en el mundo eclesiástico, ya que es fácil de entender.
Muchos son los que trabajan, y por lo tanto no es que no saben cómo utilizar su tiempo. Lo que hacen para las comunidades religiosas en las que trabajan lo hacen en los intersticios dejados libres del trabajo o gasto de la familia. Por supuesto, son bastante en los últimos años, se retiraron y los niños son ahora independiente, así que tener más espacio disponible.
Sin embargo, en su vida que tienen que encontrar la manera de conceder las actividades de trabajo (si lo hay), las obligaciones familiares, que pueden ser los de un anciano para asistir o nieto de cuidar, y servicio a la Iglesia que han decidido dedicar . Una tarea que, como veremos, no es tan fácil y que los expone a algunas dificultades para entender en las relaciones con sus esposas y sus hijos.
Estos caballeros – pocos lo saben – no son de los laicos, incluso si no tienen toda la apariencia. Ellos fueron ordenados por el obispo y son parte del clero, incluso si sus compañeros sacerdotes, en el alma, que no siempre son del todo convencido. El deseo de ser corregida por lo que debe ponerse en contacto con ellos llamándolos “don”, pero casi nadie lo hace, porque el título, si está asignada a ellos, parece un poco artificial’.Con el orden en que han declarado su voluntad de servir en el lugar y en la forma que el obispo, que están vinculados por una relación de obediencia, predecirá para ellos, no sin oírlos.
A partir de las nuevas condiciones no van a dejar más a lo que queda de sus vidas. Si estaban casados, y tienen que seguir siendo viudos ya no pueden atar el nuevo matrimonio, mientras que si son célibes éstos permanecen. Estos son, en resumen, los hombres en particular que la Iglesia Católica llama “diáconos permanentes”. Los hombres que ya estaban en la Iglesia de los primeros siglos, que había desaparecido entonces y ahora están regresando.

John N Collins El problema con los valores llevados por diakonia / “Diakonie” En documentos recientes de la Iglesia

John N Collins
El problema con los valores llevados por diakonia / “Diakonie”
En documentos recientes de la iglesia
Abstracto
Desde el Vaticano II diaconía ha sido un lugar común en la teología para
Amoroso servicio cristiano. El término y sus valores fueron importados
La teología católica romana de la mayor parte de la beca protestante alemana
De los años treinta. Sin embargo, el concepto fue severamente criticado
Sínodo de los Obispos de 1990 por el Cardenal Ratzinger por oscurecer la verdad
Naturaleza del ministerio ordenado. En los últimos años, sin embargo, la
Concepto se ha representado en algunos documentos significativos
Desde el magisterio (Deus caritas est). El desarrollo es
Desafortunado y es un mal servicio a la teología del ministerio en un momento de
Su crisis. Además, el concepto ha sido expuesto por
Investigación como no teniendo base en lo que los primeros cristianos querían decir con
Diaconía
Dr. John N. Collins
21 Kananook Avenue
Seaford, Vic. 3198
Australia
Seaford es un suburbio bayside de Melbourne.
03 97861510/0418 138 663
Johnncollins21@gmail.com
John N Collins se retiró en 2011 como profesor en la teología del ministerio y en el ministerio en el
Iglesia temprana en la unión teológica de Yarra, un instituto de enseñanza afiliado del Melbourne
Colegio de la Divinidad. Sigue escribiendo sobre cuestiones exegéticas y pastorales.
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 2 de 14, 111111
El problema con los valores llevados por diakonia / “Diakonie” en
Documentos recientes de la iglesia
1. El surgimiento de la diakonia / “Diakonie”
En la Iglesia Evangélica Alemana (EKD), Diakonie es un término descrito en el siguiente
Párrafo de una de las páginas web de EKD (traducido):
Diakonie es la obra social de las iglesias evangélicas. Porque la fe en Jesucristo
Y un amor activo del prójimo debe ir juntos, las organizaciones diakonic entregar
Muchas formas de servicio a hombres y mujeres. Ayudan a las personas necesitadas e injustas
situaciones sociales. También buscan eliminar la causa de tal angustia. Diakonie
Deriva de la palabra griega para “servicio”.
Esta palabra griega es básicamente diakon- (con terminaciones en -ia para “servicio”, -os para “servidor” y
-ein para “servir”; Estas terminaciones cambian según los requisitos de la estructura de la oración).
En Alemania “El Diakonic Work” (Das Diakonische Werk) es una organización de caridad
Cuyos miembros incluyen las 22 iglesias luteranas, reformadas y unidas de la región (de la
Länder o estados alemanes) que conforman la Iglesia Evangélica de Alemania. También pertenece
A la organización son varias iglesias Protestantes Libres, y más de 80 profesionales
Asociaciones (médicas, psiquiátricas, etc.). Más de 450.000 personas trabajan a tiempo completo o parcial en
27.000 instituciones independientes de diversos tamaños.
Para estas personas y para la iglesia en general el término Diakonie es un recordatorio constante del
Amor desinteresado enseñado por Jesús en pasajes de los evangelios como la historia del Bien
Samaritano (Lucas 10: 25-37). Este amor desinteresado se considera Diakonie porque en algunos
Pasajes que los evangelios hablan de “servir” a otros, y la palabra griega diakon- aparece. Esto es
El caso en que Jesús mismo declara que vino “servir (diakon-) y dar su vida como un
Rescate por los demás “(Marcos 10:45). Una inspiración especial para participar en este tipo de servicios es
Tomado de la imagen del juicio de las naciones cuando los de la izquierda del rey dicen
Él “cuando era que te vimos hambriento o sediento o un extraño … y no se encargó de
Tú? “(Mt 25:44 NVI). Aquí, “cuidar” se traduce más a menudo como “servir”; En el griego
El verbo es diakon
La organización de la mayoría de las iglesias -y esto desde los primeros tiempos- uno de los líderes
Ha sido conocido por un título claramente relacionado con las palabras diakon. Es por supuesto el diácono
(Alemán Diakon). En consecuencia, mucha teología del diaconado moderno y de la
Espiritualidad asociada a ella hoy, dondequiera que se haya restaurado un diaconado, ha
Afectados por valores que se han acumulado alrededor de las palabras diakon. Estas palabras
Ministerio eclesial a los demás en amor desinteresado. Esta inclinación en el diaconado comenzó a desarrollarse con
Los primeros movimientos del diaconado moderno dentro de la Iglesia Evangélica Alemana y
Generó allí el surgimiento del neologismo Diakonie.
2

1
http://www.ekd.de/diakonie/45618.html (accedido a 091210)
2
Así, una primera instancia del término se produce en una propuesta a un concilio de la iglesia por Theodor
Fliedner en su “Gutachten ‘die Diakonie und den Diakonat betreffend’ (1856)”, en Diakonie
Pragmatisch, eds, Norbert Friedrich, Christine-Ruth Müller, Martin Wolff (NeukirchenBluyn:
Neukirchener Verlag, 2007), 25 – 54.
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 3 de 14, 111111
Mientras el movimiento del diácono se extendía y las obras de Diakonie se multiplicaban, también lo hacían los intereses
En el alcance teológico de la palabra griega diakonia. En el curso del rápido desarrollo
Del método bíblico académico a principios del siglo XX, un estudio de influencia mundial fue
El Diccionario Teológico de varios volúmenes del Nuevo Testamento iniciado en Alemania por
Gerhard Kittel en los años treinta. Las páginas de ese diccionario de Hermann W. Beyer sobre la
Diakon- las palabras presentaban la diaconía como “el símbolo de todo cuidado amoroso por los demás” y “una marca de
Verdadero discípulo de Jesús “. Como se aplica a Jesús en Marcos 10:45,” servir “es” mucho más que
Un término amplio para toda ayuda amorosa prestada al prójimo “; Más bien
Expresa la noción de “sacrificio pleno y perfecto, como la ofrenda de vida que es
Esencia de servicio, de ser para otros, ya sea en la vida o en la muerte “.
En la segunda mitad del
Siglo XX, los escritos sobre la importancia de estos significados de diccionario para la tarea de
Reevaluar la naturaleza del ministerio y la autoridad de la iglesia han sido voluminosos.4
Un aspecto del perfil semántico convencional actual de los diakon- words griegos
Exige una mayor atención. Esta es la suposición de que los ricos teólogos y poderosos
Los valores éticos ahora atribuidos a las palabras del Nuevo Testamento derivan exclusivamente de
Uso dentro de las primeras comunidades cristianas. Para que esta convención sea efectiva
Especialmente la eclesiología, debemos suponer que en el uso pre-cristiano las palabras diakon
Sido – en la descripción de Eduard Schweizer – “enteramente unbiblical y no-religioso y nunca
[D] asociación con una dignidad o posición particular “. 5
En un pasaje muy citado de
La Iglesia, Hans Küng agregó, “Diakonia” significa una actividad que cada griego
Reconocer a la vez como uno de auto-abasement. “6
De hecho, porque los primeros cristianos
Necesidad de evitar cualquier término actual que expresara “una relación de gobernantes y gobernados”, sentían
Obligado “a desarrollar una nueva palabra”, a saber, “diakonia, servicio”: “Jesús, sin embargo,
Noción de servicio un significado radicalmente nuevo … ”
7
Thomas O “Meara, probablemente el más
Influyente voz norteamericana en la teología del ministerio, enfatizó que la diaconía es un
“Palabra griega común para servir”.
En particular, el término no sugiere el “sacro”
9
pero
Fue parte de un “evento lingüístico” a través del cual “la iglesia formó un lenguaje que
Reveló su modo de vida “.10 La nueva terminología miraba hacia” una teología
Revalorización de cada papel eclesiástico … como ineludiblemente uno de servicio “.
2. El Cardenal Ratzinger se dirige a la diaconía en el Sínodo de los Obispos de Roma en 1990
El impacto de esta conceptualización omnipresente pero originalmente alemana de los términos diakon en
Los primeros escritos cristianos eran sorprendentes. El alcance del impacto puede medirse
En el discurso del Cardenal Joseph Ratzinger en el que se inauguró el Sínodo
Obispos sobre la formación de los sacerdotes en octubre de 1990.
12 Un sínodo sobre este tema fue en sí mismo

3 W. H. Brandt, TDNT 2 (1964): 92, 85-86.
4
Para una visión general de tales desarrollos ver mi Diakonia: Re-interpretar las Fuentes Antiguas
(Nueva York: Oxford University Press, 1990, reimpreso 2009), 1-72, y “Ordained and Other
Ministerios: Haciendo una Diferencia “, Eclesiología 3, no.1 (2006): 11-32.
5 Orden de la Iglesia en el Nuevo Testamento, Eng. trans. (Londres: SPCK, 1961), 174 (21c)
6
La Iglesia, Eng. trans. (Garden City, NY: Libros de imágenes), 498.
7
La Iglesia, 497, 498.
8
Teología del Ministerio, ed. 2 (Nueva York: Paulist Press, 1999), 64.
9
Teología del Ministerio, 74.
10 Teología del Ministerio 75.
11 Teología de la Mionística, 64.
12 “Sobre la Esencia del Sacerdocio” en su Llamado a la Comunión:
Iglesia Hoy, Eng. trans. (San Francisco: Ignatius Press, 1996), 105 – 131. Ver “Vom Wesen
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 4 de 14, 111111
evidence of the crisis in the provision of pastoral ministry that is today a talking point in every Roman Catholic parish. In the late 1980s the Vatican was seeking a solution to the failing supply of ordained ministers, and the synod was chosen as a means to revamp the training offered to candidates for the priesthood. Cardinal Ratzinger began by expressing strong criticism of developments within the theology of priesthood in the post-conciliar period. “The Catholic model of priesthood,” he began, had entered “a profound crisis.” Evidences were the great numbers of resignations from the priesthood and “the dramatic decline in new priestly vocations.” However, the situation could not have arisen, he proposed, if “this ministry had not become dubious from within.” The essential factors contributing to this inner doubt Ratzinger identified as the ascendancy in the modern period of “the old Reformation-era arguments combined with the findings of modern exegesis”, the latter also being Protestant in character. Essentially the issues came down to the introduction of a new “terminology” whereby the essentially sacerdotal and cultic character of the Roman Catholic priesthood had been obscured. 13 Protestant “philological considerations” had made it “indisputably clear” to Catholic theologians “that the teaching of Trent concerning the priesthood had been formulated on false assumptions.”14 The crucial issue for them was the perception that “the nascent Church named her developing ministries, not with a sacral, but with a profane vocabulary”, thus opening up a “purely functional” theology of ecclesial roles and limiting these to proclamation of the gospel and “the ministry of love.”15 The last phrase is a clear reference to the German “Diakonie” already described,16 and Ratzinger was deploring the deleterious effect the German understanding of the term had had upon the modern churchwide perception of the Roman Catholic priesthood. The linguistic nature of the issue he made explicit in a note critical of the Protestant claim that early Christians adopted “profane vocabulary” for ecclesial roles. Ratzinger did not enlarge on his thinking here, although the issue was crucial to his argument. He wrote simply, “This opinion [i. e., diakon- terms are “profane vocabulary”], which is current in modern exegesis, has recently been energetically contested – especially in relation to the semantic field Diakonia, diakonein, etc…” 17 3. “Die Collins-Debatte” Ratzinger’s rejection in 1990 of the semantic values attaching to the German tradition of Diakonie seemingly passed unnoticed. “Diakonic” values continued to be identified as those of loving service. Over the last decade, however, in some quarters a shift of opinion has been occurring in regard to the reliability of the lexical description presented in Kittel’s Theological Dictionary of the New Testament. In fact, recent German-language discussion of des Priestertums” in Zur Gemeinschaft gerufen: Kirche heute verstehen (Freiburg im B.: Herder, 1991, reprinted 2005), 101-128. 13 “On the Essence of the Priesthood,” 106-107. 14 “On the Essence of the Priesthood,” 109. 15 “On the Essence of the Priesthood,” 106-107. The German for the latter phrase is “der Dienst der Liebe”, “Vom Wesen”, p. 103. 16 “der Dienst der Liebe” and “der Liebesdienst” are standard synonyms for Diakonie. 17The reference provided by Ratzinger was to my dissertation at the University of London in 1976, “Diakonein and Associated Vocabulary in Early Christian Tradition”. The published version (note 4 above) did not appear until July 1990. How Cardinal Ratzinger came to access the thesis remains mystifying to me, but the published volume would have greatly strengthened the linguistic case he wished to make at the Roman Synod. JOHN N COLLINS, Diakonia in church documents, Page 5 of 14, 111111 Diakonie and the diaconate refers to “the Collins-debate” as a means of referencing fundamental differences between conventional understandings of the Greek diakon- words and the re-interpretation of these words first published in my research volume of 1990.18 The German phrase originated in connection with a lecture I presented at the Evangelische Fachhochschule in Ludwigsburg in June 2005.19 The press release for this occasion announced “Eine internationale Debatte zu: Diakonia20 – Diakonie21 – Diakon/innen22“, and named the topic “The Biblical Foundations of the Diaconal Office.”23 The institute’s yearbook duly noted “a vigorous controversy.”24 The novelty of the situation was evident in the headline of the weekly Württemberg church paper, “Is Diakonie a big mistake? How an Australian Catholic forces a rethink of the Evangelical Church’s social work.” 25 An introductory note to the article alludes to the “shock” the new linguistic findings were causing within Diakonie.26 Several weeks later Professor Annette Noller of the Fachhochschule, who had been both the host of the occasion for the debate and a member of the debating panel, contributed a reassuring article to the newspaper entitled “The foundations of Diakonie are not shaking.”27 Here she initiated some critique of the new interpretation in the interests of maintaining the legitimacy of concepts that had gone into the making of Diakonie over the previous 160 years. Independently of the Ludwigsburg event, an earlier and more incisive German initiative supporting the re-interpretation of diakonia had been a forthright publication by Hans-Jürgen Benedict, a professor at Hamburg’s Rauhes Haus, the 19th century home of Johann Hinrich Wichern, founder of the Inner Mission of the Evangelical Church and champion of Diakonie. Benedict explained that he had first been made aware of the existence of a re-interpretation of diakonia at a Finnish conference in 1998 that had been addressed by Kjell Nordstokke, currently professor at Diakonhjemmet University College in Oslo.28 His curiosity aroused, 18 See note 4. 19 “Dazwischengehen. Die Rekonstruktion eines neuen Diakoniebegriffs aus den neutestamentlichen Quellen” (unpublished). 20 The Greek term which, with its cognates, occurs 100 times in the New Testament in reference to pastoral activities in the early churches in Acts and the Epistles and to household tasks in the gospel narratives. 21 The German neologism discussed above. 22 German terms for deacons (male and female), who form the foundational body of social workers within Diakonie. 23 “Eine kontroverse Debatte der biblischen Grundlagen des diakonischen Amtes wollen Prof. Dr. John Neil Collins aus Melbourne / Australien, Dr. Wilfried Brandt, Direktor der Karlshöhe i.R. und Prof. Dr. Annette Noller, EFH Reutlingen-Ludwigsburg, am Donnerstag, 30. Juni 2005, führen.” 24 Jahresbericht 04/05, p. 9 (www.efh-reutlingen-ludwigsburg.de): “Lösten eine heftige Kontroverse aus… “ – although for my part, after I had read my German script, participation in the German exchanges was limited! 25 M. Ernst Wahl, “Diakonie, ein grosser Irrtum? Wie ein Australischer Katholik die evangelische Sozialarbeit zum Nachdenken zwingt,” Evangelisches Gemeindeblatt für Württemberg 29 (17 July 2005) Thema der Woche. 26 ‘seine Erkenntnisse, die innerhalb der Diakonie für Aufregung sorgen…” 27 “Die Grundlage der Diakonie wankt nicht: Gedanken zur diakoniewissenschaftlichen Diskussion um John Collins,” Ev. Gemeindeblatt 34 (24 August 2005), again “theme of the week.” My response to this article was in English and did not appear in the newspaper. 28 Nordstokke’s most recent publication evidences his continued support of the reinterpretation of diakonia; see Liberating Diakonia (Trondheim: Tapir Akademisk Forlag,

Por Benedicto,
34 que participan en lo que los editores de la colección
Exploraciones de diaconado a la luz de la investigación.
Benedicto continuó su defensa de la nueva interpretación en la conferencia de Rummelsberg
De octubre de 2005. La conferencia tuvo como objetivo principal localizar los
Actividades de formación diacónica e institutos de investigación alemanes dentro de la
Proceso de educación superior europea. Una corriente subyacente, sin embargo, fue la cuestión de cómo
Relacionan las iniciativas diaconales tradicionales de las iglesias dentro de las nuevas
Marco creado por la reinterpretación de la diaconía. El folleto informativo anunciado
El tema de la conferencia como “La Identidad Profesional de los Diáconos” e invitó
Participantes a reflexionar sobre la siguiente situación:
¿Qué es un diácono? ¿Qué caracterizará esta profesión en el futuro? En años anteriores
Sólo unos pocos podrían dar respuestas claras a estas preguntas, pero debido a la reciente
La cuestión se ha vuelto más difícil. El teólogo australiano John
N. Collins ha puesto en tela de juicio la comprensión tradicional del término bíblico
Diaconía
En este contexto, la primera sesión de trabajo abordó “Los fundamentos bíblicos
Auto-comprensión profesional de los diáconos y los resultados de la praxis diaconal “.
Contribución sobre este tema, por Folker Siegert, buscó profundizar la espiritualidad del
Praxis dentro del marco tradicional de la Diakonie alemana y, en el transcurso de estos
Reflexiones, el documento hizo algunas conexiones oblicuas con la nueva investigación.
Benedicto era típicamente animado y estaba estrechamente alineado con el tenor de la investigación que él
Había introducido a la teología alemana en 2000; Expresó la opinión de que la teología alemana
Reconoció la investigación anterior, el gran volumen de los años 90, Diakonie: biblische
Grundlagen und Orientierungen,
37 “tendría que haber sido revisado a fondo.”
38 Su final

34 H. J. Benedict, “Die grössere Diakonie: Versuch einer Neubestimmung in Anschluss an
John N. Collins, “Diakonische Konturen, 127-35. En su periódico Rummelsberg
Arriba, “Diakonie als Dazwischengehen”, 134 (véase la nota 38), Benedicto reconoció
Los motivos de mis reservas sobre su intento de extensión de la gama semántica de
Diakonia en “Die grössere Diakonie”.
35 Einleitung, Diakonische Konturen, 9.
36 Es sorprendente que la conferencia de apertura de Folker Siegert (“Biblische Grundlagen der
Kirchlchen Diakonie “) no se ocupó de la cuestión principal que afrontaba la conferencia.
La conferencia se desarrolló exclusivamente dentro del marco convencional de la
Diakonie, al no abordar las cuestiones semánticas y exegéticas básicas planteadas por la reinterpretación,
Pero dirigiéndose contra ella al pasar una serie de comentarios críticos. yo
No puede tomar el detalle aquí, pero notar que su defensa de Estienne / Stephanus (p.
21) parece pasar por alto la atención que se presta a este léxico del siglo XVII dentro de la
Contexto de la erudición antigua (por ejemplo, Pollux) y contemporánea (Georgi) en Diakonia:
Reinterpretación de las Fuentes Antiguas (ver 93, 169-173 e índice). El papel de Siegert
(Publicado en 2008, pero sin referencia a A. Hentschel, a quien ver más abajo)
Apareció en Rainer Merz, Ulrich Schindler, Heinz Schmidt, eds, Dienst und Profession:
Diakoninnen und Diakone zwischen Anspruch y Wirklichkeit (Heidelberg: Invierno,
2008), 16-30.
37 Gerhard K. Schäfer y Theodor Strohm, eds, Diakonie – biblische Grundlagen und
Orientierungen, 2ª edn (Heidelberg: HVA 1994, originalmente 1990).
38 “Diakonie als Dazwischengehen und Baauftragung. Die Collins-Debatte aus der Sicht ihres
Anstossgebers “, Barmherzigkeit und Diakonie, 129-137, citando p. 130. Este documento no
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 8 de 14, 111111
Comentario, sin embargo, es que el término alemán Diakonie está tan profundamente consagrado en alemán
Aspiraciones espirituales que cambiarlo sería privar a la iglesia de “la libertad de
Desarrollar plenamente las implicaciones eclesiológicas de las palabras diakon. “A este pensamiento él
Añadió: “Escuchamos las objeciones y elegimos la libertad de hacer las cosas de manera diferente”.
39
Anni Hentschel no era tan política. Introducción de un manual sobre Diakonie con una reflexión
En “Diakonie en la Biblia”, concluyó:
En el siglo XIX se introdujo el concepto de “Diakonie” como base para la
Oficinas de diaconisas y diáconos. Este concepto se debe mucho menos a la terminología bíblica,
Sin embargo, que la gente pensó. Juzgado desde la perspectiva de las ciencias bíblicas, un número
De errores de interpretación. Algunos de estos, debemos decir, eran “productivos”
Errores en que contribuyeron en la práctica a un fortalecimiento del amor al prójimo.
Sin embargo, la idea de que Diakonie desarrolle en sus practicantes un tipo especial de
El servicio humilde y la abnegación están lejos de lo que el texto bíblico significa.
La confianza con que Hentschel afirmó estas opiniones se fundó en su reciente
“estudios

Esto estableció, Hentschel procedió a iniciar su propia semántica y exegetical
Investigación sobre el uso en el Nuevo Testamento. En dos o tres casos aquí ella
Interpretación presenta una diferencia de énfasis de las interpretaciones dadas en mi trabajo, 43 pero
Los principios semánticos en el trabajo son los mismos. Esto se pone claramente de manifiesto en
El pasaje de los evangelios que se encuentra en la raíz de la tradición alemana de Diakonie. Esto es
El dicho del Hijo del Hombre que él “vino a servir” (Marcos 10:45). Hemos visto cómo
Beyer evaluó “servir” / diakon- aquí como “la esencia misma del servicio, del ser para los demás,
Ya sea en la vida o en la muerte “. Esta noción está representada en un estudio léxico principal como” el Hijo
Del Hombre no ha venido para que la gente le sirva, sino para servir a la gente “,
44 y
Aparece en una biblia una vez popular como “incluso yo, el Mesías, no estoy aquí para ser servido, sino para ayudar
otros…”
45
Por el contrario, el significado del servicio del Hijo del Hombre se presenta en mis escritos
Como “El Hijo del Hombre no vino a tener asistentes esperando en él, sino para llevar a cabo la
Mandato que ha recibido al dar su vida como rescate por muchos “.
46
Sorprendentemente, Hentschel
Declaró que “está de acuerdo fundamentalmente con Collins” .47 Aún más notablemente, una nota marginal
En la Biblia de Ginebra de 1602 comentó que en este dicho el Hijo del Hombre estaba anunciando
Que era “un Ministro de sus Padres”.
4. La recepción católica de la reinterpretada “diakonia”
Si bien hemos tomado nota del cálido recibimiento del Cardenal Ratzinger de la re-interpretación
Diaconía en el Sínodo romano de 1990, tenemos poca evidencia, fuera de las reseñas de
Otro interés expresamente católico romano o la defensa de la re-interpretación. Uno puede
Han esperado que el nuevo llamamiento en los documentos latinos del Concilio Vaticano II a una
La noción llamada diakonia – en particular, en Lumen Gentium – habría
Exploración de la relevancia de la re-interpretación de este término a la eclesiología. Allí (nº 24)
La oficina del obispo se llama “verum … servitium quod in sacris Litteris ‘diaconia’ seu
Ministerium significanter nuncupatur “, en la traducción presentada en la sede de la Santa Sede
Página web “, un auténtico servicio, que en la literatura sagrada se denomina significativamente” diakonia “o

43 Ver mi discusión de tales pasajes en el artículo de revisión “Reinterpretación de la diaconía en
Alemania: Anni Hentschel, Diakonia im Neuen Testament, “Ecclesiology 5 no.1 (2009): 69-
81.
44 Johannes P. Louw y Eugene A. Nida, eds, Léxico Greco-Inglés del Nuevo Testamento
Basado en los dominios semánticos, 2
Nd ed. (Nueva York: United Bible Societies, 1989), 460.
45 La Biblia Viva Parafraseado Nuevo Testamento (Wheaton, Ill., Tyndale House Publishers,
1971).
46 Ver la discusión en Collins, Diakonia, 248-252.
47 Ella tradujo: “Der Menschensohn ist nicht gekommen, um für sich selbst Aufträge
Ausführen zu lassen, d. marido. Aufträge zu erteilen und somit eine herrshcaftliche Rolle
Ausfüllen, sondern um selbst einen Auftrag auszuführen, der en Mk 10: 45b genannt
Wird. “Diakonia im NT, 278, y vea allí la nota 438.
48 La Biblia de Ginebra (El Nuevo Testamento Anotado, Edición 1602), ed. G. T. Sheppard (New
York: The Pilgrim Press, 1989). Con respecto a la interpretación de la declaración en Lucas 22:27
(“Yo estoy entre vosotros como uno que sirve”) y su relación con la tradición registrada en Marcos
10:45, la convergencia en cada cuenta entre Hentschel y yo es de nuevo extremadamente
cerca; Ver Hentschel, Diakonia, 286 – 289; Collins, Diakonia, 245 – 247.
49 Véase la referencia a los exámenes de Jerome Murphy O’Connor, Jerome H. Neyrey y Timothy
Radcliffe entre otros en mi “Un ministerio para la iglesia del mañana”, Journal of Ecumenical
Estudios 32 no. 2 (Spring 1995), 159 – 178, esp. 166-168.
JOHN N COLLINS, Diakonia en documentos de la iglesia, Página 10 de 14, 111111
Ministerio “.50 En los escritos eclesiológicos, los católicos romanos han limitado en gran medida el comentario sobre
Diaconía a la promoción de las dimensiones ético51 o de toda la iglesia52 del ministerio o – y especialmente –
A las perspectivas teológicas y pastorales del renovado diaconado. En algunos casos, este último
Ha sido en un intento de enriquecer la teología a través de la re-interpretación53, pero,
Abrumadoramente, otro comentario se centra en el servicio amoroso humilde representado en el
Noción alemana de “Diakonie”.
De hecho, la resistencia a perturbar el modelo alemán ha sido mucho en evidencia.
Ejemplo sorprendente ha sido el “Documento de Investigación Historico-Teológica” publicado en 2003
Después de una década de investigación por la Comisión Teológica Internacional.55 El informe
Abrió su consideración del diaconado en el Nuevo Testamento bajo el título
“Dificultades en la terminología”, pero fue completamente silencioso sobre la investigación semántica publicada en
1990 en Diakonia: Re-interpretar las Fuentes Antiguas, dibujando en cambio en ocho Lengua Alemana
Recursos tanto mayores como más recientes que los precedentes, incluyendo H. W. Beyer,
Y apoyando firmemente los puntos de vista filológicos de Eduard Schweizer mencionados anteriormente.
Lo que realmente

De Jesús … que no vino a ser servido, sino a servir “, el Papa Benedicto evocó la imagen de
El “estilo de vida” del Mesías como “la base de nuevas relaciones … y una nueva forma de ejercitarse
Autoridad “. Este fraseado ya sugiere los valores de la Diakonie alemana, y la
Referencia se vuelve explícita a medida que el homilista se mueve a la afirmación de que “El criterio de
Grandeza y primacía según Dios no es dominio sino servicio “, añadiendo en este punto
Que “la diaconía es la ley fundamental del discípulo y de la comunidad cristiana”.
Diakonia muestra su carácter auténtico en “la lógica de doblarse para lavar los pies, la
La lógica del servicio, la lógica de la Cruz … “56 Este patrón es, de hecho, la imagen especular de la
La lógica de H. W. Beyer, para quien, como vimos anteriormente, la diaconía expresa la noción de
Sacrificio perfecto, como la ofrenda de la vida que es la esencia misma del servicio, del ser para
Otros, ya sea en la vida o en la muerte “.
Si bien el uso que hace el Papa Benedicto XVI está en marcado contraste con el uso que él prefería en su
Al Sínodo romano de 1990 citado anteriormente, se hace eco de la noción de diakonia
En su primera encíclica, Deus caritas est. Presentando la segunda parte de la encíclica sobre “Liebesdienst”
(“Este servicio de caridad”), el Papa Benedicto invoca inmediatamente la terminología de
Diakonie y desarrolla toda su dimensión como “un servicio ordenado a la comunidad” (20).
Esto lo ve encarnado en la obra de los Siete en Hechos 6, que realizan su “diaconía” como un
“Ministerio de caridad” que se convierte en “parte de la estructura fundamental de la Iglesia” (21).
La diaconía así prevista se convierte en parte de la “naturaleza más profunda” de la iglesia
Proclamación de la Palabra de Dios (kerygma-martyria) y la celebración de los sacramentos
(Leitourgia) (24).
Esencial para la autenticidad de la diaconía del cristiano individual, el Papa Benedicto después
Observa, es el carácter personal del servicio, esto de nuevo muy de cerca los sentimientos en
La presentación de H. W. Beyer, que a su vez recurrió a su propio mentor, Wilhelm
Afirmando que la diaconía “presupone un Tú, y no un Tú hacia quien pueda ordenar mi
Relación como me plazca, pero un Thou bajo el cual me he colocado como un diakonōn
[servidor].”
57 El Papa Benedicto XVI expresó este sentimiento de la siguiente manera (34):
Mi profundo compartir personal en las necesidades y sufrimientos de otros se convierte en un
Mi propio yo con ellos: si mi don no es para demostrar una fuente de humillación [para el
Receptor], debo dar a otros no sólo algo que es mío, sino mi mismo yo; yo
Debe estar personalmente presente en mi regalo.
Al abordar la jerarquía de Inglaterra y Gales en mayo de 2008 sobre el tema del Papa
La encíclica de Benedicto XVI, el cardenal Cordes, entonces presidente del Consejo Pontificio
Unum para el Desarrollo Humano y Cristiano, se basó en esta cita para apoyar su propia
“Quienquiera que se dedique a la diaconía adopta así lo contrario de
Reputación, poder y rango que los líderes y las entidades políticas reclaman por sí mismos “.
58 Tal
Comentario hace referencia a una conexión más profunda con la tradición (Evangélica) alemana cuando
Leemos en la página web de Cor Unum que sus actividades incluyen la “promoción y
Fomento de la reflexión teológica entre los pastores para fortalecer las raíces cristianas

56 Texto de la homilía del Papa Benedicto Zenit.org ZE101122.
57 Beyer, TDNT p. 85, citando a Wilhelm Brandt, Dienst y Dienen im Neuen Testament
(Gütersloh: Bertelsmann, 1931), 71.
58 http://www.zenit.org/article-22486?l=english. Al escribir una introducción a la Festschrift
Presentado al Cardenal Cordes en su retiro, el papa Benedicto extendió una cálida expresión
De agradecimiento al cardenal por las ideas que el cardenal había proporcionado en caritas en las conversaciones
Entre los dos mientras el Papa Benedicto se preparaba para escribir la encíclica.
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 12 de 14, 111111
De la Caridad; La Encíclica Deus caritas est tiene un lugar especial en esta área “.
59 Esta cita
Adquiere mayor importancia a la luz de la página en alemán en la que leemos
Frase precedente en cursiva como “die christlichen Wurzel der Diakonie”. No es de extrañar entonces que en
La ocasión de los ejercicios espirituales para los miembros de Cor Unum en diciembre de 2010 el sitio web
Emitió la invitación a “Responsables [sic] de la Diakonia de la Iglesia”. El término aparece también
En las invitaciones en francés, italiano y español; En la versión alemana, sin embargo,
Fraseo aparece en la forma “aquellos con responsabilidades para los servicios de la iglesia a la
Vecino (Dienste am Nächsten) “. En abril de 2011 el Predicador de la Casa Pontificia,
Raniero Cantalamessa, eligió la caridad como el tema de sus discursos de Cuaresma, el cuarto de
Que él dedicó específicamente al tema del servicio bajo su disfraz del Nuevo Testamento de
Diakonia.60
Dado tal patronazgo – de hecho, tal dominación – de un concepto teológico apenas más antiguo en
Discurso católico romano que el propio Concilio Vaticano II, no debemos

Aquí surge un sentimiento de inquietud teológica, por no decir impaciencia. Las palabras de Borras
Traen a la mente el estallido sin sentido del elocuente Claude Bridel que tenía el mismo
Sentido de algo fuera de lugar. Sus líneas de 1971 concluyeron el primer capítulo de mi
1990 Diakonia que ofreció una crítica de los nuevos valores teológicos de la diaconía de
Ese período bajo el título “La Iglesia de los Servidores de los Últimos Días”:
… tenemos la inflación del término y su erección en un verdadero mito. A tal
Todos hablan de servir – bautizar la administración, la parroquia o la
Actividad filantrópica con una palabra que se ha vuelto banal – que las declaraciones cristianas
En este estilo parecen meramente seguir en la estela del espíritu de los tiempos
Sin que se dé ninguna expresión al lugar donde se va a servir el servicio de la iglesia
Distintos proyectos humanitarios, a menos que se trate de un vocabulario
Que es obscuramente técnico (ministerio, diakonia) y de una fraseología piadosa que
Intenta darle sustancia.65
El comité que los obispos franceses establecieron para hacer los preparativos para Diaconia 2013
Contribuye -como su predecesor belga en 2003- al malentendido de los antiguos
Palabra griega que las iglesias evangélicas en Alemania ocasionaron a principios del siglo XIX
Siglo por la fundación de los primeros grupos modernos de diaconisas y diáconos. El nuevo
Colorante de la palabra y su atrapamiento dentro de un estrecho espectro semántico centrado en el
La noción de servicio benevolente sigue dominando el discurso institucional y profesional
Sobre diaconado y ministerio dentro de la EKD y tradiciones asociadas.
66 De esa base él
Ha permeado durante mucho tiempo el discurso católico romano en esas mismas áreas, 67 una práctica que
El uso en los niveles más altos de los pronunciamientos curiales e incluso papales parecería tener
Canonizado
5. Conclusión
El problema con esto, sin embargo, es que a lo largo de los últimos veinte años reinterpretaciones académicas
(Collins, Hentschel) rechazan cualquier conexión semántica entre antiguos
Diakonia y actividad benevolente. La Diakonie alemana, como una expresión para el servicio amoroso
De otro, es un nombre equivocado. Podría ser mejor el nombre de la idea errónea de una época
Ahora pasado. Este hecho plantea un problema aún más inquietante. Si seguimos legitimando la

65 Collins, Diakonia: Reinterpretación, pág. 45 (mi traducción), citando a Claude Bridel, Aux seuils
De l’espérance: La diaconat en notre temps (Neuchâtel: Delachaux et Niestlé, 1971), 62.
66 Véase la colección reciente de artículos que ilustran la práctica pastoral contemporánea a la luz de
La tradición del siglo XIX de Diakonie en Michael Herbst y Ulrich Laepple, eds, Das
Missionarische Mandat der Diakonie: Impulso de Johann Hinrich Wicherns fur eine evangelisch
Perfilado Diakonie im 21. Jahrhundert, 2ª ed. (Neukirchen-Vluyn: Neukirchener Verlag:
2010).
67 Véase mi descripción de tales acontecimientos anteriores a 1990 en Diakonia: Re-interpreting, 5-45.
Para la tendencia en curso en el pensamiento católico romano contemporáneo en Alemania, vea los papeles
De una conferencia en Fulda en 2008 sobre el diaconado de Richard Hartmann, Franz Reger y
Stefan Sander, eds, Ortsbestimmungen: Der Diakonat als kirklicher Dienst (Frankfurt am
Principio: Verlag Josep Knecht, 2009). Con una excepción, los documentos no muestran
Que no sea la percepción alemana convencional. La excepción es Bettina Eltrop
“Biblische Grundlagen zum Diakonat”, 91 – 99; Aun así, su breve relato de la
La reinterpretación de Collins / Hentschel (91-93) da lugar a valores superiores basados ​​en la
Percepciones tradicionales de Beyer / TWNT de servicio humilde.
JOHN N COLLINS, Diakonia en los documentos de la iglesia, Página 14 de 14, 111111
El término alemán y sus derivados en otros idiomas, elevamos la expectativa en todos los que leen
El Nuevo Testamento que cuando encuentran una palabra de diakon / servicio están leyendo un
Mensaje codificado sobre el amor. Tales malas lecturas de las Escrituras no tienen lugar en un
Iglesia. Tampoco es suficiente admitir la existencia de un siglo de malentendidos y
Las lecturas erróneas y tratar entonces de descartar estas malas lecturas como “productivas”
Porque la opinión del diecinueveavo siglo del diaconía había puesto la tierra para un siglo y más de
De gran alcance a los descuidados de nuestras sociedades a través de organizaciones extendidas
Bajo ese nombre.68
Al hacerlo, simplemente distraemos a las iglesias de las tareas, en primer lugar, de
Discerniendo la realidad eclesial fundacional proclamada por Pablo en “la diaconía de
Reconciliación “(2 Cor 5:18) y, en segundo lugar, de afrontar los desafíos de encarnar ese
Realidad en sus instituciones.

Ekladata por John Collins

¿Con qué frecuencia debe predicar un diácono? Pregunta al padre Kenneth Doyle

 

Por el padre Kenneth Doyle

 

P: Mi pregunta tiene que ver con el papel de un diácono. Nuestra propia diácono de la parroquia había estado predicando en las misas de fin de semana una vez al mes, pero últimamente que se ha deslizado hasta dos veces al mes. Recientemente predicó la homilía en las misas el domingo de Pascua y el domingo siguiente, que pasó a ser la primera comunión en nuestra parroquia.
Nuestro cura-párroco es joven y, por lo que yo sé, saludable. ¿Es normal que un diácono jugar un papel tan grande con tanta frecuencia, especialmente en tales ocasiones importantes? (Ciudad de origen no revelado)
A. No hay una pauta exacta en cuanto a la frecuencia de la predicación de un diácono. Dicho esto, creo que su preocupación está en buena tierra. Diáconos están autorizados a predicar por el Código de Derecho Canónico de la Iglesia; Canon 764 dice que “los presbíteros (sacerdotes) y diáconos tienen la facultad de predicar en todas partes.”diacono predica
Y mientras que el canon no expresa ninguna preferencia o prioridad, la Instrucción General del Misal Romano (que es el “libro de reglas” litúrgica oficial de la iglesia) lo hace con claridad. Sección 66 establece que “la homilía de ordinario debe ser administrado por el sacerdote celebrante o encomendarse a sí mismo por él a un cura concelebrantes, o de vez en cuando y, en su caso, al diácono.”
A su pregunta, por un diácono a predicar regularmente dos domingos al mes, en mi opinión, va en contra de esta disposición. (También creo que, aunque no hay ninguna regla en esto, que los feligreses esperan tener noticias de – y merecen saber de -. Su pastor para celebraciones tan importantes como Pascua y la primera comunión)
COMENTARIOS DE LOS BLOGS:
Deacon Jim Casa

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Mensual.
Trabaja para mí.
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Deacon John Berstecher
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Semanal excepto por los últimos 2 AÑOS.Ver original
Stephen M Borlaug
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Todas las posibilidades que tienen e incluso fuera de la iglesia.Ver original
Bryan R. Eyman
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Todos los domingos!Ver original
James Pressley
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Hay una parroquia en dothan alabama que tiene un excelente diácono que predica. Es mucho mejor que el cura. O al menos la última vez que estuve allí.Ver original
Dan Szynal
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Los diáconos no dan las homilías en mi parroquia de Carmelitas. 😒Ver original
Deacon Jim Casa
Deacon Jim Casa

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Por qué no?Ver original
Dan Szynal
Dan Szynal

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LOS ÚLTIMOS 2 Pastores no lo permiten. Por desgracia, nuestros diáconos hacen muy poco, litúrgicamente.Ver original
Francisco José Garcia-Roca Lopez
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Katrina Ebersole
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Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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Está diciendo que los diáconos no predicar en su parroquia o que los diáconos no deben predicar?Ver original
Angela Williams
Angela Williams

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No en mi parroquia, ni históricamente. Pero casi sólo voy al tim, así que no veo lo que está pasando con regularidad.Ver original
Katrina Ebersole
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No predicar en mi parroquia. No veo la necesidad de ellos también si hay un buen sacerdote perfecto sentado ahí.Ver original
Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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En realidad estamos en la sucesión apostólica, kat, en las grandes órdenes con un ministerio definido que incluye la predicando. No es como si fuera un clero excedente.Ver original
Katrina Ebersole
Katrina Ebersole

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Lo sé. No niego la sucesión apostólica sólo diciendo que si los sacerdotes están disponibles y justo ahí, cuál es la necesidad? Quiero decir que hay una jerarquía por una razón, verdad?Ver original
Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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Ambos sacerdotes y deacon son delegados del obispo en una parroquia. El sacerdote puede ser un rango superior al diácono, pero simplemente no es absurdo decir que ergo un diácono nunca debería predicar.Ver original
Katrina Ebersole
Katrina Ebersole

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Pero por qué debería él si un sacerdote está en la mano? Para ser justos? Para dar a todos una oportunidad de predicar? A mí eso parece lo absurdo de hacer.Ver original
Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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Es su vocación, kat. Tan simple como eso.Ver original
Katrina Ebersole
Katrina Ebersole

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Lo mismo se puede decir sobre el sacerdocio.Ver original
Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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Claro, tanto sacerdote como deacon se les confió el cuidado apostólico de una parroquia. Esto significa que trabajan juntos, comparten algunas responsabilidades y no otros, y sí, dan vueltas a predicar.Ver original
Katrina Ebersole
Katrina Ebersole

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Supongo que mi preocupación es el nivel de entrenamiento necesario para ambos. Obviamente uno, el sacerdocio, requiere un estudio más teológica. Supongo que en mi opinión sería como decidir entre escuchar una conferencia de un profesor o su asistente de profesor. Estoy seguro de que probablemente suena muy ofensivo para ti, y no lo digo en serio. Sólo estoy comparando la formación necesaria para cada vocación.Ver original
Katrina Ebersole
Katrina Ebersole

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Espero que hayas tenido suficientes palomitas, Michael.Ver original
Daniel Gordon Dozier
Daniel Gordon Dozier

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La formación es crítica, y los diáconos son entrenados en homilética. Pero he visto suficiente de las buenas, las malas, y las feas en homilías de ambos sacerdotes y diáconos para saber, sin embargo, que la escolarización no siempre es la clave diferenciador.
Todos los fines de semana en mi parroquia.
Mi respuesta corta es, que cada ministro utilice sus dones específicos para construir el reino lo mejor que puedan. Las políticas deberían incluir la situación concreta de la parroquia única.
Christian J. Bisciello

 
Conozco a un diácono en particular que siempre debería estar predicando
Kevin McCormack respondió ·
George Jensen
Por desgracia, todavía hay algunas parroquias en las que los diáconos no tienen que hacer el sermón en absoluto. Recuerdo cuando los primeros trajeron el deaconate permanente.
En mi antigua parroquia los nuevos diáconos no fueron tratados bien por los sacerdotes
Jim Malone
La Ordenación del diácono incluye el carisma de predicar en liturgias. Esta es la práctica de la iglesia universal y no debería verse limitada localmente.
 
Dennis Francis
Dennis Francis

 
Algunos pensamientos inconexa: diáconos puede predicar tan a menudo como deseen que sirvan fuera de la parroquia donde hacen servicios de comunión, por ejemplo, la prisión.
Si un diácono es un buen predicador esto amenaza a algunos sacerdotes. El pueblo de Dios tiene derecho a no estar limitado a ningún viaje espiritual de un predicador. La variedad es útil y debe tener un poco de consideración. También usando lectio en las lecturas semanales como se menciona para nuestra oración ordinaria es ganar-Ganar 

John ReganJohn Regan

 
Me parece que la preparación y la predicando en misa diaria ayudan inmensamente a predicar los domingos. Me pregunto en algunos casos en los que los diáconos se sienten frustrados con la decisión de un pastor de no asignar a predicar los fines de semana, pueden pedir que predicar periódicamente en los días laborables donde la congregación se utiliza a una homilía diaria. Eso podría ser de ayuda para el pastor, y 2) proporcionar una buena preparación en curso para el diácono por el momento en que se le pide que predicar el sermón del domingo.
Cuando era pastor, le pedí a los diáconos, además de los domingos regulares que predicado, para predicar en las masas de la mañana del lunes, para que no tenía que preparar homilías los domingos después de las misas. Tienen una práctica extra y fue una gran ayuda práctica para mí.
Raymond Moon respondió · 10 respuestas · 1 h
Floyd McCubbins
Podría mudarse al oeste de montana, donde tenemos 50 parroquias y una serie de misiones. Para cubrir esto tenemos aprox. 45 sacerdotes y 21 diáconos activos. Es incluso más delgado en el este de montana. Todos son bienvenidos…
George Gussy
George Gussy

 
No tengo una opinión, pero como un hombre que fue aceptado por la formación de diaconado encuentro el debate muy interesante!!!